Al parecer, una de las últimas modas es trincar libros prehistóricos cuyos derechos de autor ya han caducado y se puede acceder a ellos libremente y reescribirlos añadiendo morralla para crear sofisticadas historias para lerdos basadas en clásicos. Esa moda llega ahora al cine y Pride and Prejudice and Zombies es un buen ejemplo de la misma. En España se estrena la próxima semana con el título de Orgullo + Prejuicio + Zombis.
Un puñado de julays buscan la forma de chingarse a unas pavas guerrilleras
En la Inglaterra victoriana y al parecer llena de zombies un padre a educado a sus hijas para que sean profesionales de la lucha y ahora las quiere casar para quitárselas de encima. las chamas se enamorarán, se desamorarán y seguirán sus rumbos acompañadas de panolis y mientras a su alrededor, aparecen zombies por todos lados y los matan sin más miramientos.
Decir que esto pertenece al género de terror es ofenderlo sin posibilidad de conseguir perdón. Esto es una especie de aberración que destruye un clásico y no aporta nada a ninguno de los géneros que toca. De entrada, el guión es una cagada, el director, debe ser ciego o subnormal porque no sabe como rodar una película de manera inteligente y el elenco, es un puñado de folli-chamas y folli-chamos, hembras incapaces de actuar pero que cuando las ves piensas que se la meterías hasta los pelos de los güevos sin que se te cambe la peluca y en el caso de las pavas, miran a los folli-chamos, guapos y tan ineptos en el arte de la actuación como las hembras y piensan que ese ejemplar les podría taponar ese agujero que les ha salido por los bajos y que tienen que sellar de una vez como sea. Los efectos especiales son patéticos, los diálogos clásicos no funcionan y los nuevos son terribles y parece que todos participaban en una competición para conseguir el premio al peor actor o actriz de la historia del cine. Una lástima que Matt Smith se haya prestado a esta aberración. La idea genial de añadir zombies se agota cuando repiten por enésima vez una matanza de los susodichos por las chamas, que parecen ser super-fuertes y capaces en una escena y en la siguiente, gimen como mulas en celo por alguna bobería.
No creo que ni el más lerdo de los miembros del Clan de los Orcos pueda apreciar esta cosa y espero no equivocarme. Tampoco es plato para los sub-intelectuales de GafaPasta.





