El sábado estuve en Amsterdam para ir al cine y entre películas pasé por el Kalvertoren, un pequeño centro comercial en la calle Kalverstraat que recientemente ha sido remodelado y ahora lo llaman Kalverpassage, pero vamos, que sigue siendo una colección de tiendas en las que gastar tu dinero. El cambio más drástico parece ser que ahora, el pasillo por el que se circulaba es el Art Passage y lo están decorando con arte moderno, ese que se hace para HELARTE y que tiembles con el súbito bajón de temperatura corporal. La pieza principal era una esfera hecha con un VW escarabajo, aquellas preciosidades de hace mil años y que aquí un artista indonesio destruye y convierte en una bola, en la que aún se puede reconocer el coche pero que da pena, ya que esto, más que arte, es un atentado contra un objeto que ya era bello.
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Casa flotante de dos plantas en el Kanaalweg de Utrecht
Durante las próximas semanas vamos a regresar a mi casa, a mi ciudad, a Utrecht y vamos a ver algunos rincones de la misma y una ingente cantidad de casas flotantes o woonboot (pronunciándose como truscoluña no es nación), ya que aunque Amsterdam es famosa por las mismas, las de Utrecht siempre me han parecido más espectaculares. Una parte considerable de estas casas están en Kanaalweg, calle que es fundamentalmente para bicicletas y peatones a la vera del canal y que uso con muchísima frecuencia cuando voy al cine Cinemec. Como os podréis imaginar, hasta mi tremendo cabezón de papagüevo tiene sus limitaciones y en muchas ocasiones los textos serán escasos ya que esto es una sucesión de más de lo mismo. Una de las cosas que notaréis es que estas casas tienen en su parte inferior hormigón, la idea romántica de los barquitos tuneados ha pasado a la historia y ahora se hacen con una sólida base de hormigón y la de la foto que abre la serie es un buen ejemplo, tiene dos plantas, con la inferior prácticamente al completo por debajo del agua. El día que hice el paseo se comenzó a helar el canal con lo que sí, ese agua que está frente a la casa es hielo, aún no lo suficientemente grueso como para patinar pero eso sucedió unos días más tarde.
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Espabila acarajotao
El sábado estuve en Amsterdam y pasé por Leidseplein, que es como la zona cero del turismo pachanguero y allí mismo te puedes encontrar con un grupo de bebas #BORRACHAS y tratando de agarrar paquetes de tíos también #BORRACHOS y que después pretenden que las respeten, allí puedes ver gente con el cuerpo petado de tatuajes, unos pelos como de pordiosero con síndrome de Diógenes y que fuman porros a destajo y por supuesto allí también puedes ver a lo más bajo de lo más bajo que produce el Reino Unido, España o Italia y que mayormente se les identifica porque para ellos, el chándal es como un traje de marca para otros. La razón por la que yo voy a la zona no es para admirar esa fauna que yo estoy a favor de enviar a primera línea de batalla en cualquier guerra, mi razón es que allí, por desgracia, está el Pathé City, uno de los multicines de la cadena a la que estoy abonado que funcionan también como filmoteca y ponen películas raritas que veo para que parezca que soy un sub-intelectual con GafaPasta.
En la puerta del cine hay un aparcamiento de bicicletas y motocicletas y en el ayuntamiento deben haber llegado a la misma conclusión que yo, la zona está llena de Orcos y entre ellos, el que no es lerdo es retardado o subnormal, con lo que hay que repetir las cosas mil veces para que quizás capten el concepto. Toda esa marea de carteles amarillos, una auténtica burrada, les avisan que el día veintitrés de abril, cualquier bici o moto que esté aparcada allí será retirada y la pondran en uno de los depósitos municipales y si es necesario se romperán cadenas y candados. Lo triste de este mar de carteles es que el día veintitrés, o sea, ayer, seguro que estaban todas las bicis allí, que ninguno lo leyó ni se dio por aludido y hoy estarán llorando porque les han robado sus bicicletas o se las han llevado a un depósito en el que tendrán que demostrar la propiedad de las mismas, algo complicado en una ciudad en la que posiblemente una de cada dos bicis es de dudosa procedencia.
En estos aparcamientos públicos y pese a que el ayuntamiento hace operaciones de limpieza dos o tres veces al año, siempre hay un porcentaje de bicis abandonadas que puede oscilar entre el diez y el veinte por ciento. No sé como funciona en Amsterdam pero en Hilversum y en Utrecht les ponen una pegatina especial informando que la retirarán dos semanas más tarde y pasado ese tiempo regresan, cortan el candado y se las llevan. Al día siguiente la gente comienza a abandonar otras. Este sistema es también perfecto para mi, una vez sé las que están dejadas de la mano de algún Dios, si necesito una nueva, me la llevo y ya en mi casa o en la oficina, con tiempo, rompo el candado y le pongo uno nuevo. Mis dos bicis en Hilversum fueron adoptadas de esta manera y tengo unas cuantas localizadas por si necesito alguna otra.
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Álbum de fotos de Sofía
Todas las fotos que hemos visto y unas cuántas nuevas se juntan en un glorioso vídeo que solo podía tener la canción Walk with Me (Charlie’s Song) cantada por Bella Thorne en la película Midnight Sun. Si no puedes ver el vídeo por debajo de este texto, está AQUÍ:































































