Y así estaba la entrada de mi apartamento en Hilversum la noche antes de la mudanza. Aquello era el caos más absoluto. A la mañana siguiente me levanté temprano para terminar de meterlo todo en cajas y se produjo la evacuación del edificio. Cinco años de historia quedaron atrás.
8 respuestas a “Antes de la mudanza”
¡Que desastre!!!. Pero ya estas en tu nueva casa. Ese tramo hay que pasarlo.
Cuidado con las mudanzas, q ya dice el proverbio chino q son preferibles 2 incendios a una mudanza
Sí. Ya lo peor ha pasado. No me vuelvo a mudar en al menos 5 años. Y cágate con la próxima, que tendré un huevo de muebles. Tendré que venderlo todo antes.
Me encanta la lampara que hay al fondo, la que «parece» que tenga velas … te la habrás llevado a tu nueva casa, no?
Saludos
De hecho no parecía que tuviera velas, las tenía y no está en la nueva casa, la dejé atrás. Molaba mazo en el invierno cuando encendía las veintipico velas y aquello parecía un lugar lejano en otra galaxia.
Y la cera caia en forma de lluvia fina de colores en los pimientos de piquillo y la tortilla… es lo que tiene cenar a la luz de las velas.
Jamás cayó cera sobre la mesa. El candelabro era capaz de manejar la situación.
Seria un candelero…