De cuando en cuando alguna de las fotos de las recetas que preparo parece que despierta el interés de la gente y va juntando visitas poco a poco. En otras, de repente hay un interés estacional y se dispara hasta el infinito y más allá. Es el caso de estas Castañas asadas que vimos por primera vez hace dos años y que en los últimos dos meses ha recibido más de setecientas visitas lo que le ha permitido superar el millar. La preparación de las mismas no tiene ciencia alguna y hasta el más torpe debería saber como cocinar castañas asadas y justo en esta época es cuando estamos en plena temporada alta y disfrutando de las mismas. Hoy le damos a esta imagen la bienvenida al Club de las 500.
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Esas cosillas que hacen el otoño tan especial
Gran parte de la magia del otoño y el invierno cuando estás en tu casa la tienen las velas, ese invento sencillo y maravilloso que produce una luz fascinante. En mi salón debe haber unas veinticinco velas que se alternan y en ocasiones especiales, arden todas juntas. La luz de las velas juguetea con la obscuridad, ilumina rincones y se olvida de ellos al momento, crea sombras y las pone a danzar antes de hacerlas desaparecer. Las velas parecen seguir su propia canción y se sincronizan para mantener nuestra atención. Hay muy pocas cosas más relajantes que una habitación iluminada con velas, con esa luz tan acogedora y que no trata de imponerse.
El otoño es el tiempo de las velas, de las sopas, los cafés bien calientes junto al fuego de la chimenea y de las conversaciones regadas con cervezas dobles o triples, brebajes fuertes y con espíritu que se toman a temperatura ambiente y calientas entre tus manos. ?ste es el tiempo en el que algunos se convierten en cebollas andantes que al entrar en una casa se quitan capa tras capa de ropa de abrigo y más ahora que ya estamos por debajo de los cinco grados y los gurús del instituto de meteorología holandés dicen que este va a ser el segundo invierno frío consecutivo, que vamos a tener hielo hasta hartarnos. Si a mí me dicen hace una década que iba a disfrutar con estos otoños e inviernos no me lo habría creído y aún ahora, cuando paseo por el bosque con un frío que pela y disfrutas de los cálidos colores de este sol que no calienta, a veces me sorprendo pensando en lo extraña que es la vida, en como alguien que nació en una tierra cálida se encuentra como pez en el agua en un terreno que es la antítesis de aquel en el que pasé la primera etapa de mi vida.
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St. Baafs Kathedraal en el club de las 500
Siempre me ha fascinado el diseño de las catedrales del centro de Europa con esos campanarios enormes que están incrustados en la iglesia. La de la ciudad de Gante es un buen ejemplo, da una sensación de robustez y de ser un edificio pensado para más de un uso. Esta foto la vimos por primera vez en julio del año 2006 en la anotación St. Baafs Kathedraal y hoy le damos la bienvenida al Club de las 500.
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Bicicleta con cesta de carga delantera

Cuando emigré a los Países Bajos, una de las primeras certezas que tuve es que la cantidad de modelos de bicicletas existente en este país es infinita y no pasa un día sin ver alguna extraña. Aunque siempre trato de buscar información sobre los modelos que me encuentro, hay veces en que la bicicleta parece haber sido hecha a medida y no hay más unidades en el universo. Ya hemos visto alguna bici con una cesta para carga en el volante pero no como la de hoy, que es bastante voluminosa y que por el peso que supuestamente se pondrá en esa parte del vehículo obliga a cambiar la burra y ponerla en la parte delantera. Como podéis ver, este modelo es a contrapedales, sin frenos o cambios y está pensada para la ciudad (contando con que viváis en una ciudad plana).
En el Álbum de fotos de bicicletas encontrarás un montón de bicis que he ido fotografiando a lo largo de los años



