Y una nueva vez

Mira que hemos visto versiones de esta anotación y como que sin quererlo, todas tienen en común que se publican el cinco de enero, que podría ser un día como otro cualquiera de no ser por tres presuntos terroristas que se fueron cargados con sus bartolos a un poblacho con aún más presuntos terroristas para hacerle unos cutre regalos al hijo de un pava que acababa de nacer o algo así. En esta ocasión y creo que primera en seguramente veinte años, esta efeméride me pilla en la isla en la que nací, en Gran Canaria. Creo que esta es la decimooctava vez que menciono como sin querer que:

HOY

ES

MI

CUMPLEAÑOS

¡Feliz Año 2021!

Desde antes de los dolores, todos los años tenemos la foto de estas bolas de Navidad gigantescas para la última anotación del año. Estamos a punto de completar otra vuelta del planeta alrededor del Sol y en lugar de colocar esa fecha tan importante en el medio del verano cuando lo podríamos celebrar mejor, nos tenemos que rascar y hacerlo ahora, exáctamente dentro de un minuto. Muchos estarán ya pasados y borrachos y yo que prácticamente no bebo alcohol estaré más bien en la cama o a punto de acostarme. Espero que cada uno tenga un año lleno de todo lo mejor excepto los truscolanes, a los que les deseo hambre, miseria  y que sigan sin nación y a ser posible, en chirona. Tenemos que olvidar la mierda de año que nos ha tocado vivir y cruzar los dedos para que este que comienza ahora sea un año bueno de verdad y sin virus, sin pandemias y sin truscolanes, aunque mucho me temo que tendremos una buena ración de todo eso.

¡Feliz Año 2021!

Dos mil doscientos veintidós días de constancia en el duolingo

Hace ahora algo más de tres años, superaba la mítica y legendaria cifra de los 1111 días de constancia en el duolingo y el suceso me pillaba en Roma. Parece que no está de Dios ni del Demonio que esté en mi país de residencia para estos eventos tan importante y hoy llegamos a otra cifra legendaria y que he superado después de pasarme el día (el sábado), buceando en el Cabrón, cerca del aeropuerto de Gran Canaria. Al volver a casa, me puse con mi dosis diaria de ejercicios y en este caso se trataba de repasar el inglés para italianos, que últimamente voy a un ritmo de ciento cincuenta puntos diarios hechos con una de las lenguas que practico y al llegar al objetivo ya dejo mi Duolingo programado para el día siguiente. Como curiosidad decir que hace un pelín más de tres semanas celebramos los 2200 días de constancia en el duolingo y que ese hito histórico sucedió un día antes de los 1111 días mencionados un poco más arriba pero con tres años de diferencia (menos un día).

No quiero dejar de pasar esta efeméride y tratar de encajar en mis neuronas que para llegar al 3333, tendrán que pasar otros tres años y yo lo dudo muchísimo porque todas las combinaciones de lenguas que estoy practicando están llegando al punto en el que he hecho todos los ejercicios y cuando lo logre, no sé si merecerá la pena seguir o tendré que comenzar con lenguas nuevas o buscar un nuevo programa que me permita ir nuevamente de aprendiz a experto. En cualquier caso, aquí tenemos esa conocida imagen para celebrar este éxito:

¡Feliz Navidad!

Este es el octavo año consecutivo que tenemos este precioso árbol de Navidad en las escalinatas de la Piazza di Spagna en Roma y al fondo vemos la iglesia Trinità dei Monti, casualmente, la plaza con el nombre del país que sí es nación, pese a los miserables que lo quieren destruir y por si no ha quedado claro, me refiero a la escoria podemita, terrorista y truscolana. Aprovecho para felicitar por décimo sexta vez las navidades y como en todas las ocasiones anteriores, con una anotación programada varios días antes. Mientras muchos disfrutan del frío y la oscuridad del norte o las lluvias eternas, yo he regresado a África y soy más de sol, playa y palmeras con luces para que parezcan árboles de Navidad. Y así, sin más, a papear.