Como todo está sucediendo en paralelo, esta mañana veíamos un vídeo de buceo de marzo y ahora volvemos a saltar hacia atrás en el tiempo y regresamos al diez de enero del 2025, el día que se acababan mis cuatro semanas laburando desde África y regresaba a los Países Bajos y lo hice en un vuelo de Tuifly, pero que en lugar de ir al aeropuerto de Ámsterdam, iba hacia Rotterdam y la razón es sencilla, el precio y los horarios de llegada, que a veces volver a Ámsterdam supone llegar allí de madrugada y los aeropuertos pequeños neerlandeses tienen restricciones nocturnas y así llegas antes. No nos tenemos que preocupar todavía de eso porque aquí estamos en el despegue por la tarde en el aeropuerto de Gran Canaria. La música elegida para este evento de dimensiones galácticas es la canción La fuerza del destino de Mecano y la foto que ilustra el vídeo es de la playa de Tufia, conocidísima en el mejor blog sin premios en castellano por ser un lugar que visitamos frecuentemente buceando.
Al principio es lo de siempre, corremos por la pista para despegar y vemos varios aviones aparcados por allí. El día, fabuloso y fastuoso. Vemos varios aviones de Bintre de alquiler, tanto turbohélices como jets, que según Luis y otros amigos, es una aerolínea fabulosa porque hasta te dan papeo gratis, aunque como están mamando un setenta y cinco por ciento de subvención europea en los precios de los billetes para los residentes y son jodidamente caros, yo no pienso que sea una aerolínea tan buena y más bien creo que son como una ladilla agarrada a güevo. Cuando llegamos a la cabecera de pista, el chófer gira y despegamos, lo cual sucede sobre el segundo minuto y vemos la cumbre de la isla de Gran Canaria al fondo.
Atención, atención, que tras el despegue reduzco sensiblemente la velocidad para que a los dos minutos y medio podamos ver la playa de Tufia y hasta hago un zoom. Después seguimos y un poco después, sobre los tres minutos y medio vemos el puerto de Taliarte, desde donde sale el barco que me lleva al pecio del Arona o a la catedral. Después vemos la playa de la Garita y por allí también, la keli de Luis antes de seguir hacia el norte viendo la ciudad de las Palmas y por detrás de ella, la isla de Tenerife y el Teide asomando su cima sobre las montañas. Un despegue épico.
2 respuestas a “Despegando en Gran Canaria otra vez”
Me ha encantado el video, además sin que molestaran para nada las alas, genial africano, muchas gracias…
La luz de la isla es muy especial en contraste con la tierra, me gusta mucho, demasiados años que hace que no voy a las islas, y ya con lo poco que me queda en el convento, debería de ir cuanto antes porque siempre he sido un enamorado de Canarias, lástima que tenga algún hijo un poco rarito, pero se perdona muy agusto… 🙂
Tufia es nombre del pueblo, o se llama así la zona???
Salud
Sí que está bien el vídeo; sobre todo lo de indicar los lugares, me ha gustado. Y lo de sin alas a la vista, también.