Los suecos también la cagan y la prueba viviente está en el centro de Estocolmo, muy cerca de la estación central. Allí se encuentra el Kulturhuset, la casa de la cultura, un edificio que es una aberración que jamás debería haber sido permitida. Supuestamente aporta modernismo a la ciudad, aunque para mí, es una horterada que no pega ni con cola y que parece diseñada y patrocinada por el PoZero. Al parecer los franceses se inspiraron en esta bazofia para construir el centro Georges Pompidou en París.
-
San Mig Light
Cuando llegué a las Filipinas, las dos primeras cervezas que tomé fueron San Mig light y la verdad, me pareció un brebaje mediocre. Después me enteré que en todos los restaurantes en los que la vendían también tenían la normal pero al parecer, la moda es pedir esta porque solo tiene cien calorías y nada de sabor. Esa gente desconocía que yo soy noréxico-bulímico y me puedo encochinar con ganas y siempre, siempre, siempre, regulo mi peso con los jiñotes, cagadas legendarias con las que he tupido y seguiré tupiendo retretes por todo el mundo. Como ya he dicho, la San Mig Light falla porque no tiene un buen sabor, al ahorrar tanta caloría se lo mataron. Tiene un color como de meada muy aguada, una espuma que desaparece casi antes de formarse y te la ponen casi helada, supongo que para adormecer las papilas gustativas y que no te des cuenta de que no es una buena cerveza y que carece de un sabor característico. Lo dicho, cerveza para tomar algo frío que habiendo otras mucho mejores de la misma marca, se puede ningunear. El porcentaje de alcohol es del 5%.
-
Baño día 8 en el Club de las 500
En los últimos años hemos ido revisitando las obras de construcción del baño de mi casa gracias a la curiosidad del populacho, que teniendo cientos de fotos de tulipanes, miles de fotos de lugares fantásticos, prefiere buscar fotos de baños para ver donde jiñan otros. Hoy vuelve a ésta su casa la foto del lavamanos de mi baño, una que ya pasó por aquí en marzo del 2006 en la anotación Baño día 8 y a la que hoy le damos la bienvenida al Club de las 500.
-
La calle que serpentea
Cuando andaba por la zona de Monteliusvägen me tropecé con la calle de la foto de hoy, la cual probablmente no es una atracción turística y pasa completamente desapercibida pero que en mi caso me fascinó con ese tramo de la calle que sube y crea un arco mietnras que el resto sigue al nivel de las casas. En cualquier otro lugar probablemente habrían desmontado el terreno y lo habrían dejado parejo pero tal y como está, gana mucho y le da algo de carácter a la zona. En invierno y cuando nieva, los niños deben tener su propia mini-colina para lanzarse con los trineos. El arcón que se ve a la izquierda debe ser para la sal, en Amsterdam ponen unos parecidos en algunos puentes.




