La bakfiets del vidriero


La penúltima vez que estuve en Hilversum me crucé con esta maravilla, una bakfiets de las de antes, de las Ancestrales, que además es de un señor que tiene una empresa para hacer vidrieras, de las de antes, que habrá gente a la que le mole ponerlas en puertas o ventanas o de adorno, porque si hay algo cierto en este universo y quizás en todos los otros, desde el punto de vista de aislamiento energético, las vidrieras son lo peor de lo peor. La bicicleta tiene pinta de acumular décadas en uso y está relativamente bien cuidada. Hay incluso un par de pequeñas vidrieras en su cesta de carga. La ausencia de frenos nos indica que se frena a contrapedal y tampoco parece tener marcha alguna, aunque en Hilversum no debería ser un problema porque es una ciudad plana. El conductor debía estar sentado en alguna de las terrazas que están en esa plaza, que no creo que uno se vaya muy lejos dejando las vidrieras ahí.


3 respuestas a “La bakfiets del vidriero”

  1. Oh que chula! no la bici, la vida del vidriero! Ahora lo que hacen es poner las vidrieras no como ventana, sino, por ejemplo, encima de las puertas si tienes los techos altos, o como vidrio solo por dentro de una buena ventana aislada… hace mil años me tuve que emplear a fondo para encontrar una que me encajase en un ventanuco interior, precisamente porque solo buscaba privacidad y decoración y no aislamiento…

  2. Aquí también las cuelgan por dentro de las ventanas para dar privacidad y algo de color y parecer más fastuosos de lo facinerosos que son.

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