Saltar al contenido

Distorsiones

  • Inicio
    • Contactar
    • Acerca de
  • Lo imprescindible
    • Visitar Holanda
    • Índice de álbumes de fotos
    • Índice de viajes
    • Recetas de cocina
    • Hembrario
    • El club de las 500
    • Álbum de fotos de bicicletas
    • Álbum de fotos de cervezas
  • Destacados
    • La Arbonaida
    • Comida en fotos
    • Mi herencia
    • uno+cero
    • Visitar Holanda
    • Mis ratos en la cocina
  • Regresando al viaje a Asia para ver las fotos

    24 de agosto de 2018

    Hace casi cuatro meses comencé el relato del viaje Desde Utrecht a Kuala Lumpur con el que arrancaban mis vacaciones en Asia del 2018 y durante un montón de jornadas, seguimos con auténtico estupor e indiferencia la historia. En paralelo, hacía fotos y vídeos con el dispositivo androitotorota que va conmigo a todos lados e incluso con mi cámara sub-acuática pero por desidia y gandulismo y por la tremenda caló que hemos sufrido en este verano infernal, nunca me preocupé de complementar el texto con las imágenes. Tarde o temprano tenía que ser así que me voy a obligar a mí mismo a hacerlo forzando el inicio, que será sencillo y facilón porque de todo el viaje solo hay dos fotillas y las hice en Schiphol, el aeropuerto holandés.

    Mega oso de peluche en Schiphol

    Cuando iba camino del avión, por la parte del aeropuerto que es para viajes fuera de la zona Schengen, es decir, esos en los que un pasaporte es obligatorio y te hacen controles ficticios adicionales en los que hay mucho postureo pero nada más, andando por allí me tropecé con la mega-bestia que vemos en la foto, un peluche dantesco y gigantesco para que los niños lo ataquen, se tiren sobre él y maten horas y horas y horas de tiempo. Es por detallitos como este por los que la gente adora el aeropuerto de Schiphol, porque eligieron crear espacios en los que puedas pasar el tiempo de espera y no agobiarte aún más.

    B787 de Etihad en Schiphol

    Ya cuando llegué a la zona de embarque y sabiendo que no tenía asiento de ventana, con lo que me ahorraba el estrés de hacer los vídeos que solo interesan al ancestral, aproveché e hice una foto del B787 de Etihad con el que iba a hacer el primer salto, hasta Abu Dhabi. Estas fueron las únicas fotos que hice en las veinte horas o más que lleva el salto desde Utrecht hasta el hotel en Kuala Lumpur, pasando por los aeropuertos de Schiphol, Abu Dhabi y Kuala Lumpur y por dos sistemas ferroviarios distintos. En las próximas anotaciones nos ajitaremos a ver vídeos de inmersiones y muchísimos platos de comida, quel a comida siempre que me acuerdo le hago fotografías. También veremos algunas habitaciones de hoteles y ya ni me acuerdo de qué cosas más.

    Si quieres continuar con la serie, el siguiente capítulo está Tres días con algunas fotos de comida como si dijéramos

  • La entrada de la keli del Papa de Utrecht

    24 de agosto de 2018
    La entrada de la keli del Papa de Utrecht

    Hemos estado un rato larguísimo viendo más fotos de la ciudad de Utrecht y creo que va siendo hora de poner un punto y seguido, de nuevo, hasta que me entren ganas de encontrar nuevas cosas en la ciudad, que las hay y que hasta tengo localizadas. Por ahora, lo dejamos mirando una puerta, la de la keli del Papa Adriano VI (uve-palito), que pese a ser la puerta principal, en realidad nos lleva a un mega-patio interior. Esta casa es una de las pocas (o quizás la única) que hay en la ciudad de Utrecht y que está directamente detrás de un canal. Para llegar a la puerta hay que cruzar un pequeño puente y el agua está junto a las paredes del edificio, al menos en ese lado.

  • El punto de inflexión

    23 de agosto de 2018

    Hay un punto crítico en el que algo que está sucediendo cambia y toma una dirección irreversible. Es una variante del punto de inflexión, aunque cuando se trata de gente o de coñas sociales, en inglés lo denominan tipping point y en el español parece que estamos limitados a la inflexión. La multinacional en la que me prostituyo por una nómina, que al fin al cabo trabajar en una oficina es una ligera variación de lo que hacen otros en un catre, en una esquina o en donde les salga de la pipa del chichi, lleva años y años y más años en plena decadencia. Cuando yo llegué, había cuatrocientos empleados solo en los Países Bajos y ahora mismo somos ciento y poco. Tuvimos un corto periodo, en los últimos tres años, en los que hasta contrataron gente, que resultó en una invasión hindú porque resultó que eran los únicos a los que les molaban salarios bajos o muy bajos pero ese ciclo fue corto y solo nos queda uno, ya que el resto o se marcharon o los echaron, que es otra forma de irse. Este año, al comienzo del mismo, un colega, por primera vez en un montón de años, dejó la empresa, voluntariamente, ni siquiera para trabajar, ya que su mujer vendió su negocio, se han comprado una segunda keli en Francia y montaron allí un motel. En paralelo a su marcha estábamos enfrascados en dos reorganizaciones distintas, que ya ni se hacen en singular sino en plural cuando otro colega anunció su marcha a otra empresa, acto que recorrió las arterias de la compañía como una brisa fría. Un mes más tarde, el hindú que iba a tomar su posición anunció su marcha y un mes más tarde fue otro colega, uno que llevaba aquí desde siempre. Después, más o menos tras mi vuelta de las vacaciones en Asia, el más reciente de los empleados anunció que se cogía el piro, con lo que ya eran cinco. Después vino la calma y la caló del verano.

