Ya vimos la Basilica di Sant’Apollinare Nuovo e incluso nos fijamos en sus Mosaicos en la Basilica di Sant’Apollinare Nuovo y para acabar la serie de Rávena, volvemos a entrar en esta iglesia porque en su momento se me olvidó poner la foto de hoy en la que se puede ver una vista más general de la nave y de los gloriosos mosaicos que hay en los laterales, aparte del precioso techo. Aunque está un poco fuera del circuito turístico, yo diría que aquellos que quieren alucinar en colores deberían considerar la ciudad italiana de Rávena, a la que se puede llegar en tren desde Venecia o Boloña fácilmente.
-
Rutinas
Esta mañana mi rutina habitual se trastocó o se optimizó y acabé saliendo de mi casa cinco minutos antes de tiempo. Normalmente, salgo tres o cuatro minutos después de las siete y vengo llegando a la estación central de Utrecht a las siete y diecinueve minutos, igual veinte o veintiuno. Mi tren sale a las veinticinco y llega a las siete y veinte así que tengo margen suficiente para recoger el periódico gratuito para un colega y sentarme en la última puerta del tren, en el asiento al que le deberían poner mi nombre ya que siempre voy en el mismo. Al salir de mi casa antes de las siete noté algo extraño. Habitualmente, en muchísimas casas según voy hacia la estación hay luces encendidas, la gente está en sus baños echando el jiñote o tomando café y tienes la sensación de ir por calles con vida. Hoy, en el primer tramo, todas las casas estaban con las luces apagadas, seguían durmiendo esperando por sus alarmas.
Somos rutinarios y regulares. Hacemos un montón de cosas con horarios muy bien delimitados. Nos reímos de esos animales que repiten cosas y si nos miramos la chepa, veremos que nosotros también lo hacemos. Exáctamente a las siete de la mañana, si estás en la sala de control de una central eléctrica, puedes ver el instante en el que se produce un pico de carga brutal, cuando todo el mundo comienza a encender luces en sus casas, cafeteras, cocinas eléctricas, calefacciones, termos, ordenadores y demás. A esa misma hora, el sistema de alcantarillado recibe un tsunami de truscos, cuando muchísimos se sientan en sus tronos a jiñar. En las carreteras, no hay atasco alguno y de repente surge de la nada. En Holanda tardan un cuarto de hora en ir de cero kilómetros de caravanas en todo el país a más de cien kilómetros repartidos por todas las autopistas y eso en un día normal, en un día complicado, pueden ser dos, tres o cuatro cientos kilómetros.
No solo somos animales rutinarios. Odiamos los cambios. Los detestamos. Tenemos una actitud agresiva contra los mismos. En la multinacional en la que trabajo, cada vez que algún alto cargo tiene una idea feliz, el populacho recibe un correo avisándoles de una o múltiples reuniones y para tranquilizar a todos, en la línea reservada al asunto siempre añaden SOLO CAMBIOS y así los más miedosos y los que ven como su universo se tambalea ante algo que puede o no que suceda, se pueden ir preparando.
En mi universo, la gente que trata conmigo ha de entrenarse en la irregularidad porque soy regularmente irregular, cambio de ruta, de opinión, de todo de un día para otro y sin que se llegue a saber la razón. Aunque tengo mis rutinas y uno puede poner en hora su reloj conmigo si las conoce, también tengo un fuerte componente de caos irregular, de hacer y deshacer. Por más que cambie, sé de buena tinta que hasta mis cambios son rutinarios, por más que lleve un módulo igual al del resto que me haga pensar que soy super especial y tal y tal ….
-
Mosaicos del ábside en la Basilica di Sant’Apollinare in Classe
Ya hemos visto el Interior de la Basilica di Sant’Apollinare in Classe y hoy nos fijamos en los mosaicos del ábside, realizados en el siglo VI (uve-palito). La cruz tiene la cara del jefe del negocio y los corderos al parecer no eran para hacer unos gyros sino que estaban allí simbolizando a los apóstoles Juan, Pedro y Santiago o algo por el estilo. Por debajo está el Apolinario con las manos abiertas como para trincar el tres por ciento truscolán y mucho bosque como de las propiedades que está pensando en trincar. Da igual la interpretación, la obra es espectacular.
-
La semana pasada en Distorsiones
Ya estamos en la estación así que a nadie debería sorprenderle que por aquí se vuelva a hablar de Cosas de otoño y por supuesto, sigo Orbitando alrededor de la comida que me gusta y claro, con el otoño llegan los resúmenes mensuales y el primero contiene Las fotos más populares en mi flickr el mes de septiembre. A veces hay gente lenta, así que vuelvo a repetir que estamos Entrando en el otoño.
Estamos llegando al paseíllo por Rávena y durante la semana pasada vimos Il Palazzo Comunale di Ravenna, después vimos la Basilica di Sant’Apollinare Nuovo y entramos a ver los Mosaicos en la Basilica di Sant’Apollinare Nuovo y después salimos de la ciudad para ver la Basilica di Sant’Apollinare in Classe y acabamos en el Interior de la Basilica di Sant’Apollinare in Classe. Esta semana acabamos y creo con una certeza totalmente relativa y que puede cambiar que nos iremos a Vietnam para pasar el otoño y el invierno en algún lugar calentito.
La Cerveza Heineken Pilsener llegó a mi colección de cervezas. La más popular de los Países Bajos en todo el universo y la más ninguneada por aquí. Ya está en el Álbum de fotos de cervezas.
Fui a ver cinco películas al Cine y una de esas visitas fuer para volver a ver la genial El corredor del laberinto: Las pruebas – Maze Runner: The Scorch Trials. Comenté la película de boxeo que parece hecha para agarrar nominaciones de los Oscars Southpaw, aunque particularmente no me parece un clásico, seguimos con la película holandesa Schone Handen nos hundimos en la debacle del aburrimiento de 45 años – 45 Years y acabamos con el soso documental holandés Holland: Natuur in De Delta. En el mes de septiembre fui a ver veintidós películas y acabé el mes con el contador en ciento sesenta y cuatro películas, siete por encima del mismo punto un año antes. Como el fin de semana fue muy prolífico, ahora mismo estoy en ciento sesenta y nueve, hito que cruzé el año pasado a mediados de octubre con la película Lo mejor de mi – The Best of Me y en el 2013 fue entrado noviembre con la película Malavita – The Family. En el 2012 fue pasada la navidad con la película ¡Rompe Ralph! – Wreck-It Ralph y ese es el último punto de referencia porque en años anteriores nunca fui a ver tanto cine. Aunque parece que voy a batir todos los récords, el otoño se complica unas semanas más que otras y no creo que mantenga el ritmo.
De mi cocina salieron las siguientes cosillas:
Y así transcurrió la semana pasada.





























