
Esta es una película que llega en un momento muy malo, quizás malísimo, porque en el año 2025 hicieron una serie de pelis de Hugh Grant y fui a ver de nuevo, Sentido y sensibilidad – Sense and Sensibility y ahora han estrenado una nueva versión y básicamente, la otra está tan fresca en mi kabezón que la he juzgado contra la peli de hace treinta y un años y mucho me temo que no están a la altura en absoluto. La nueva mantiene el título de Sense and Sensibility y en España se estrena la semana que viene y la vuelven a titular Sentido y sensibilidad, que igual hubiese sido más interesante ponerle truscoluña no es nación.
Unas hembras julays al morir el padre tienen que buscar macho para casarse porque se quedaron sin casi nada.
Tenemos que se muere un pavo y su herencia pasa al hijo varón que tuvo con su segunda esposa y la primera y sus tres hijas van a la puta calle. Una supuesta tía les cede una cutre-keli para vivir y se mudan allí y las hijas tienen que casarse para mejorar su vida así que la mayor ha echado el ojo a un pavo de la familia de la segunda esposa, la segunda hija es tonta del culo y se encoña de un vividor mientras ningunea al modosito que le echa ojos y ojos y la más joven aún no tiene ni ganas de pillar un pepino y darle a la zambomba. A partir de aquí, todos sabemos lo que pasa.
Mi principal problema, habiendo visto la otra hace un par de años, es que esta no aporta absolutamente nada, es de nuevo la misma película, solo que ahora los actores y actrices son diferentes y en ese punto tengo que decir que no hay absolutamente ninguno que le haga sombra a los de la peli del 1995. La historia la conocemos y es la misma, los caracteres de las tres hermanas los conocíamos y aparte de nuevas mansiones y campiña británica, el resto nos es muy pero que muy conocido. Uno de los problemas está en los machos que eligieron, los dos que van detrás de la segunda hembra son sosos y no tienen absolutamente ningún carisma y en sus interacciones con ella jamás se ve en pantalla que estén enamorados de ella. Al menos el pavo de la otra consigue resaltar un poco, pero tampoco fue suficiente. Al final, todo esto me pareció más bien una versión telelefilm para ver un sábado por la tarde haciendo una digestión lenta o lentísima.
Prohibida terminantemente para los miembros del Clan de los Orcos que jamás podrán superar tantas palabras que no conocen. Dudo que interese a los sub-intelectuales con GafaPasta.
