Paranoia

En Hollywood siempre han procurado mezclar perros viejos conocidos y respetados con los nuevos cachorros para así ir asentando su reputación y crearles un futuro. Es algo que sucede desde siempre y tenemos infinidad de películas que lo demuestran. Lo que importa es que en el poster puedan poner las caras de gente muy famosa junto a la del aspirante y así tratar de enganchar a los espectadores más maduros y que no tendrían ningún tipo de interés en la historia. Los famosetes se suelen prestar por el sobre con la guita, que seguramente es bastante y tampoco es que tengan que hacer mucho y además, ellos saben que ahora básicamente viven de su reputación. Uno de estos productos es Paranoia la cual se estrena en España creo que a mediados de octubre con el mismo título.

A un julay virguero lo echan de su trabajo y lo meten en un asunto de espionaje de corporaciones en el que él siempre parece salir cagado y en el camino se encoña de una pava pija

Un joven trabaja en una corporación y ve como él y su equipo están arrinconados y sin futuro. Después de una presentación que se le escapó de las manos pierden el trabajo y al poco lo vuelven a contratar amenazado para que espíe los nuevos productos de los rivales. El chaval acaba mentido en una guerra entre dos divos que se odian a muerte y en la que él no tiene manera de ganar. Por el camino conoce a una chica en su nuevo trabajo que se la pone gorda y dura y hará lo imposible por ponerle la pierna encima para que no se le escape.

Al parecer esta es la adaptación de una novela que no he leído. La historia tiene agujeros enormes a lo largo de la película que supongo que se produjeron al adaptar la historia al guión. El director no parecía muy interesado en crear caracteres interesantes y así tenemos un montón de gente que se mueve por la pantalla haciendo cosas pero no terminamos de identificarnos con ninguno de ellos. Liam Hemsworth hace lo que puede, mostrando pecho afeitado y sonriendo de cuando en cuando pero no es tan gran actor como para transformar su personaje en algo creíble. Se queda corto y como Gary Oldman está fatal y parece una reinona en un programa de Telajinco de esos en los que todo el mundo grita y Harrison Ford directamente da pena, lástima y todo lo demás, pues la historia se hunde en la mediocridad. La forma en la que llegamos al final es demasiado forzada, con demasiadas condiciones que son justas y necesarias para poder tener el final feliz que querían los productores. Por el camino dejamos atrás varias tramas secundarias que no se llegan a resolver y que tampoco aportaban nada a la principal, con lo que lo único que se perdió fue nuestro tiempo.

En fin, imagino que las hembras de algunos miembros del Clan de los Orcos irán al cine e incluso obligarán a acompañarlas a sus machos solo por ver al joven actor. Por lo demás, esto es algo que se puede ver cuando la den por la tele un domingo por la tarde y así aprovechar y echarse una siestita.

Publicada el
Categorizado como Cine

Por sulaco

Maximus Julayus

3 comentarios

  1. El chaval es como un vendedor de tupperwares pero supuestamente es un informático que no tiene ni puta idea de nada, lo cual lo califica para ser profesor en la ULPGC. Hay un momento en el que pone un USB stick en un PeCé (esas cosas de las viejas generaciones) y por un momento pensé que lo iba a poner en la bandeja del DéuVeDé

Los comentarios están cerrados.