Urban Arrow Tender 2500

Una noche de la semana pasada, al volver del cine en el centro de Utrecht, vi esta mega-mastodóntica bakfiets y me detuve y le hice una foto de noche. Es que lo flipé. Al día siguiente por la noche, volviendo de nuevo del cine, la vi de nuevo y el domingo por la mañana, cuando regresaba al centro de la ciudad para lo que todos sabemos, seguía allí y paré y aproveché para hacerle una foto. Esta es la bakfiets más grande seguramente del universo conocido y expande el concepto de bicicleta a niveles inauditos. Es una Urban Arrow Tender 2500 y este mastodonte de bicicleta pesa más de cien kilos, puede llevar hasta trescientos kilos de carga en ese contenedor con un volumen de mil doscientos litros, tiene motor eléctrico con catorce velocidades que ayuda hasta los veinticinco kilómetros por hora y el tamaño total es de algo más de tres metros y medio. Básicamente, es una furgoneta camuflada de bicicleta para reparto en ciudad sin tener que respetar las limitaciones de los coches. En esta además hay como una estructura por encima como para montar un toldo, que hay que fijarse para verla bien. Estuve haciendo configuraciones en la página de la empresa que las fabrica y algo así cuesta unos catorce mil leuros. Para superar a esta, la próxima tendrá que ser del tamaño de un camión. Tienen dos modelos algo más pequeños pero todos sabemos que con las bicicletas de carga, el tamaño sí que importa.

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Bicicleta con remolque Croozer Kidx2

Al comienzo del legendario e interminable viaje del Álbum de fotos de bicicletas, que es gigantesco y fabuloso y sin contar esta imagen, tiene DOSCIENTAS OCHENTA Y SIETE bicicletas, con lo que es más que probable e incluso posible que sea el compendio más completo de las bicicletas en el universo conocido y por conocer y por poseer, hasta tiene la foto de la bicicleta del Ancestral y hasta una foto de una pava llevando un féretro de remolque. Y hablando de remolques, antes de que las bakfiets tomaran el mundo neerlandés y toda familia medianamente ecológica, lo cual excluye a los reconocidos culocochistas que comentan por aquí, desecha el coche y se compra una de ellas, por eso ahora es rarísimo el ver un remolque para niños, es algo como ancestral y pleistocénico, pero existen y en la foto de hoy vemos un Croozer Kid for 2, un remolque que se transforma fácilmente y que viene con todos los accesorios para usarlo como tal o como cochito de niños y este model específico, tiene capacidad para llevar dos bestezuelas. El precio de este modelo es de seiscientos cincuenta leuros y personalmente, yo lo veo mucho más práctico porque cuando los padres no quieren llevar las bestezuelas, con soltar el remolque de la bicicleta recuperan su propia bici y no van con esos mamotretos enormes vacíos por la ciudad. El remolque tiene suspensión para que los niños la disfruten, se puede doblar y llevar en un paquete muy compacto, tiene protección para la lluvia que se puede abrir si hay buen tiempo y detrás de los niños hay un portabultos con una capacidad de cincuenta y dos litros. El chisme también se usa para aquellos que no quieren dejar sus retoños en casa cuando van a correr y puedo confirmar y confirmo que los he visto corriendo empujando una coña de estas. De la bicicleta, decir que como se puede ver, tiene un tercer asiento para niño detrás del conductor, por lo que esa madre, según el dialecto autóctono de la Isleta, que es uno de los lugares más sagrados en España, es una coneja, que son las hembras que llegan al tercer hijo. La foto la hice junto a mi supermercado alemán favorito, que estaba a mi derecha y junto a mi supermercado turco favorito, que está justo delante y en donde me aprovisiono de CHOCHOS, que allí venden los botes españoles por cuatro perras gordas.

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Bicicleta floripendiada

Lo he dicho, lo he repetido, tripitido, cuatripitido y seguramente lo he comentado hasta cienes y cienes de veces más. Si vives en la ciudad de Amsterdam o en cualquier ciudad grande holandesa, siempre hay un riesgo de que te afanen la bicicleta, que los truscolanes y los podemitas son esa gentuza que se meten en el portabultos de un coche y se suben al norte a robar y prevaricar y por eso, si quieres proteger tu preciosa bici, uno de los métodos más eficaces es travestirla, convertirla en una marimacha para que nadie la quiera robar porque habría que eliminar todos los añadidos y pintarla ya que sería fácilmente reconocible. Esto es lo que ha hecho el dueño de la bici que vemos en la foto de hoy y que me tropecé en el Oudegracht, en Utrecht. La bici originalmente tenía u precioso color rojo y el dueño la petó de pegatinas de flores, parecen margaritas y están por todas partes, como un cáncer que se ha expandido a todo el cuerpo de la bici y hasta las ruedas y luz delantera. Por si esto no fuera poco y para incrementar el nivel de horterismo hasta un punto dantesco, le puso un trozo de césped falso en la bandeja de carga delantera y le añadió un floripondio en esa zona que no se puede ni describir. La bicicleta en sí es el modelo tradicional y más popular en los Países Bajos, sin velocidades, sin frenos (el freno es a contrapedal) y en el caso de esta, tiene una burra que la mantiene verticalmente y que se recoge hacia atrás y que de cuando en cuando, se suelta y se arrastra por el suelo hasta que el ciclista se para y la coloca como debería. Ese tipo de burra no me mola pero que nada y puedo confirmar y hasta confirmo que jamás he tenido una bici con ese sistema y que lo seguiré evitando hasta mi bicicleta final.

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Chamo cruzando la calle en una ligfiets

En una de mis últimas visitas a Amsterdam me crucé con el chamo de la foto y básicamente, lo seguí y crucé la calle antes que él para poder hacer la foto de frente, que en raras ocasiones se me pone a tiro una ligfiets con su ciclista a poca velocidad. Esto sucedió en Leidseplein, mientras paseaba esperando que empezara la película que iba a ver. Desconozco la marca de la ligfiets, pero esta es del tipo triciclo, con lo que cuando se para el pavo no tiene que preocuparse de sacar la pata para mantener el equilibrio. Vemos que no hay volante y que se maneja usando dos barras laterales, con lo que las manos están siempre ocupadas y esto excluye el uso de las chamas adictas al CaraCuloLibro o el Güasá, que no podrían estar ahí sin la posibilidad de usar sus telefoninos. También vemos que lleva dos bolsas de carga y una vara con una banderita por arriba para indicar que está por ahí y que los coches no lo maten, aunque es muy probable que un día acabe bajo un coche porque no lo verán. Esta no tenía pinta de ser eléctrica, pero supongo que el precio estará por encima de los tres mil leuros. Se puede ver la diferencia en la posición del ciclista mirando al chamo que viene por detrás y que está muchísimo más alto.

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