Libro de esclavos de la Plantación de Laura

Las plantaciones que lindaban con el río Misisipi eran grandes empresas que además de terrenos tenían esclavos, los cuales pertenecían a las mismas. Por eso, en cada una de ellas existía un libro en el que se anotaba el número de esclavos que existían, sus relaciones, si eran vendidos o si se compraban nuevos. El libro de esclavos era la bitácora de la plantación, el registro de su historia. Las vidas de esas personas sin ningún derecho quedaban registradas allí, de una forma fría y profesional.

Ahora sólo queda el libro como testigo de otra época y de otros usos.

Candil en la Plantación de Laura

Candil en la Plantación de Laura

Candil en la Plantación de Laura, originally uploaded by sulaco_rm.

Un candil cuelga perezoso en los bajos de la Plantación de Laura mientras llueve sin descanso y a menos de cien metros de nosotros, el río Misisipi camina con resolución hacia el mar. La plantación de Laura es uno de los lugares que merece la pena visitar en aquella zona, sobre todo si queréis ver un poco de historia y contemplar como se vivía en los tiempos de las grandes plantaciones. El edificio está siendo restaurado con el dinero que sacan de las visitas.

Lápida en Lafayette No 1

Tumbas en Lafayette No 1

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¿Qué se siente cuando estás en esta tumba completamente atestada? En un espacio minúsculo ya han metido trece fiambres y la cuenta sigue creciendo. Fijaros que han tenido que pulir la piedra en varias ocasiones para recomponerla y añadir nombres.

Imagino que no habrá trece ataúdes apilados, ni trece individuos bien vestidos esperando el día del juicio final. Hay rumores de que Henry y Charles no se llevaban nada bien y han terminado uno encima del otro. Es lo bueno que tiene la muerte que pone a cada uno en su sitio.

Cañón roto

Cañón roto

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La mayor potencia del mundo crea una serie de fortificaciones a finales del siglo XIX para defenderse de agresiones externas, pone en ellas unos cañones espectaculares y estos no duran ni cien años.

El cañón de la foto jamás fue usado. Se descompuso sin haber pegado un pepinazo. Digo yo que los cañones con cientos de años que hay repartidos por toda Europa y que aún siguen de una pieza son un claro ejemplo de que a veces la tecnología nos permite fabricar cosas más vistosas pero menos duraderas.