Gazelle Scooterbike

Parece ser que allá por el año 2002, la empresa holandesa Gazelle estaba experimentando con nuevos modelos para ver si atraían otro tipo de público y comenzaron a vende la Gazelle Scooterbike, que vemos en la foto de arriba y que se cruzó conmigo en uno de los canales de Amsterdam. La tuve que mirar varias veces porque por el aspecto, estaba convencido que es una bicicleta plegable. Al parecer, cuando la hicieron la presentaron a un concurso y ganó el título de bici del año 2002. Tenía un cambio de cuatro velocidades, tiene frenos de disco delantero, el sillín está lleno de agujeritos para que se te ventile el trasero y puedas causar el máximo daño al tirarte los peotes. Allá por el 2002 costaba setecientos leuros, que era una pasta que no veas en aquel tiempo. No creo que resultara muy popular porque en diecinueve años, solo me he topado con una y fue hace dos semanas. Por más que digan que es de diseño, a mí la conexión de la rueda trasera con el resto de la bici me parece una aberración y no me convence para nada. También la falta de algún soporte para ponerle unas bolsas laterales o una cesta por delante. Este cacharro no te permite llevar nada sobre el susodicho, con lo que la mochila o mochilas son obligatorias.

Publicada el
Categorizado como bicicletas

Bicicleta Coastcycles Buzzraw

Hoy tenemos otra cosa rara que parece ser muy popular en la ciudad de Amsterdam, pero que no he visto fuera de la misma. Buscando por las internetes encontré que se trata de una Coastcycles Buzzraw, aunque tienen tres modelos diferentes y soy incapaz de determinar a cual de los tres pertenece porque son muy similares. Es una bicicleta eléctrica con unas ruedas gordísimas, la bici en sí es pesadísima, con casi treinta y tres kilos (sin contar los extras como la cesta delantera) y parece tener un radio de alcance de cincuenta kilómtros. La empresa es de Singapur y fuera de allí parece que solo venden en Japón y en los Países Bajos. En el asiento ese tan alargado se pueden sentar hasta dos personas y al parecer una o dos más pueden ir de pie, si os fijáis hay soportes en el eje de la rueda trasera y en el cuadro cerca del volante, aunque si llevas a alguien de pie delante del conductor y dos personas detrás de él, ese trasto tiene que ser muy pero que muy pesado e inseguro. La bicicleta, sin extras, se empieza a vender por encima de los tres mil quinientos leuros, excesivamente cara, aunque eso sí, llama la atención y si lo que quieres es que la gente te mire, con esta lo consigues. Cuando las he visto en Amsterdam, parecen ir siempre a la máxima velocidad, que es de veinticinco kilómetros por hora, con lo que más bien son como motocicletas lentas. Particularmente no me atrae nada.

Publicada el
Categorizado como bicicletas

Otro manillar de bici para silla de ruedas

Cuando vimos la Stricker Smart Lipo bici de mano, tanto el Ancestral como Virtuditas quedaron muy conmocionados y confundidos con el concepto, así que aquí tenemos otra que estaba en la puerta del supermercado el otro día. En este caso no pude ver la marca ni el modelo, así que solo sabemos que es una bicicleta de mano, con una sola rueda y sus pedales y que a través de la barra que se puede ver por la parte izquierda, se conecta con la silla de ruedas y permite a su usuario pedalear para moverse. Obviamente, la silla de ruedas no puede ser de las tradicionales. Da la impresión que tiene una batería y que es eléctrica. El tubo ese que se ve por delante bajando es la protección para la cadena de la bici. La conexión y desconexión de la bicicleta de mano y la silla de ruedas es algo que se hace muy rápido y cuando ves una en movimiento por la calle (que espero algún día hacer vídeo), van a una velocidad respetable. Huelga decir que además haces mucho ejercicio con los brazos.

Publicada el
Categorizado como bicicletas

ROXX RX1, bicicleta plegable

La última vez que estuve en Amsterdam, estaba en la puerta del cine Pathé City a puntito de entrar cuando miro hacia el otro lado de la calle y veo una bicicleta chichona total, vamos, lo que siempre he pensado que compraría un jinameño. Apresuradamente crucé la calle y mientras los dos turistas y medio que había por allí hacían fotos en Leidseplein, yo le hice una foto a esta ROXX RX1. Después, buscando información en Internet, descubrí que es una bicicleta plegable de una micro-nano empresa de Amsterdam, que venden básicamente en esa ciudad, que la bicicleta tiene las ruedas más chichonas del universo conocido, parecen ruedas gigantescas para una bici. También descubrí que esta cosa es pesada, pero pesada, P-E-S-A-D-A, treinta kilos, que no se si incluyen los tres mil cuatrocientos gramos de la batería, que si no los incluye, nos ponemos casi en los treinta y cuatro kilos de una bici que supuestamente vas a meter en el tren, que tendrás que apuntarte a un gimnasio a levantar bidones para desarrollar los músculos que te permitan subir y bajar del tren y por las escaleras de la estación un trasto de treinta y pico kilos de peso. Es eléctrica y puede alcanzar velocidades de hasta cuarenta y cinco kilómetros por hora, con lo que creo que es del segundo tipo de bicicletas eléctricas que requieren casco y hasta que las registren en el ayuntamiento. Como la empresa es de la capital, si se te rompe en la zona te la arreglan, si vives en la periferia, pues que algún Dios te coja confesado. La bicicleta, sin extras, cuesta la módica cantidad de mil quinientos noventa y nueve leuros. Particularmente, la veo poco práctica porque con ese peso es básicamente imposible llevarla contigo cuando vas en transporte público, me pareció bastante cara y definitivamente, el diseño jinameño no va conmigo. Eso sí, ten claro que cuando vayas con esto a cualquier lado, vas a llamar la atención más que una penca podemita en un escrache.

Publicada el
Categorizado como bicicletas