Dudley, Eunice y quizás Franklin

Esta semana, el jueves, estábamos con unas ventoleras que no veas con el temporal Dudley, que a mí me pilló por la mañana cuando salí a correr, que yo no quiero ser obeso como algunos comentaristas y tuve que cambiar la ruta para que el viento viniera por mi espalda y en el regreso a mi keli, aprovechando las protecciones contra ruido que hay entre el barrio y una autopista, aunque me sirvieron de poco e hice un tiempo miserable y más propio de una babosa que se arrastra, con un tiempo promedio por kilómetro de cuatro minutos y cincuenta y seis segundo del que me avergüenzo enormemente. Después, como los trenes funcionaban, me piré a la filmoteca en Amsterdam y me hice una sesión triple, siempre allí calentito y casi siempre, solo en la sala o acompañado por una persona. Había viento, pero no era muy dramático. Al volver a Utrecht, en la estación de Amsterdam Amstel descubrí que por el viento había un tramo sin electricidad y teníamos solo un tren cada media hora, pero como llegó once minutos después de entrar yo en la estación, tampoco fue un gran drama, aparte de ir en un tren petado de gente de los que la mitad no llevan nada en la nariz o la boca y por suerte, yo tenía mi FFP2 nuevita. Mientras iba en el tren me llegó un mensaje avisando que el viernes, a partir de las dos de la tarde se suspendía el tráfico ferroviario al completo por la llegada de Eunice, la segunda tormenta de la semana y mucho más fuerte que la primera. Como decían que llegaba después de las dos de la tarde a la costa, me monté una visita al cine para regresar a casa antes de las tres y efectivamente, no hubo ningún drama ni nada que no se pueda neutralizar con la ayuda de la bici eléctrica.

Sobre las cuatro de la tarde, en cuestión de instantes, entró un viento huracanado y brutal, con ráfagas espectaculares. El viento fue aumentando y aumentando y para las cinco y doce minutos nos llegó el mensaje de alerta del gobierno avisando que te quedes en tu KELI, que ya teníamos tres muertos por noveleros, que la gente en seguida sale a hacerse fotos para sus redes sociales y después no lo cuentan. El viento era brutal y en un momento determinado, veo un panel solar pasando por delante de mi keli y una funda de moto que volaba a velocidad subsónica en dirección al polo norte. Después oí un golpe fuerte cuando la valla de mis vecinos se fue al carajo, pero por lo demás, y hasta el momento en el que escribí esto, parece que mi pequeño reino seguirá estando aquí. El punto que registró la mayor fuerza del viento está a unos diez kilómetros de mi keli y a unos doscientos metros, en la carretera de salida del barrio, uno de los árboles altos se ha estampado contra una keli.

Aún no hemos salido de la segunda y ya están diciendo que Franklin, la tercera corriente, nos puede caer encima el lunes. Como los humanos no han modificado el clima del planeta, es perfectamente normal que tengamos estas tormentas con los vientos que habitualmente están a diez kilómetros de altura y son los que usan los aviones para ir a todo meter y que ahora pasan al nivel del suelo.

La orgía de helados

Durante mi estancia en Gran Canaria entre diciembre y enero, cada día, y quiero repetir y repito que fue cada día, sin excepción, fui a la heladería Peña la Vieja, situada delante de la Peña la Vieja y probé dos sabores en un cono mediano. Comencé por la izquierda y llegué hasta el último en la derecha, que fue el de Pistachos que aparece en la foto del vídeo y después de ese, repetí con algunos de mis sabores favoritos. Ya quedó constancia de esta gesta en la anotación Un hito histórico, histriónico e histérico y ni siquiera es la primera vez que lo logro, que con menos sabores lo hice en el verano del 2020 y lo pudimos ver en la anotación Todos los sabores.

Supongo que a los que aún no lo saben, les queda clarísimo como la luz del día cuál es mi heladería favorita y como no me caso con los sabores y me gusta probar y cambiar porque casi todos están de requetequete escándalo.

