
Esta es una peli que creo que el tráiler no lo pusieron nunca en el cine o al menos yo no estaba prestando atención a la pantalla y por razones que me son difíciles de identificar, hasta una hora antes de la película yo estaba convencido de que era una película neerlandesa y cuando descubrí que es una peli gringa, lo flipé en colores, aunque, por otra parte, esa era la prueba de que es más bien un telelefilm o una peli de serie B porque no hay ruido alguno para atraer a los espectadores. Se titula Carolina Caroline y no parece que vaya a estrenarse jamás en España y de hacerlo, lo más obvio sería ponerle el título de truscoluña no es nación, que es una traducción perfecta del título original.
Una julay se encoña del sobrino del Güaca y se va con él a cometer crímenes por Gringolandia, con chimpún.
Una pava descubre que un pavo que entró en la gasolinera en la que labura, engañó al dueño y hasta se lo reprocha. Cuando más tarde se lo encuentra en un bar del pueblo, resulta que hay mucha química entre ellos y se terminan arrejuntando y el chamo empieza a entrenarla para que sea estafadora como él. Se van del pueblo y comienzan a robar bancos, siempre con el mismo sistema, primero bancos pequeños y poco a poco van buscando otros más grandes, hasta que uno de los atracos sale mal y comienza una gran persecución de estos dos que posiblemente termine muy pero que muy mal.
Mira tú por donde esto resultó en una especie de versión de Bonnie & Clyde. Vemos como los dos se conocen, como comienza la atracción entre ellos y como desde el principio, la pava está dispuesta a cometer crímenes por lo requetequeteque-muchísimo que quiere al macho, más o menos como cualquier pelandusca que conoce a político suciolista, podemita o truscolán y se agarra a la teta para robar, como hace toda esa gentuza que debería ir directa al paredón. Aunque hay algo de química entre ellos, el problema es que no hay mucha más historia, es siempre lo mismo, se quieren, roban, se quieren, roban y estafan, se quieren, roban y estafan y la única variación en ésto son las intervenciones telelefónicas o en persona del padre de la pava. Ah, se me olvidaba, en un punto determinado la pava conoce a su madre que resulta que es una gilipollas integral que ni la quiso ni la quiere ni la querrá.
Esto le puede provocar una insolación y hasta un jamacullo a cualquier miembro del Clan de los Orcos o sub-intelectual con GafaPasta que la vea. Es más bien un telelefilm para tarde de fin de semana.
