La renovación de los andenes de la estación y algo más

Hay veces en las que sabemos que están trabajando cerca de donde andamos pero no somos conscientes de ello, no lo notamos. Otras obras sí que tienen un gran impacto en algún momento de tu vida. Ayer, después de año y medio de trabajo se concluyó el trabajo en los primeros cuatro andenes de la estación de Utrecht Centraal, que resulta que son los reservados a los trenes que van a Hilversum y hacia Baarn y lugar por el que paso todos los días en dos ocasiones. La razón del trabajo en esos andenes se debía al ancho de los mismos, muy estrechos, con unas escaleras pequeñas y que se convertían en un cuello de botella terrible cuando un tren llegaba a la estación con mil personas. Lo que hicieron fue mover las vías correspondientes a los andenes 1, 2 y 3 y duplicar el espacio para los pasajeros y las escaleras de acceso. Además, han construido la base (que es el techo que cubre la zona) de uno de los nuevos edificios que estarán allí y que se convertirá en el mayor aparcamiento de bicicletas del universo. Durante todo el tiempo que han durado las obras, hemos seguido usando al menos dos de los andenes, lo cual ha sido algo complicado y una aventura, ya que en ocasiones nos cambiaban de uno a otro durante un par de semanas, cerraban los accesos a las escaleras del túnel norte y aquello era un laberinto.

La foto la hice esta mañana después de las siete y cuarto, cuando el tren que se ve en el andén 2 estaba a punto de salir y el tren que yo tomo y que llega al andén 3 estaba a punto de llegar. Ayer, coincidiendo con el final de las obras y para celebrarlo, por la tarde pusieron un par de puestos de helados de una heladería artesanal italiana y regalaban a los pasajeros que llegaban o salían en ese momento.

La semana pasada, concretamente el jueves, se produjo un evento también relacionado con el transporte ferroviario que afecta a mi vida muy directa e intensamente. En realidad todo se remonta al mes de julio de este año, instante en el que el sistema de transporte ferroviario holandés abandono el ancestral sistema de billetes de papel y pasaron a los billetes con chip y a tener que registrarte a la entrada a la estación y a la salida de la misma. Desde entonces, mi antigua tarjeta dejó de ser práctica ya que al no vender billetes normales, tenía que realizar una complicada compra para poder usar el tren en los trayectos fuera de ese por el que pago. Como en septiembre se caducaba mi tarjeta anual, me informaron que el contrato que tenía dejaba de existir y me tenía que cambiar a otro, similar pero que ni es lo mismo ni es igual. Por el mismo dinero, perdí algunas ventajas que tenía en el pasado y para compensarlo, me regalaron tres abonos anuales para niños de hasta once años, abono que usé para acoplar a las tres Unidades Pequeñas del Rubio a mi contrato y que así puedan viajar gratis en tren.

La tarjeta de transporte

La tarjeta de transporte, originally uploaded by sulaco_rm.

Desde la semana pasada, cuando entro en la estación paso la tarjeta por un lector de esos con el famoso NFC y al salir en el otro lado hago lo mismo y al final de mes al parecer me cobrarán lo justo y necesario, o eso dicen. El cambio fue aún más grande porque junto con la tarjeta ferroviaria, en mi cartera llevo el DNI holandés, el cual también tiene NFC y al estar los dos juntos, tenía que sacar la tarjeta del tren de la cartera para entrar y salir de la estación. Por eso, desde ayer he renunciado a llevar el DNI conmigo y cuando se caduque no lo renovaré, me limitaré a tener pasaporte. Por suerte, en Holanda el carné de concducir se considera un documento válido de identificación y aún con más suerte, no tiene NFC.

Sobre los viajes en tren debería comentar algo en la otra bitácora, esa de información turística, puesto que todo lo que hay en la misma ya no es válido. Hoy en día, cada billete de tren que algún julay quiera comprar sin tener una tarjeta de transporte holandesa, vale UN LEURO más que el precio del trayecto y la tarjeta no es recargable, con lo que para muchos, sobre todo los que visitan Amsterdam únicamente, merece la pena ir desde el aeropuerto hasta la ciudad en guagua y no en tren, ya que al menos se pueden bajar más cerca del lugar en el que se hospedan y no tener que comprar otro billete para la guagua. Me da pereza reescribirlo porque el primer comentario y el segundo y el décimo y el cuatro mil será de algún pollardón preguntando si hay descuentos para los turistas y NO HAY DESCUENTOS PARA TURISTAS, el sistema de transporte se creó para que la gente pueda usarlo al ir o regresar del trabajo o de sus movidillas nacionales y considera que un usuario de un par de días ha de pagar la cantidad completa más un leuro por la tarjeta y punto.

Un ejemplo sencillo. Un billete de tren vale para un turista que viene de putas y porros a Amsterdam y quiere ir desde Schiphol a la estación central, CINCO LEUROS. Punto. No hay descuentos, no se puede volver a usar, es solo para un trayecto. Si en su lugar quiere coger la guagua que te lleva del aeropuerto a Leidseplein, vale también CINCO LEUROS. Una vez en la ciudad, se pueden comprar abonos de 1, 2 o 3 días para el transporte en metro, guagua y tranvía, pero ese abono excluye o dicho de otra manera, no vale para la línea al aeropuerto ni para el tren a ninguna o a todas las partes. Aún así, alguien me preguntará una y otra vez si se puede conseguir descuento o ir más baratito o ahorrar dinero y la respuesta, no importa lo cortés y amable que seas ni las veces que me hagas la pregunta, es siempre, siempre, siempre, NO.

Por sulaco

Maximus Julayus

3 comentarios

  1. ¿Y para ir un par de días no hay descuentos? ¿Y para los turistas? Juaaaaaaaaaaaaa

  2. Los hay, tenemos ahorita mismo unos descuentos fastuosos de paga dos billetes y solo te damos uno, el no va más en descuento, un doscientos por ciento más caro. Y para los que vienen con Ryanair, estamos que nos salimos y por menos de ciento cincuenta leuros, taxi al mismito centro de Amsterdam.

Los comentarios están cerrados.