Hoy retrocedemos a la prehistoria de mi fotografía digital y al que creo que fue el primer viaje que hice con una de estas. La foto la hice en febrero del 2003 en Dublín, ciudad en la que he estado en dos ocasiones. Como era de esperar en Irlanda, más que el frío, lo chungo era la humedad que calaba que no veas, algo que solucionan con el alcoholismo. La foto tardó unos años en aparecer en la bitácora, concretamente hasta octubre del año 2006 en el que formó parte de la anotación Torre de James Joyce y hoy le damos la bienvenida al Club de las 500.
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Álbum de fotos de Rávena
Que suerte tan grande que tenemos que he vuelto a preparar un vídeo con una especie de pase de diapositivas que cubre no solo todas las fotos del álbum sino también los descartes, aquellas que aunque estaban en mi selección inicial, fui desechando por el camino. Para que haya algo de ruido, he elegido la canción Hay Un Amigo En Mi de los Gipsy Kings, que por supuesto todos conocemos de la película Toy Story 3:
Si el vídeo no aparece, probad aquí.
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El día del Turco
Mi amigo el Turco es lo más. Hace cosa de un mes organizábamos nuestras agendas y yo sabía que en algún momento de esta semana pasaría por Holanda y habría oportunidad de verlo. Por descontado, desde el momento en el que hablamos hasta ayer me ha ninguneado y ayer por la tarde lo llamaba y lo pillaba saliendo del aeropuerto de Schiphol camino de su hotel. Llega en una semana imposible para mí pero también tengo claro mis prioridades y si hay que cambiar otras cosas, se cambian. Como él viene a trabajar, si es que podemos llamar trabajo a reuniones de un montón de horas en las que todo el mundo asiente y un pobre desgraciado habla, dependía de él encontrar la fecha para quedar. Al final ha elegido esta tarde/noche y la ciudad de Amsterdam, con lo que después de trabajar tiraré para allá para que me ponga al día en su gesta para encontrar la Segunda esposa ya que la Primera fue un experimento fallido del que lo único que sacó fue una hija y muchos disgustos. A su Primera Boda no acudí porque I don’t do weddings pero este mantra me produce tantos dolores de cabeza con los miembros del Círculo de confianza que he decidido hacer excepciones y ya le he informado que de casarse de nuevo, seré el invitado de honor y quizás hasta me ponga unos pantalones vaqueros sin rajas que dejen ver los gallumbos.
Y cambiando de tema, ayer por la noche tenía un preestreno gratuito, una de esas sesiones que organizan cada cinco o seis semanas y en las que la cadena de cines a la que estoy abonado, proyecta una película antes de su estreno y nos dan comida y bebida gratuita. La película era Black Mass y como se estrena en un par de semanas, tarde o temprano hablaré de ella. El papeo era el de la foto, un paquetos de papas fritas de paquete, que es como le diría a Gregorito si todavía viviese en la Isleta y fuera a comprar a su tienda. Lo interesante es el sabor de las mismas. En Holandés, en versión original sin subtítulos, es Stokbroodje Kruidenboter, lo cual se podría traducir como truscoluña no es nación pero si queremos ser más puristas, es más correcto decir baguette con mantequilla con hierbas. ¡Manda güevos!, un paquete de papas fritas que sabe a pan con mantequilla. Como experimento es algo totalmente fallido, es una aberración como ciertos países inventados. Sólo en una cabeza demente de solemnidad puede existir la idea de comer papas fritas que saben a pan con mantequilla, es algo totalmente erróneo. Por otra parte, como ya dice el refrán que truscoluña no es nación y el otro refrán a caballo regalado no le mires el pelado, me las comí y todavía estoy ajito, palabra que en las islas Canarias existe y equivale a ahito, una que nosotros no podemos pronunciar ya que en este caso, la hache es sonora del copón, igual que con jediondo, palabra que en otras latitudes es conocida como hediondo, que no tiene la misma intensidad ni de coña. Igual me debería hacer una camiseta con el lema estoy AJITO y ponérmela cuando voy al trabajo o al cine.
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Iglesia en Marines Viejos en el Club de las 500
Hace ya casi una década que pasé por Valencia y alrededores un fin de semana. Recuerdo que fue uno complicado porque al regresar a Holanda, al día siguiente me mandaron a Sudáfrica y todo lo complicaba aún más que acababa de mudarme a mi casa. De aquella visita, aparte de ver la ciudad salimos a los campos de algún Dios y pasamos por Marines Viejos, en donde vi esta Iglesia en Marines Viejos que lleva en la bitácora desde abril del 2006 y a la que hoy le damos la bienvenida al Club de las 500.







































