Durante dos meses seguidos y cruzo los dedos para que vuelva a pasar en diciembre, me tocó la lotería del código postal, que es la única en la que participo y el premio fue espectacular y fabuloso, dos tabletas de chocolate PURO en el mes de octubre y otras dos en el mes de noviembre. Las primeras, ya han pasado por mi organismo y han acabado su ciclo de vida en el trono de mi keli y las segundas están siguiendo el mismo camino. La lotería neerlandesa de los códigos postales, en lugar de centrarse en darte un premio grandísimo que nunca ganas, ponen premios más pequeños y al final, la sensación es que es una buena inversión, que este año me gané una sartén fastuosa y fabulosa que costaba un pastizal y que adoro, me gané un bono de quince leuros para productos biológicos, otro de la misma cantidad para una cadena de supermercados, otro para panaderías, una casita típica neerlandesa de cerámica y aún nos queda un mes, con lo que puedo ganar algo más. Cuando lo comparo con la lotería nacional, que jugué con mi amigo el Rubio durante quince años y no ganamos nada interesante, al menos con esta me van dando premios menores y los disfruto, que el año pasado me tocaron dos veces bonos de quince leuros de helado en verano y me encochiné a base de bien.

Con el chocolate, que a los precios actuales es como el oro, lo que me fascina es como la definición de PURO no tiene valor alguno, ya que al parecer la normativa europeda lo que dice es que cualquier producto con al menos el treinta y cinco por ciento de cacao se puede considerar chocolate negro y no hay definición para el PURO, con lo que en algunos supermercados te venden chocolate PURO básicamente con el treinta y seis por ciento de contenido en cacao. En el caso del chocolate de la lotería y como se puede ver claramente en el empaquetado, tiene un setenta por ciento, que a mí me sigue pareciendo muy lejos de la definición de PURO, que según la RAE, sería libre y exento de TODA mezcla de otra cosa, pero se ve que alguien sobornó y pagó a los políticos correctos y consiguió pasarse por la raja del orto la definición de PURO y crear una nueva a medida. Imagínate que lo mismo se hiciera con cosas como el oro y cuando compras una joya de oro puro, en realidad aquello es más platina y chapa que oro, o que te digan que el aire que respiras es puro cuando en realidad podrías tener hasta un sesenta y cinco por ciento de basura en ese mismo aire y podrían seguir definiéndolo como puro.
2 respuestas a “Chocolotería”
Sí, así funciona este mundo mentiroso, puro no hay nada (excepto egoísmo y ansia de poder).
Los regalitos así, son bastante satisfactorios; pequeñas alegrías que te animan el día.
Es que cada dia está mas claro que a todos los n iveles impera la corrupción, las leyes y la justicia son, y bien estrictas para los curritos de a pié que no tenemos medios para corromper aunque quisieramos, somos la gran base de la piramide que soporta este mundo de corrupción, siendo cada vez mas los politicos como los grandes señalados, afortunadamente, los pillan y van a dar con sus corruptos huesos a la carcel, lo que ya no tengo nada claro es si al poco tiempo les cae un indulto, hay que tener en cuenta que de ministros para abajo y altos cargos de partidos políticos, en este país, están entre rejas, y claro, sus colegas que no han sido todavía investigados están gobernando, con lo cual «Hoy por ti mañana por mi, ahí te va el indulto» y a seguir en la corrupción que es como rápidamente se sale de pobre. Tenia ganas de soltar toda esta basura, pero verdadera, y me he quedado bastante agusto…
Salud