Resumen del año 2021

Por fin acaba la tanda de resúmenes anuales de esto y aquello y como siempre, el último es el resumen que se centra en el mejor blog sin premios en castellano y en lo que sucedió por aquí, si es que pasó algo, que nunca se sabe. Este es el resumen de los números y más números y en el que celebramos que Genín siempre gana la partida. Aquí en Distorsiones, el lugar en el que Nada es lo que parece, muy pocas cosas son ideas nuevas y originales, y esta anotación es un buen ejemplo de algo que carece de originalidad ya que es la décimo sexta edición que la hago y si alguien tiene tiempo y ganas puede seguir toda la secuencia comenzando por el 2006 y desde ahí seguir con los de los años 2007, 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2017, 2018, 2019 y 2020.

A algunos no les termina de quedar claro pero Distorsiones es la creación de una sola mente enferma, un solo aclamado autor, aquel al que unos se refieren como el Elegido, the Chosen One, il Scelto o de Uitverkorene y de la misma manera, cuando se trata de comentar, Genín es el puto amo y le da un repasote a todos los demás y aunque se mudó al norte y ahora lo meten en una cámara frigorífica varias horas al día, se recuperó de su decadencia previa e incrementó el número de comentarios, que parece que hemos roto la espiral decadente en la que caímos durante tres años, igual que su intimísima, la Meiga del Norte, que también subió el ritmo, seguramente por la tensión de saber que cierto individuo amenazó con quitarles las poltronas. El Elegido también escribió algo más que el año anterior y aunque no llegué a aquellas cimas de setecientas y pico anotaciones, me quedé cerca y eso sí, las anotaciones fueron más largas que las de todos los años anteriores, aunque todos sabemos que pueden ser más grandes y más gordas, pero eso no quiere decir que tengan mejor calidad.

Año  Anot. Coment. pro_co. pro_an. total car
2004   269   674   2,51     2713     729.902
2005   610   2635  4,32     4171   2.544.516
2006   694   4359  6,28     3739   2.595.222
2007   721   2757  3,82     3778   2.724.058
2008   723   2443  3,38     3188   2.305.425
2009   722   2871  3,96     3543   2.538.798
2010   702   2529  3,60     3765   2.669.473
2011   762   3250  4,26     3443   2.868.105
2012   765   2613  3,41     3770   2.884.359
2013   731   2532  3,46     3964   2.897.776
2014   787   2493  3,17     3825   3.010.557
2015   759   1758  2,32     3751   2.847.675
2016   772   1950  2,53     3747   2.893.088
2017   737   1980  2,68     3673   2.707.709
2018   747   1421  1,90     3933   2.938.559
2019   703   1381  1,96     4298   3.012.179
2020   671   1139  1,70     3961   2.658.477
2021   690   1838  2,67     4363   3.010.596



                           total: 47.836.474

O sea, durante el 2021, el segundo año pandémico escribí seiscientas noventa anotaciones, el volumen de comentarios descendió a los mil ochocientos treinta y ocho, la cantidad de comentarios por anotación se coloca en dos con sesenta y siete, hubo una media de cuatro mil trescientos sesenta y tres caracteres por anotación y un total anual de tres millones diez mil quinientos noventa y seis. Y sabiendod que la Biblia contiene 3.566.480 caracteres, casi escribí una y si sumamos todo lo escrito desde el inicio, tenemos que ya he escrito 13,4 biblias.


Y mirando a los comentaristas durante el año 2021 tenemos la tabla siguiente, en la que la única diferencia con la que vimos la semana pasada está en la variación de comentarios respecto al año anterior:

ComentaristaNúmero de comentarios
Genín760 (+93)
Virtuditas453 (+245)
doverinto104 (+92)
Montse57 (+50)
Luis30 (+20)
Burt10
Inés6
Evelyne4 (-10)
corsaria2
César1
Marco1

Genín acabó con el ciclo descendente y volvió a comentar, pese a la edad, que ya no creo que se la puedan calcular ni con el carbono 14 y sigue manteniendo a una buena distancia de seguridad a Virtuditas. En tercer lugar, subió doverinto desde la cuarta, Montse se hizo con la cuarta, Luis con la quinta, Burt con la sesta, Inés con la séptima y Evelyne se desplomó hasta la octava. En la lista no aparece il Scelto pero estoy ahí.


