A casa en el bicibus

En los Países Bajos se ha llevado el culto a la bicicleta hasta niveles increíbles. Las usamos para todo, como ya visteis la semana pasada. En algunas guarderías y colegios holandeses, el reparto de los niños a sus casas se hace en una bicibus como la que se puede ver en la foto, un vehículo increíble y equipado con múltiples medidas de seguridad. Si os fijáis bien veréis la barra que sirve de cinturón de seguridad para los niños, similar a las de las montañas rusas, las luces de la bicicleta, la protección para la lluvia y aunque no se ve en la foto, en el manillar va equipada con una pequeña emisora para que se puedan comunicar entre todos los que hacen el reparto y el colegio y así informar de cualquier problema que encuentren. En cada bicibus se pueden llevar hasta seis niños, así que si incluimos a la persona que la lleva, estamos hablando de siete personas que son transportadas usando este medio.

El consumo de gasolina es nulo, la destrucción de la capa de ozono por culpa del CO2 es también nula, la contaminación es nula y os garantizo que para la persona que los lleva es un agradable paseo y para los chiquillos algo cotidiano.

No sé si una idea así se podría exportar a España, sobre todo con el gran respeto que demuestran los conductores de coches hacia los ciclistas. Aquí, las personas en bici son las reinas de la carretera y somos millones de personas las que nos movemos todos los días usando este medio de transporte sin ningún problema.

En el Álbum de fotos de bicicletas encontrarás un montón de bicis que he ido fotografiando a lo largo de los años

En bicicleta a tu propio entierro

Ya había comentado hace un par de semanas que quería comenzar una serie con fotografías de los diferentes tipos de bicicletas y usos que veo cada día en los Países Bajos y alrededores. Comenzamos con la única de estas fotos que no es mía, está tomada de un periódico gratuito de los muchos que nos dan al viajar en tren, llamado Dag y por desgracia no la conseguí en un tamaño mayor.

En Holanda se vive rodeado de bicicletas. Los niños aprenden a conducirlas casi al mismo tiempo que al andar. La gente no necesita ni las manos al volante, por aquí todo el mundo va alegre por las calles, hablando con su móvil, protegiéndose de la lluvia con un paraguas, fumando o haciendo varias de estas cosas al mismo tiempo que montan una bicicleta. Ayuda mucho que la mayor parte sean a contrapedales y el freno está incluido en los mismos. La foto de hoy es de una mujer que llevaba a un hombre con su bicicleta al cementerio. Sucedió en Breda, hace unos días, el colmo del transporte ecológico, con 0% de emisiones de CO2, un ahorro increíble de gasolina y demás. La policía controló los cruces para darle prioridad a ella mientras llevaba en esta carrera final a este hombre que fue a su propio entierro en bicicleta.

Hay bicicletas para todo, como iréis descubriendo y se pueden usar para cualquier cosa. Somos muchos los que vivimos sin coche y no por ello estamos limitados. Vamos de compra, llevamos carga, movemos multitud de chiquillos, paseamos, corremos y siempre a lomos de una bicicleta.

En el Álbum de fotos de bicicletas encontrarás un montón de bicis que he ido fotografiando a lo largo de los años

La Dolorsi recogida

Hace un par de meses presentamos en sociedad a la Dolorsi, mi nueva compañera de viajes y borracheras. Además de ser una preciosidad es muy versátil y se puede plegar hasta quedar como se puede ver en la foto. Cuando está recogida puede viajar en tren sin tener que pagar billete y con sus once kilos la puedo cargar sin más problemas. Aunque ya lo he comentado en alguna ocasión, lo volveré a repetir: en el sistema ferroviario holandés, se permite llevar bicicletas gratuitamente siempre y cuando estas se puedan doblar. Si es una bicicleta normal, además de pagar seis euros por día de viaje no podréis hacerlo en horas punta, es decir, desde las 7 a las 9 de la mañana y desde las 4 a las 6 de la tarde. Existen varias empresas que venden este tipo de bicicletas. Entre ellas las más populares son Dahon y Brompton. Haciendo clic en la foto podréis ver las notas que he puesto en flickr.

La Dolorsi

Hoy la he ido a recoger. La Reina de la casa, la Niña de mis ojos, la Dama de Utrecht, señoras y señores, les presento a la DOLORSI. Toda una maravilla tecnológica con la que recorreré miles de kilómetros. He llenado la foto de notas así que están tardando en hacer clic sobre la misma y verlas (pasando el ratón sobre la imagen, que algunos son muy burros y ni se enteran …).

La Dolorsi es una Dahon Impulse D7 y tiene tanta tecnología que asusta un poco y llega a intimidar a espíritus sensibles como el mío. Se puede doblar en 15 segundos, su cuerpo es de un tipo especial de acero muy resistente y bastante ligero, el sistema de frenado es sencillamente espectacular y en el manillar está integrado el sistema para cambiar de velocidad (y tiene siete). Aquellos que se pregunten el por qué me compro una bicicleta plegable y no una normal, la razón es que en el sistema ferroviario holandés este tipo de bicicletas viajan gratis y si tienes una de las otras, de las que no puedes doblar, tienes que comprarle un billete que cuesta seis euros y medio por día y con el que no puedes viajar en hora punta (antes de las nueve de la mañana ni entre cuatro y seis de la tarde). La alternativa sería usar dos bicicletas, una en Hilversum y otra en Utrecht y ver como las roban cada dos por tres. Por eso prefiero las plegables.

Esta noche y para que no se sienta sola le he permitido quedarse dentro de la casa ya que todos sabemos que la primera noche de una bicicleta con su nuevo dueño puede ser traumática y quiero que se acostumbre rápidamente. A partir de mañana dormirá en la casa del jardín junto a la Poderosa y a las dos bicicletas de ciudad: la Yurena y la Mabeli.