Categorías
Reality sucks Sucesos extraordinarios

DOS MIL días de constancia en el Duolingo

Hay que ver lo felices que éramos allá por el inicio de febrero de este año cuando vivíamos en la ignorancia y celebrábamos los Mil novecientos días de constancia en el Duolingo y como se nos torció y retorció el universo conocido y ahora estamos en un universo en el que todo lo que antes era normal, ahora es de un peligro que no veas y parece que hemos decidido mudarnos en masa al planeta Solaria, aquel que pensó Isaac Asimov hace la tira de años y en el que el contacto entre humanos era prácticamente nulo. Hoy estaba yo comenzando una nueva semana haciendo ejercicios de español para italianos cuando alcancé los dos mil días sin haber perdido la comba, haciendo mis ejercicios diariamente y para aquellos que prefieren otras unidades, son sencillamente cuarenta y ocho mil horas de constancia o cinco años, cinco meses, tres semanas y un día. Desde que entré en la clausura mi rutina ha cambiado un poco y ahora hago un solo idioma por día, hasta completar un nivel completo de uno de los módulos y después cambio al siguiente. Hoy me tocaba español para italianos y lo he terminado así que mañana seguiré con inglés para neerlandeses y pasado mañana estaré con neerlandés para ingleses y después no sé cuanto tiempo tardaré en acabar el nivel para seguir con italiano para ingleses, desde ahí saltaré a italiano para españoles, seguiré con inglés para italianos y se cerrará el círculo cuando vuelva a español para italianos. El ritmo actual es de unos ciento cincuenta puntos por día, repartidos entre aprender nuevos módulos y refrescar conocimientos pasados pero en ejercicios a contra reloj para retar a mi cerebro. He movido también mi rutina y de hacerlos por la mañana cuando iba en el tren al trabajo ahora los hago por la tarde cuando termino de trabajar, si no hace calor y cuando he cenado, si hacía buen día y tras el trabajo me tumbo a tomar el sol en mi hamaca un par de horas, que todos sabemos lo necesario que es hacer la fotosíntesis y generar la saludable vitamina D. Así que aquí queda, tengo ya DOS MIL DÍAS sin perder la comba de los ejercicios en el Duolingo.

Categorías
Reality sucks Sucesos extraordinarios

Mil novecientos días de constancia en el Duolingo

Como vuela el tiempo. No he tenido ni tiempo para tupir más de dos retretes desde que mencioné lo de Mil ochocientos días de constancia en el Duolingo y esta mañana, en el tren, camino de Hilversum, crucé le épica y legendaria línea de los mil novecientos días y sigo con los mismos idiomas, aunque para practicar uno de ellos, el más nuevo, español para italianos, solo lo puedo hacer a través de la página web del duolingo, así que de cuando en cuando uso el ordenador personal para aprender el español, idioma que es muy importante que aprenda ya que el mejor blog sin premios en castellano se escribe en esa lengua. La cantidad de días en los que no he fachado para hacer mis ejercicios y que indica que es la cantidad de días que en algún momento he estado conectado a las internetes son cinco años, dos meses y dos semanas. Un auténtico pasote. Por supuesto, ha habido algún tropezón pero de esos baches se encarga el comodín, que te permite saltarte uno y no perder la racha. Creo que la última vez que lo usé fue en mayo, cuando estaba en Indonesia.

Categorías
Sucesos extraordinarios

Somos EUROPA

Nadie en su sano juicio habría pensado hace un lustro que uno de los mayores logros de los Europeos, nuestra unión, se vería amenazada el último día de enero de este año con la salida de uno de los miembros. Hasta esta noche, la Unión Europea tiene al menos quinientos trece millones de ciudadanos (censo de enero del 2019) y a partir de mañana seremos cuatrocientos cuarenta y seis.

Hoy es un buen momento para pensar sobre las genialidades de nuestra Unión, del libre movimiento entre un montón de países sin fronteras y usando el carnet de identidad, de un mercado único y de una nación de naciones en las que muchos, entre los que me encuentro, nacimos en un país, vivimos en otro y seguimos siendo ciudadanos de esa gran nación que es la Unión Europea. Tampoco nos olvidemos de nuestra moneda única, el mayor invento del universo conocido, la comunidad de salir de tu casa y sin cambiar divisas pagando comisiones, moverte por un extenso territorio sabiendo que tu dinero es el mismo que usan allí.

Recordemos que incluso tenemos el más chulo de los himnos, compuesto por el genial Beethoven, nuestra Oda a la Alegría:

Categorías
Asuntos Varios Reality sucks Sucesos extraordinarios

Ajax 7 – Spakenburg 0

Ya dice el refranero que más vale hoy que nunca así que aunque el partido del que voy a hablar lo vi la semana pasada el miércoles, vamos a poner la anotación correspondiente por aquí y creo que esta es la primera después de la debacle de flickr, que era donde antes ponía los vídeos, de uno en uno, así que en este caso tendremos un único vídeo que contiene tanto las fotos como los momentos que grabé y añadiendo una segunda innovación, esta es la primera vez en la que combino el sonido ambiente, al principio del vídeo y posteriormente pongo una canción, porque soy así de fabuloso y fantástico, como si dijéramos.