    La semana pasada notamos algo extraño y ya intuíamos que la situación estaba cambiando y ese lunes se confirmó. Primero un colega dijo que se iba a otra empresa, el martes se corrió la voz que el esbirro de recursos inhumanos se piraba y un rato más tarde otro colega se subía a la ola y decía que también tenía un nuevo trabajo. Este fue el punto de inflexión. Hemos pasado oficialmente a ser una empresa en la que las ratas están corriendo y saltando del barco antes de que se hunda. De crear listas de posibles candidatos a visitar la oficina del paro nos hemos reconvertido y ahora hacemos listas con los posibles candidatos a ser el próximo que anuncie su marcha. Esto es una sangría y la gerencia, cierra los ojos y hace como que nada está sucediendo cuando lo cierto es que algo terrible está pasando, cada marcha es un montón de experiencia que se pierde y que no se puede recuperar contratando a un nuevo empleado porque no habrá transferencia entre ambos. Tengo ya confirmados un montón de julays que están en diferentes fases en su plan para saltar de la compañía e ir a otra y cuando se vayan sabiendo los nombres, arrastrarán en su huída a muchos más. Parece que el punto es irreversible, que estamos más allá de cualquier punto en el que los jefillos puedan hacer algo para controlar y evitar que el daño se extienda.

    Curiosamente, en el primero que piensan todos como candidato a marcharse es en el Elegido, The Chosen One, il Scelto, de Uitverkorene y yo sigo repitiendo una y otra vez mi mantra: NO SIN MI PAQUETE y por paquete se entiende la guita que me dan al echarme y que ya es una cantidad considerable. Yo no salto del barco NI DE COÑA, yo me quedo hasta que me den la patada y me echen a la puta calle, yo no me iré voluntariamente, pero nadie me cree y hasta los jefillos están tanteándome para ver si estoy bien, si sigo contento, si el mundo gira de acuerdo a mis gustos y no se creen que sea así. Parece que nadie me conoce de verdad y que no entienden que lo único que no me preocupa es el estar desempleado, seguro que encuentro un trabajo al poco tiempo y si no, que coño, a mamar del sistema social.

  • Torre de agua junto al Vaartsche Rijn

    23 de agosto de 2018
    Torre de agua junto al Vaartsche Rijn

    Hoy tenemos una foto que ya ha aparecido en algunas anotaciones porque el lugar es junto a la estación de tren de Utrecht Vaartsche Rijn, desde la que comienzo y acabo el periplo en tren cinco veces a la semana camino de Hilversum. El nombre de la estación es el del canal, el Vaartsche Rijn, pronunciado truscoluña no es nación. El canal está prácticamente a estrenar ya que se comenzó en 1122, hace ochocientos noventa y seis años de nada. en la foto vemos un edificio de reciente construcción de apartamentos en el que yo debería haber comprado una casa porque el sitio es idílico. También se puede ver una de las torres de agua que había en la ciudad. Esta se ha reconvertido en restaurante de postureo y de moda y si me lo preguntas, carero que no veas y se puede ver que en la parte superior hay una estructura de cristal en la que está el restaurante. Esta es la principal via para llegar al centro de la ciudad por barco y todos los puentes que cruzan ese canal se abren y cierran varias veces al día, con lo que el paso de yates y barcos espectaculares le da aún más encanto.

←Página anterior
1 … 1.221 1.222 1.223 1.224 1.225 … 3.768
Página siguiente→
  • Genín
    en Volviendo a los Países Bajos sin tanto drama
    Pues me parece una idea genial!!! Salud
  • Genín
    en Pecio del Cermona II – 3
    Cara de mala leche tienen las morenas co…
  • Genín
    en Pateo desde Gáldar hasta Agaete por la costa
    Cuídate que están muriendo como moscas, …
  • Genín
    en Pecio del Cermona II – 1
    Se podrian poner a esos últimos, como es…
  • Genín
    en Pecio del Cermona II – 2
    Simpaticos los trompeta, en USA los llam…
  • sulaco
    en Pecio del Cermona II – 1
    Yo también se lo he dicho, que pongan un…
  • Genín
    en El cardúmen de longorones y las mantelinas
    La morena picopato me encanta… 🙂 Salu…
  • Genín
    en Pecio del Cermona II – 1
    Unos cuantos esqueletos aquí y allá hubi…

Únete a otros 15 suscriptores
Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
  • YO NUNCA – Fui ninguneado
    12/06/2023
  • YO NUNCA – Jiñé a oscuras
    22/05/2023
  • YO NUNCA – Hablé meando
    01/05/2023
  • YO NUNCA – Viví la transición
    10/04/2023
  • YO NUNCA – Conté un secreto de algún colega
    20/03/2023
This website uses cookies
Esta página web usa cookies para recordar tu nombre si comentas. Asumimos que no te importa pero si te molesta, puedes elegir quedar fuera.Aceptar Rechazar Leer más
Privacy & Cookies Policy

Privacy Overview

This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Necessary
Siempre activado
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Non-necessary
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
GUARDAR Y ACEPTAR