El cine de enero a junio del 2021

Reconozco que en algún lugar de mi cabezón, seguramente tapado por el pedazo de melena que me está creciendo sin control, hubo debate sobre la conveniencia de mantener una de las más sacrosantas tradiciones del mejor blog sin premios en castellano. Por si hay algún alelado que lo desconoce, los cines en los Países Bajos abrieron por primera vez sus puertas durante el 2021 el cinco de junio, hace menos de treinta días. Lo que me lleva a hacer el resumen es el no perder esta tradición tan linda y tan bella y mandar un mensaje al virus truscolán y podemita, que no va a poder con nosotros y saldremos adelante. Como los habituales saben, este resumen es visual, con los cartelitos de las películas y están ordenados basándonos en lo que me han gustado, siendo los de la parte superior los carteles de las pelis que me molaron más y los de la punta de abajo los pallufos y las putas mierdas del copón. Esta es la DECIMOSEXTA edición del resumen, algo perfectamente demostrable gracias a los gigantescos archivos en los que encontramos los repasos de los años 2006, 2007, 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2017, 2018, 2019 y 2020.

Dadas las circunstancias, la cantidad de películas ha sido muy pero que muy inferior, aunque en esos veinticinco fui a ver VEINTITRÉS películas y mira que el año pasado ya fue traumático también por culpa del cierre pero en aquel año al menos pude ver setenta y seis. Todo el Cine lo vi en los Países Bajos, en tres cines, dos de Utrecht y uno de Amsterdam. El cine más visitado siguió siendo el Pathé Utrecht Leidsche Rijn en Utrecht, en donde vi catorce películas. El segundo cine más visitado con siete películas fue el Pathé City en Amsterdam, a donde acudí dos veces para ver esas pelis. Además estuve en el cine Pathé Rembrandt de Utrecht para ver dos pelis. Me gasté en total la friolera de dieciséis leuros, que fue lo que me cobraron por los días que los cines estuvieron abiertos con mi abono ilimitado.

Recordar para los más espesos que las películas están ordenadas visualmente según me gustaron y por el orden en el que las fui a ver (a igualdad de puntos), con lo que en la parte superior de la lista están las que me fliparon y la última es la bazofia y la pura mierda. No hay películas repetidas y tampoco hay ninguna a la que le haya dado o le voy a dar un 10 o un 9, con lo que la lista empieza directamente en el grupo que forma el Punto Genín y que cubre las tres primeras filas y la primera peli de la cuarta fila. También mencionar que aún no he comentado la mayor parte de las películas, con lo que aparecen en la lista pero no hay un enlace a la anotación correspondiente (pero aparecerá en algún momento del futuro).

Dos mil cuatrocientos días de constancia en el Duolingo

Hace unos tres meses estábamos en pleno parto de buhardilla cuando anuncié los Dos mil trescientos días de constancia en el Duolingo y mira tú que sin darnos cuenta, ya hemos tropezado con otro hito histórico, los dos mil cuatrocientos días, número difícil de asimilar, así que mejor pensar en que durante seis años, seis meses, tres semanas, seis días, ocho horas, treinta y nueve minutos y cincuenta y nueve segundos, o sea, una burrada que no veas, yo no he perdido nunca la comba y he hecho siempre mis ejercicios de idiomas en el Duolingo y hoy me cogió aprendiendo spagnolo para italianos y flipando con las gambadas que empetan los que hicieron el curso y que obviamente, solo hablan español de algún país de sudamérica en el que el idioma es únicamente formal, con USTED en lugar de tú, el vosotros no existe y algunas veces, el que preparó el curso se inventa unas traducciones que no tienen sentido alguno. Mañana creo que me toca aprender inglés para italianos.

Segunda y petado de protección

Hace ahora treinta y cinco días o eso que también calculamos como cinco semanas que hablé de La primera y ayer me llegó el turno para la segunda, que no creo que sea la última y definitiva porque el virus truscolán y podemita ha venido para quedarse por culpa de un puto chino comedor de murciélagos y ahora tendremos que ponernos una o varias vacunas cada año. En los Países Bajos, la Astrazeneca como que se dejó de usar hace eones, la Janssen la metieron, después la quitaron y ahora al parecer la están volviendo a poner, así que la mayoría del país está siendo o ha sido vacunado con la Pfizer-BioNTech y unos cuantos menos con la Moderna porque de esa no llegan tantas. Aquí, cuando son dos vacunas, al darte la cita, te dan las citas, ambas y la separación entre pinchazos para la Moderna y la Pfizer está en cinco semanas, con lo que me tocaba ayer, a la misma hora, en el mismo sitio. Tuve muchísima suerte porque la semana pasada tuvieron que cancelar un montón de vacunas por la ola de calor, que el recinto ferial no se hizo para ferias veraniegas y aquello es como una gigantesca caldera del infierno podemita y truscolán. El domingo estábamos alrededor de los veintiún grados, así que todo iba bien. Como con la primera, tenía mi hora por la tarde, así que hice mi posible última cena, con mi yogur y helado y sobre las seis de la tarde salí hacia el lugar en bici. Conmigo llevaba la declaración de salud que hay que rellenar, mi libro de vacunas, mi pasaporte y el papel que me dieron cuando me vacunaron por primera vez.