Cuando estaba en la Gran Canaria, el hogar del SOL en invierno, me mandó un mensaje el colega con el que voy a los partidos del Ajax en ligas europeas (o que iba porque este año no conseguimos entradas) y me dijo que podía comprar dos para el partido del Ajax con un equipo semi-profesional y de liga muy pero que muy pero que muy, muy, muy inferior llamado Spakenburg, que además es un villorrio de pescadores. El partido era para la KNBV Beker, o la copa de fútbol de los Países Bajos en Canario o truscoluña no es nación en peninsular. Por el sistema de esta copa, al Ajax le tocó un equipillo y decidieron poner las entradas a veinte leuros para el primer anillo, a diez leuros para el segundo y en la parte más arriba, allá en las nubes, a cinco leuros y lo que consiguieron fue vender el aforo al completo, ya que todos aprovechamos para ver fútbol baratito. Nosotros que tenemos nómina fuimos al primer anillo. El día del partido y cuando yo estaba ya en el currelo, me manda un mensaje el colega y me dice que está enfermo de muerte con la gripe pero que si hay que morir, se muere si yo no consigo a nadie para que vaya conmigo. Perdí la dignidad corriendo a la planta de abajo (o, usando mi redundancia expresiva, bajé pá’bajo) y le ofrecí al Moreno venir conmigo. Él llamó a su hembra y ella le dio la bendición y según el Moreno, él no recuerda haber ido nunca jamás a un partido de fútbol en el estadio, como yo no recuerdo haber visto un partido de fútbol en la tele. Confirmar que cuando iba corriendo aproveché para escupir a la zorra-asquerosa y zarrapastrosa esa que me cae tan mal y a la que le deseo todo lo peor, SIEMPRE. Con el cambio de planes, quedé con el Moreno en el Cartouche a las seis menos cuarto y lo que hice fue volver a mi casa para buscar mi bici y ponerla en la estación central de tren de Utrecht, ya que cuando voy con el otro él siempre me devuelve a mi casa y en esta ocasión iría con transporte público. Después regresé a Hilversum y en el Cartouche, como siempre, pedimos nuestras costillas. Después de comer pillamos el tren de las siete y veinticuatro a Duivendrecht y desde allí caminamos hasta el estadio para que el Moreno supiese como volver a la estación después del partido. Para mi todo es familiar porque he ido la tira de veces al fútbol, como hay constancia en el mejor blog sin premios en castellano, así que yo era el experto y el que explicaba todo. Entramos y buscamos nuestros asientos, que como se verá en las fotos y los vídeos, es cerca del área de saque de esquina en la que está el portero del Ajax en la primera parte, con la idea de ver los goles de la segunda parte de cerquita, como así fue. Desde mis visitas de finales del año 2018 y comienzos del 2019 ha habido un cambio brutal en la tecnología del estadio. Han quitado los focos esos gigantescos y decimonónicos que tardan en calentar y dar luz el mismo tiempo que la catequesis de la primera comunión y han puesto unos igual de poderosos pero LED que se encienden en nanosegundos y veréis en el vídeo que en el momento de la canción de siempre, el estadio parece una discoteca.

En la primera parte, como la acción sucedía en el lado contrario, vimos poco y las dos fotos que he puesto son de los dos únicos momentos en los que nos pasaron a saludar pero en la segunda parte vimos el cuarto, quinto, sexto y séptimo gol y además, están toditos documentados en el vídeo, que siempre que encendía la cámara como que sucedía. Nos lo pasamos B-O-M-B-A, y cuando acabó el partido, el Moreno corrió a su parada para pillar el tren a Hilversum y yo fui a la estación de Bijlmer Arena para pillar el que iba a Utrecht. Fue un día perfecto.

El vídeo, en la parte en la que le añadí música, tiene la canción Siciliano que forma parte de la banda sonora de la película holandesa de belofte van Pisa, para mantener el tema holandés y además una canción que me encanta:

Solo Cristo Rey sabe si volveré al fútbol este año. Por lo pronto, el próximo partido europeo del Ajax es contra el Getafe y está completamente agotado. Atentos en el vídeo a partir del segundo 18 que se ve el efecto discoteca y la canción empieza sobre el segundo cuarenta. El gol de penalti al final del vídeo lo metió el jugador más joven que ha jugado con el primer equipo y además marcado, con lo que igual es el comienzo de una gran estrella o estrellona y aquí, como siempre, lo vimos por primera vez en contenido original y tal y tal.