Ya echándole un vistazo a cada mes, en enero del 2021 se verificó que Mira que soy negativo, que ahora toda nuestra vida gira en torno a test y hablaba de La vacunilla esa, que al final tardaron mucho más en ponérmela y que ya llevo tres y seguramente me jinquen una o dos más este año, que esto es muy adictivo. También veíamos Mi lanzador en el 2021.

En febrero, en Ellos nunca lo harían pero ya lo hicieron comenzaba una serie muy interesante mirando lo que hacen los comentaristas y ese mes me llegaba El regalo inesperado y estuve Patinando sobre el hielo en Veluwemeer y Patinando a trescientos metros de la puerta de mi keli.

En marzo teníamos que Ya casi llegó la hora y Mi basura se va al cielo antes del advenimiento de la buhardilla y esa fantástica peli que hay en La buhardilla de pe a pa.

En abril veíamos el Álbum de fotos de Bratislava y teníamos El primer fracaso con la pasta para alisar el muro y un Reaprovisionamiento carnívoro y Llegó el primer día de pintar e hice La quiniela de los Oscars.

En mayo celebramos las 12000 anotaciones y El renacer de la catalpa y felicité al Ancestral por ese Más de 2 millardos y medio y vimos El paso del infierno y en Holanda el gobierno daba El tercer pasito.

En junio veíamos Todos los colores en una única anotación y vivía Otro retonno y tan importante fue ese Y otro segundo y ese mes me veía con la Segunda y petado de protección.

En julio teníamos El cine de enero a junio del 2021 que en realidad era el cine del mes anterior y había Anuncios dramáticos y no tanto y Un regreso con problemas y veíamos el Álbum de fotos de Kanchanaburi.

En agosto El ritmo baja cuando llega la caló, vimos Otro épico aterrizaje en Gran Canaria y Se me fue el baifo, teníamos unos Burritos de congelador y fui Al parque de atracciones con el Turco.

En septiembre estábamos Buceando en el puerto de Sardina del Norte 1 y Aterrizando en Málaga y pasando cerca del Caminito del Rey y nos mandaban El regalo gubernamental y hablé de Dune, la mejor peli del año pasado y vimos el Álbum de fotos del Caminito del Rey y en Holanda comenzaba La vida con el código QúeRre.

En octubre descubrimos que Todo fue por un escritorio y hubo mucho drama en Lo que no pensé que pudiese suceder y sucedió y celebramos las CIEN películas vistas en el 2021 y el Bockbierfestival Utrecht 2021.

En noviembre era el tiempo del Amsterdamse Bokkentocht 2021 y hablé de La olla y de La historia del reciclado y vimos el Álbum de fotos de Ao Nang y comenzó mi periplo hospitalario en Todo lo que sucedió.

En diciembre estaba claro que era el año de La batalla de los culocochistas y llegó la peor película del año, Benedetta y celebramos El 2021 del duolingo y encendí El pilotillo ese automático lo cual no me impidió contar el viaje Hacia el sur.

Y así más o menos transcurrió el año por esta mi casa digital y tal y tal y tendremos que esperar a que finalice el nuevo ciclo para hacer uno nuevo.

Dos mil seiscientos días de constancia en el Duolingo

Aunque estoy en el exilio, no quiero privar a Genín, Virtuditas y doverinto de la alegría ingente de saber que he superado un nuevo hito histórico y hemos llegado a los dos mil seiscientos días seguidos haciendo mis ejercicios y esa cantidad impensable equivale a siete años, un mes y trece días, que se dice pronto pero es una burrada de tiempo y nos lleva a una época en la que no existía ni truscoluña ni la pandemia podemita-truscolana. La última vez que celebramos un evento similar fue al final de septiembre del año pasado con los Dos mil quinients días de constancia en el duolingo. En números romanos, que son más simples y fáciles de leer para Virtuditas y el Ancestral, que ya tienen una edad, estamos en MMDC (eMe-eMe-Dé-Cé). Lo que no cambie es que todo este tiempo empleado en el aprendizaje es de un grupo bastante estable de idiomas, que me pilla a veces aprendiendo italiano, a veces aprendiendo spagnolo, a veces aprendiendo engels, a veces aprendiendo dutch, a veces aprendiendo italian y a veces aprendiendo inglese. El próximo hito histórico será en abril del 2022, si consigo mantener la racha.