Llegando a Salónica y paseando por la ciudad hasta el anochecer

Mi última escapada de fin de semana de este 2018, que no mi último viaje ya que aún me falta el regreso a África por Navidad, resultó ser un fin de semana en Salónica, lugar que me confunde porque en inglés y holandés lo llaman Thessaloniki y hasta que miré en la wikipedia hoy, no sabía que en español también se le puede llamar Tesalónica. Aún más me confunde lo de que la zona sea Macedonia ya que yo pensaba que eso era un país y un plato de fruta cortada en cachos pero he decidido hacerme el regalo de la ignorancia y no quiero saber más. En este caso me tomé el viernes libre porque el vuelo era a primera hora de la mañana con transavia, con lo que salía de mi casa a la misma hora de siempre pero en lugar de ir hacia Hilversum, iba al aeropuerto, así que la rutina de transporte fue más o menos la misma con bicicleta a la estación de tren y desde allí tren al aeropuerto. Yo iba tan feliz pensando que pasaría como hace dos semanas con las máquinas mágicas que han puesto y que hacen innecesario el sacar las cosas de la mochila pero al parecer no las han puesto aún en todos los puntos de entrada del mismo y en el que hay que usar para acceder a las puertas con la letra C hay que joderse con el sistema ancestral de sacarlo todo, algo que yo hago con una gracia y velocidad digna de ver y flipar.

Una vez dentro busqué mi puerta de embarque, aunque previamente me acerqué a uno de los puntos en los que puedo llenar la botella de agua vacía que llevo para tener algo que beber en el avión. El vuelo salió con unos veinte minutos de retraso y estábamos en el aire a las diez de la mañana, con un día espectacular. El vuelo transcurrió con algunas turbulencias, aunque nada del otro mundo y como íbamos en dirección a favor del paso del tiempo, además de las horas de vuelo perdimos una hora de nuestra vida y vinimos llegando a las dos de la tarde hora local. Al aterrizar el tiempo era malo tirando a peor, con llovizna. La terminal se ve antigua y es uno de esos aeropuertos que no tienen pasarela a los aviones. Fui en guagua al centro, en una guagua que salió petada del aeropuerto y después se llenó a niveles solo vistos en Bangalore y otras ciudades de la India, aquello era increíble. Yo iba sentado y todo el mundo se hacía el lolailo para ceder el sitio a las viejas que entraban, así que yo cogí el punto e hice lo mismo, que la maldad comunitaria es muy satisfactoria. Salónica es la segunda ciudad de Grecia. me bajé de la guagua en la parada de la plaza de Aristóteles, que está a unos quinientos metros del hotel en el que reservé una habitación tiradísima de precio. Se trata del STAY Hybrid Youth Hostel. La chica de la recepción me recomendó un lugar cercano para comer algo y fui y me pedí un bocadillo de pan de pita con cerdo deshebrado (pulled pork) al que le metieron hasta papas fritas, con lo que el hijoputa me encochinó a conciencia y no me costó ni tres leuros. Salí de allí prácticamente de parto y aunque lloviznaba, como tenía unas horas por la tarde decidí empezar mi ronda.

