Todos los que saben sumar dos y tres y el resultado que les da está alrededor de cierto número primo saben que cada año elijo un país en el sudeste de Asia y me lanzo a la aventura. En ocasiones anteriores he ido cargando un portátil, con el exceso de peso que ello conlleva y que paga mi pobre y sufrida espalda. Para el 2011 usaré mi maravilloso, increíble, esplendoroso y perfecto iPad. Ya lo tengo equipado con el kit de viaje que consta de un soporte para el iPad y un teclado flexible bluetooth que me compré por cuatro perras gordas en dealextreme y que me permitirá escribir aún más rápidamente de lo que lo hago. El teclado se puede guardar en una envase de plástico, aguanta hasta que lo cubras de lefa si fuese oportuno y se puede recargar con un cable USB lo cual lo convierte en el compañero de viaje perfecto.
En la pantalla podéis ver la aplicación de WordPress en la que escribiré mis fantásticas aventuras y desde donde las publicaré para que ese pequeño y exclusivo grupo de seguidores, algunos de ellos incluso fieles, puedan disfrutar de las mismas.
El iPad también estará conectado a mis auriculares via Bluetooth, un conjunto completo y en el que no encontraréis cables.



