Un pequeño islote separado del resto, una piragua que recorre la zona y el sol que está por buscar una nueva zona que iluminar y que con su marcha, fusiona islotes y nos hace creer que aquello que vemos al fondo es tierra con muchas montañas. Creo que nos estábamos acercando al grupo de islotes que están a la izquierda de esa que aparece en solitario y que en la próxima imagen veremos desde otro punto de vista. Esa era la zona en la que todos los barcos se juntaban para pasar la noche.
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Vendedora ambulante en barca en la bahía de Ha-Long
Con una concentración de barcos con turistas, por supuesto no puede faltar la emprendedora que se monta su tienda en su barca y se acerca a los pequeños cruceros para vender recuerdos o refrescos o cualquier otra cosa que ella crea que tiene salida. La mujer remaba de un barco a otro con una facilidad pasmosa y en lugar de ponerse a dar gritos para atraer la atención, se queda por allí hasta que alguien la nota y le compra algo. Tenía un palo enorme con una red para entregar la mercancía y recoger el dinero.
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Dentro de la cueva Sung Sot
En uno de los islotes está la cueva Sung Sot, a la que se accede por una pequeña entrada. Es un lugar de peregrinaje, con un camino en sentido único por el que avanzan todos los turistas. Hay dos estancias, una enorme y otra más pequeña y por allí se pueden ver estalactitas a punta pala, todo muy bien iluminado para crear formas que por supuesto yo no reconozco y cuando el guía te dice que mires el dragón, o el oso, o lo que quiera que ellos pretendan ver, yo veo otros animales. En la foto se puede ver a un grupo al que su guía estaba contando alguna trola por debajo del mío.
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Schneider Weisse
En mi segunda visita a Munich, el gran descubrimiento fue la cerveza Schneider Weisse, una deliciosa cerveza de trigo local. Tiene una espuma fantástica y que no se desvanece y un sabor delicioso que nos seduce con los sutiles matices que añaden los ingredientes de la cerveza. Esta es la cerveza hecha con la formula original del creador de esta cervecería allá por 1872. Tiene un porcentaje de alcohol del 5,4% y es asombroso la facilidad con la que la puedes beber. Mi corazón está partido entre todas las cervezas de trigo que se hacen en Munich ya que todas me parecen fantásticas.




