Recuerdo haber visto el trailer de la película que voy a comentar y pensar que era un poco chorra pero tenía a un famosillo que cobraba cheque pero como la pusieron como pre-estreno sorpresa a mediados de diciembre, decidí ir al cine y verla sin esperarme gran cosa. No sucede siempre pero de cuando en cuando acierto con estos burdos intentos de adivinar el futuro y así, White Boy Rick no creo que pase a la historia como una de las grandes películas hechas por la humanidad. Eso sí, en España estáis de suerte y se estrenará por aquella barriada periférica la primera semana de febrero y con el mismito título, que se puede traducir al español como truscoluña no es nación.
Un julay cuasi-jinameño da por culo a todo quisqui y acaba bien jodido y mal pagado
Ya cuando te restriegan según encienden el proyector del cine que está basada o inspirada en hechos reales, ya en ese instante sabemos que no vamos a ver una de caballeros Jedis. En este caso es la historia de un chaval con que siendo adolescente y menor de edad se convirtió en el confidente más joven del FBI para cargarse a un criminal que casualmente era negro y después el chamo montó su propio emporio de venta de drogas, que básicamente era lo que hacía para el FBI, pero lo trincaron y lo enchironaron hasta no hace mucho tiempo. En el camino conocemos a su padre y sus abuelos, a su hembra y demás y atisbamos en su vidorra.
Creo que no llevábamos ni media hora de película cuando me dio un jamacullo y me dormí. Así de aburrido estaba. Poner a negros cargados de oro que ni siquiera cagó el moro gritando, peleando y con armas es algo que ya está muy visto. Lo que decantó la balanza hacia el lado negativo fue mi odio instantáneo e intenso del protagonista o del actor que lo encarna, un tal Richie Merritt que dudo mucho que prestara atención en cualquier curso por correspondencia que se hizo para convertirse en actor. Es despreciable y malísimo y destruye con su sola presencia la película. Su carisma con la cámara es tan negativo que puede provocar chispas desde la pantalla a los espectadores positivistas. Da igual que Matthew McConaughey estuviese allí para cobrar el cheque y normalmente es un buen actor, queda totalmente neutralizado por este desgraciado con un bigote que aún no he decidido si me da pena porque tiene cuatro pelos o más bien asco porque está pegado a esa cara. En cualquier caso, la historia no interesa y la forma en la que la cuentan aún menos. Para cuando lo arrestan, el único sentimiento que lograron despertar en mi fue que no lo mataran, seguramente porque no es negro y por culpa de eso, nos tuvimos que mamar un montón de minutos más.
Ni los miembros del Clan de los Orcos ni los sub-intelectuales con GafaPasta tienen estómago para digerir una cosa como esta. Para olvidar y evitar a toda costa.


Siguiendo con las películas españolas que estoy empotrando por aquí, hoy tenemos otra comedia que está en la cartelera navideña española y que está protagonizada por Dani Rovira, que parece ser el único que hace cine en España estos días ya que de tres pelis en el cine, dos son de él. En este caso la comedia se titula 