Llegué al sitio con bastante tiempo pero pasé de esperar fuera a mi hora. El interior del pabellón del recinto ferial había cambiado, han quitado el primer control, que era donde te miraban la fecha de tu cita, con lo que técnicamente, les da igual y te puedes pasar por allí un rato antes o después y no se enteran. El sitio es el mayor centro de vacunación del país ya que en otras ciudades más grandes han puesto varios y en Utrecht solo tenemos este, pero en plan gigantesco, con una capacidad para poner unas cuarenta vacunas en paralelo (y para-lelas también). En el primer control miraron que tenía la declaración de salud rellena y me preguntaron, de nuevo, si tenía el virus truscolán o podemita o si la vez anterior me dio una reacción alérgica chunguísima, como por ejemplo hablar truscolán en la intimidad y les confirmé de-qué-no. Me pusieron en la declaración una pegatina naranja y seguí adelante. En la siguiente parada, revisaron todo de nuevo y metieron mis datos en el sistema, miraron mi pasaporte y finalmente, imprimieron mi segundo certificado de vacunación. Aquí también hubo algunas preguntas y desde allí, seguí el camino hasta la pista de despegue. Aquello es como un enorme centro de procesado de pasajeros, igual que en muchos aeropuertos asiáticos y finalmente llegas a ser el primero en la fila y el intelectual que está al mando te manda a un puesto de vacunación, en mi caso me dijo que me pusiera en el círculo naranja que hay delante del puesto . Eso hice. Por delante de mí una pava que acababa de ser vacunada y que salió por patas y el vacunador era un chaval que tenía pinta de haber estado con pañales hasta hace seis o como mucho siete lunas. Lo que perdía siendo tan infantil lo ganaba en simpatía, que resultó que era hablador y curioso y todo el proceso horrendo de la vacunación y la inserción y activación del chip 5Gé lo pasamos explicándole que tengo dos apellidos porque en España te ponen uno de tu padre y uno de tu madre, algo que le fascinó y le pareció que era como de raza superior que no pisotea a sus hembras, que aquí en los Países Bajos muchas hembras pierden su apellido cuando se casan y pasan a ser propiedad de sus machos. Prácticamente no sentí el pinchazo, cuando llegó y finalmente nuestros caminos siguieron rutas distintas. Yo avancé hasta el siguiente pabellón, el de la espera, en el que hay zonas para sentarte y esperar los quince minutos esos de reacción alérgica brutal que no me llegó.

En la ruta de salida llegabas a un sitio en el que hay varios julays en mesas y si les das tu libro de vacuna y les entregas los dos certificados de vacunas que tienes, te sellan tu libro de vacunas, algo que se puede ver en el documento histórico y asombroso y apoteósico anterior. Por razones de máxima seguridad he eliminado las series específicas de las vacunas que me pusieron. Estas dos vacunas comparten página con mis dos últimas vacunas de la ANCESTRAL normalidad, del año 2019 en el que me tocaba de nuevo la vacuna contra la difteria, el tétano y la polio, que hay que ponerse cada diez años y también me puse la vacuna contra las fiebres tifoideas, que solo dura tres y que tendré que volver a ponerme el año que viene.

Al llegar a mi casa comprobé que de nuevo, los únicos efectos colaterales de la vacuna contra el virus pandémico truscolán y podemita es el pelo-caniche que se me pone, que es como si se le cayera toda la laca de golpe al pelo y como lo tengo tan grande, me deja sin frente. Tengo que reconocer y reconozco que durante el resto del día no noté nada, pero avisado por muchos amigos y conocidos, antes de irme a dormir tomé paracetamol y esta mañana sí que tenía un dolor consciente y constante en la zona del pinchazo, pero nada que otro pastilla del producto ese no pueda quitar.

