Me ha costado un rato largo encontrar la anotación El poder del arcoíris pero al final lo he conseguido. Resulta que el año pasado en esta época, para celebrar el día del orgullo guey, en el centro comercial que está literalmente en el centro de la ciudad y conectado con la estación central de tren y la plaza del mercado, para celebrarlo, pusieron una super-hiper-mega alfombra con los colores del arcoíris y resultó que durante el mes que estuvo la susodicha, en todos y cada uno de los bancos de esa ala del centro comercial se dejaron de sentarse los jalales, también conocidos como joputas-terroristas-islámicos. Fue un evento tan asombroso que hasta se añadió a los planes de estudio en las universidades porque unas bandas de colores, cuando están puestas en el suelo y sobre ellas hay un banco, producen una alergia intolerable e inaceptable a todos y cada uno de los jalales, sin excepción y aunque estén cansados, tienen que seguir renqueando y buscar otro lugar para apalancarse y yo te juro y te prometo que no hay nada que le guste más a un jalal que apalancarse en un banco del centro comercial durante hora y media, dejar que los niños molesten a todo quisqui mientras las madres emburkadas se rascan el coño allí mismo y no dan un puto palo al agua. A los padres ni se les ve ni se les espera porque en la cultura jalal, el macho solo interacciona con las emburkadas para empetársela hasta los pelos de los güevos, empreñarlas y después buscarse alguna querida o algún travelo querido mientras esperan que la máquina esa que denominan mujer produzca una nueva unidad pequeña.
Visto el éxito dantesco del año pasado, en este 2026, en el mismísimo centro comercial, no han puesto la alfombra en ese pasillo, no, las han puesto en TODOS Y CADA UNO DE LOS PASILLOS y el resultado es terrorífico porque ahora las jalalas no tienen donde sentarse durante cuatro semanas y han tenido que emigrar A LA PUTA CALLE, como las bestias y los cristianos que nunca pueden usar los bancos el resto del año porque ellas los oKupan. Suciolistas, podemitas y truscolanes, siempre tan dispuestos a defender las costumbres jalal, en seguida salieron en tromba, pero tuvieron que aplicar eso que se denomina marcha atrás con parón en seco cuando se dieron cuenta que todos y cada uno de los colectivos que forman el conjunto LGBTQ+++++, que yo de siempre he creído que todas esas letras deben haber salido de Lerdos Gandules Borrachuzos Tarados y Quejicas +++++, les votan a ellos y los jalales, les dan dos hostias bien merecidas y dadas a sus hembras, cogen sus tarjetas de voto y ellos deciden a quien votar en su lugar, ya que ellos entienden perfectamente gracias a su avanzada cultura medieval que las hembras son seres inferiores que no deberían votar.
Con dos años consecutivos tan fabulosos, el año que viene el ayuntamiento debería considerar pintar la bandera del arcoíris en todas y cada una de las aceras del centro, o mejor aún, de la ciudad y así forzar a los jalales a quedarse en su keli o caminar por las carreteras y gracias a todos y cada uno de esos conductores que van mirando las pantallas de sus telefoninos cuando conducen, durante esas cuatro semanas se produciría un ajuste natural de la población jalal.