La torre de la doncella desde abajo

Mira que se han hecho estatuas a todo quisqui en la historia de los julays pero el que realmente se merece una estatua es el albañil que se subió a la roca esta para construir el torreón. Entre izar los ladrillos y ponerlos, el hombre las tuvo que pasar putas y canutas y en la época en la que se hizo, no se podía hacer como hoy en día en Oriente Medio, que te traes unos cientos de miles de Pakistán y la India y básicamente te la trae al fresco si mueren unos cuantos miles en accidentes de trabajo para tener tus estadios y edificios espectaculares. Detrás de mi, el fantasma en todas estas fotos, el río Morava justo en el instante en el que se une al Danubio.

Publicada el
Categorizado como Bratislava

Por sulaco

Maximus Julayus

1 comentario

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.