Muy cerca, pero que muy cerca, está la Agora Romana con sus ruinas y junto con las iglesias, eso es de lo que más me mola en el mundo, que a mi me pones a ver cuadros y me entra un mal rollo del copón. Me acerqué para visitarla y desde fuera ya se puede ver casi todo pero al parecer, ya estaba cerrada. En un pasado que se me antoja lejano, yo me curraba los viajes que no veas y planificaba y preparaba y requete-preparaba. Ahora, tengo el googlEvil trips instalado, usualmente el detecta por los correos de los billetes de avión y la reserva de hotel que voy a algún lado, me descargo antes de salir el lugar para tenerlo en el telefonino y complemento esto creando un viaje en el tripadvisor y añadiendo los sitios que la gente recomienda más para comer y para ver. Es decir, en media hora lo tengo todo. En este caso, el googlEvil trips tenía casi todos los horarios en modo verano, con las cosas cerrando a las seis o a las ocho pero en la práctica, están con horarios de temporada baja y echan el cierre a las tres o las cuatro, con lo que mi excursión de ese día fue más bien para ubicarme porque pillé varios de los sitios cerrados, como la Agora. Me acerqué a ver la iglesia de Panagia Chalkeon pero sucedió lo mismo y después fui a la Iglesia de San Demetrio y con esa tuve muchísima más suerte y entré a verla y es espectacular y todo lo demás, aunque como con todas las ortodoxas, con la prisión esa que montan en la zona del altar. Desde allí fui andando a la Rotonda de Galerio, templo romano reconvertido en iglesia cristiana, después en mezquita y más tarde de nuevo en iglesia pero sucedió lo mismo, así que le hice fotos por fuera y bajé a la zona costera haciendo primero una parada para  ver el fantástico Arco de Galerio y después seguí camino de la Torre Blanca de Tesalónica, la cual ya comenzaba a atardecer y se veía preciosa con la iluminación. Después seguí por el paseo marítimo y visité al imponente estatua de Alejandro Magno que al parecer nació por aquella barriada periférica y cerca del mismo está el Museo arqueológico de Salónica y estaba cerradísimo ya que en lugar de a las ocho de la tarde, como me decía GooglEvil, cerraron a las cuatro. Visto lo visto, volví por el paseo marítimo hasta la plaza de Aristóteles, ya era noche cerrada y todo estaba muy animado, seguí paseando por la ciudad y volví al hotel. Enfrente del mismo está el restaurante Mezedolatreía y decidí cenar ahí. Cuando entras es un poco raro, como mezcla de tienda de chorizos y cervezas extranjeras y restaurante. Yo fui el primero. Había cuatro, repito, CUATRO, o sea IV (palito-uve) señales de prohibido fumar y aún así, todos los clientes que entraron después de mi se hartaron a fumar, con lo que se han ganado mi apedreamiento en el tripadvisor. Se puede fumar en bares y restaurantes, está permitido en ese país, así que o lo imponen o retiran las señales prohibiéndolo. Tras la comida regresé al hotel y acabé acostándome temprano.

Para no dejar esta anotación desangelada y como pienso seguir mañana, voy a hacer lo mismo que le expliqué en un cursillo al rey Salomón y hoy veremos uno de los dos vídeos que tengo preparado, el aburridísimo, ese que solo le mola al Ancestral. El vídeo está acompañado por la canción Dear John de la divina Cyndi Lauper y comienza con el despegue desde Amsterdam y si os fijáis, en una pista paralela hay otro avión despegando al mismo tiempo e incluso cuando vamos ascendiendo se puede ver. El despegue fue hacia el noroeste. Después aterrizamos en el aeropuerto de Salónica que estaba con la llovizna y es un segmento corto, le sigue otro aún más jodido porque llovía en el despegue de regreso y hay agua en la ventana hasta que el avión cogió velocidad y después hubo una niebla brutal en Holanda que incluso cerró por completo el aeropuerto de Eindhoven y el aterrizaje es espeluznante, no se ve nada hasta que estamos a unos metros sobre la pista.


El relato termina en Sábado de turismo por Salónica y regreso a casa

3 respuestas a «Llegando a Salónica y paseando por la ciudad hasta el anochecer»

  1. ¡Fabuloso y orgásmico video!
    Incluso las gotitas de agua en la ventanilla molan, con el suspense de cuando se irán… 🙂
    Gracias chaval!!!
    Salud

  2. En el aterrizaje de ida, que pasa, que construyeron el aeropuerto encima de agua o que? porque parece que toca tierra a tres metros escasos de la muerte por ahogamiento!

  3. Si vuelas con cualquier aerolínea que no sea LIberia, tienen chalecos salvavidas que pueden ser muy prácticos. Hay un montón de aeropuertos con pistas hacia el mar y como las han ido extendiendo durante años, pasa que ya están en el mar.

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