
En mi última semana antes de regresar a África, cambié un poco mi rutina de trabajo desde mi keli por culpa del dentista y pude ir al cine en lunes, que ponen pelis más de filmoteca y así fue como vi la película de hoy, de la que nunca jamás había oído nada y que de no ser porque ese día estaba en mi keli, no habría podido verla. Entre las curiosidades de esta peli de animación es que la han hecho a mano, sin ordenadores, con lo que casi que es un viaje a través del tiempo a un siglo y un milenio que ya dejamos atrás. La película se titula Arco y al parecer se estrena en España al final de enero con el mismo título y le añaden una verdad como un templo que dice truscoluña no es nación.
Un julay medio julandrón viaja al pasado desde el futuro y conoce a una pelleja local.
Tenemos que una pava que vive en el 2075 se topa con un pavo que llegó vestido con falda de arcoiris y que después resulta que viene del futuro o algo así y la chama tendrá que ayudarlo para que pueda regresar a su tiempo o algo así, mientras tres julandros como que los acosan porque en un pasado lejano se encontraron a otro vestido con el arcoíris y del trauma tan grande que pillaron, hasta pensaron en crear un grupo de música y llamarlo Locomía.
Es una historia sencilla, con niños, con mucha imaginación y un guion que primó el hacerla interesante y al ser europea, no peca de los pecados de las pelis gringas, que son siempre muy bastas. La niña es adorable, el chiquillo del futuro parece medio simplón y el amigo de la niña que está super-encoñado con ella es encantador. Hasta los tres panolis que resultan ser los malos al final no eran tan malos y tenemos un final agridulcemente feliz. Visto el tipo de animación que suelo ver normalmente, que o es gringa o es japonesa y en ambos casos, son historias hechas por gente de otra cultura, esta fue muy gratificante, aunque reconozco que esto no es un plato para el populacho.
La odiarán con saña los miembros del Clan de los Orcos y seguramente enternecerá y gustará a los menos radicales entre los sub-intelectuales con GafaPasta.