Así que, recapitulando, estoy completamente vacunado contra el virus truscolán y podemita, la hepatitis A, la polio, difteria y el tétanos, las fiebres tifoideas, la gripe y espero que contra nada más, que si hay que ponerse más mierdas yo casi que prefiero no viajar al país planeado y con las anteriores me puedo mover por todas las zonas costeras del sudeste de Asia, que es lo que a mí me mola mazo. En una semana, supuestamente, tendremos el pasaporte covid, que llegará en la mágica forma de un código QúeRre usando una APP, que en el caso neerlandés es la CoronaCheck, que por supuesto ya tengo instalada.

El tercer pasito

Un pequeño paso para la humanidad neerlandesa, un GIGANTESCO PASO para éste julay

de Uitverkorene

El viernes, teníamos rueda o ruedísima de prensa del ministro-presidente en funciones con su ministro de sanidad o algo así para hablar del tema preferido de todos, que aquí no son las guerras en familias de folclóricas sino el virus truscolán y podemita. Ese día, iban a decir si ocho días más tarde, dábamos el tercer paso, el P-A-S-O-T-E, si me preguntas a mí. Resultó que poner vacunas a porrillo, pero de las buenas y regalar al tercer mundo las suecas-inglesas era la solución de nuestros problemas y ahora que van a un ritmo considerable, que hoy han anunciado que todos los julays nacidos entre 1979 y 1980 ya pueden solicitar su cita para inyectarse y en este caso y a los de esos años les toca o la Pfizer o la Moderna, que aquí se eligen las vacunas por edades y por ejemplo, la semana pasada, los nacidos en 1976 pueden pedir cita ÚNICA porque a ellos les ha tocado las Janssen, igual que a los que nacieron en 1967 y 1968. Lo bueno de este sistema es que si después de unos meses se muere toda la gente que recibió una vacuna, serán por edades. Lo mejor es si nos morimos todos salvo los de la Janssen, los Países Bajos se quedarán vacíos, solo con gente nacida en esos tres años y la gente joven. Volviendo al tema, el ministro-presidente tenía su rueda de prensa y ese día, por no-se-cuanto-enésimo-sucesivo, volvía a descender el número de gente ingresada en Cuidados Intensivos y en hospitales. Además, la edad media de los que están en esos lugares, está bajando a marchas forzadas, con lo que si eres un negacionista, busca un buen palo y empétatelo por culo porque eres gilipollas y el chip 5Gé funciona del copón. Regresando al tema por segunda o quizás tercera vez, anunciaron que desde el sábado, se puede volver a visitar los museos y los C-I-N-E-S, con límite de treinta julays de aforo o algo así pero sala y hasta la chusma y la gentuza que quiere ir a cafés y restaurantes se puede sentar hasta adentro, algo que ya ni se recuerda porque la última vez que sucedió una cosa así fue a primeros de diciembre del año 2020, lo mismo que con los cines. Además, de puro-lujo María, tanto terrazas y cafés pueden abrir hasta las diez de la noche. Hubo más cosas relacionadas con gimnasios y deportes de grupo pero a mí ME-LA-SUDAN, yo me centro en un único punto, ABREN LOS CINES y en cuestión de milisegundos, quizás nanosegundos, la cadena de cines a la que estoy super-hiper-mega abonado y que no me han cobrado el abono desde el año pasado, informaron que el SÁBADO 5 de junio solo abrirán para los ABONADOS, que le den por culo al resto de clientes, solo abrirán ese día para los ABONADOS, como el Elegido. Dijeron que el lunes, en algún momento sin determinar, nos llegaría un correo en el instante en el que se puedan hacer las reservas. Después de la alegría infinita y la confirmación del fin del período de sequía cinematográfica más largo de mi vida, me di cuenta que ese día ya he quedado por la mañana para hacer unas obras críticas en mi keli, el reencauzado de las tuberías del radiador en el cuarto de la buhardilla y el colgado del radiador, así que hoy, cuando me llegó el correo con el anuncio, reservé para ir a ver una peli el sábado pero sobre las tres de la tarde, momento en el que espero que el drama del radiador ya haya sido solucionado. Ya puestos, he reservado película para el domingo, el lunes y seguramente añadiré para el resto de los días. Puedo confirmar y confirmo que el sábado será, por ahora, el último día en el que comentaré series. El domingo, pase lo que pase, volverá un clásico del mejor blog sin premios en castellano, volverán las críticas de cine. Y el sábado, cuando entre en el cine, estaremos a QUINCE DÍAS de mi segundo pinchazo, ese que te cambia el color del pelo y hasta de los ojos.