Sin piedad – Mercy


La verdad, la verdad, yo cuando vi el tráiler de esta peli pensé instantáneamente que era una tremenda chorrada y un pastizal gratis para los protagonistas, que no tienen ni que levantarse y trincan leuros por un tubo. Como es ciencia ficción, sabía que la debía, tenía y quería verla, más o menos en ese orden, así que aproveché una tarde después de volver de la chamba, correr y cenar para ir al cine, que esta la ponían en el del centro y con la nieve y el hielo, es muchísimo más seguro ir a ese en bicicleta porque esa parte de la ciudad está muy pero que muy ensalitrada, prácticamente en salmuera. La película se titula Mercy y en España la estrenaron con el título que no tiene absolutamente nada que ver con el original de Sin piedad, que refleja mis sentimientos respecto a puerkagón y la chusma y la miasma que lo sigue.

A un julay le empetan un crimen que dice no haber cometido y tiene hora y media para demostrar su inocencia o lo mandan a truscoluña, que no es nación.

Resulta que un picoleto se despierta amarrado a una especie de silla eléctrica con la penca de la SIRI o de la ALEXA en una pantalla enfrente y se entera que tiene noventa minutos para demostrar que no mató a la pelleja de su hembra o le dan el finiquito, que así es la justicia nueva del orangután naranja.

Esto viene a ser la versión empobrecida de aquel clásico de Tom Cruise titulado Minority Report. Aquí la diferencia es que el pavo está todo el tiempo en una silla amarrado paliqueando con un ordenador que le muestra la imagen de una paya, que es la que le habla y tiene que mandar a otra gente a investigar las cosas y claro, al ser picoleto le hacen caso y todos van corriendo y poco a poco va desenredando los hilos de una trama en la que un panoli ha matado a su hembra para inculparlo, que lo juzguen y el otro darse algún gran gustazo que no me terminó de quedar claro. Aunque ninguno de los dos protagonistas se mueve y solo hablan y hablan y hablan y miran vídeos, tenemos a otros que sí que están en escenas de acción, pero pese a la hora y media límite de juicio, la película nunca consigue agobiarte y meterte en un frenesí angustioso y realmente, si al final lo matan o lo declaran inocente, a mí me la sudaba igualmente. En muchos momentos, esto se siente más como un telelefilm o una peli para estreno directo en plataforma digital y tal y tal que algo para los cines. Entretiene, pero no tiene alma.

Pese a que es hora y media, dudo que atraiga a los miembros del Clan de los Orcos y definitivamente espantará a los sub-intelectuales con GafaPasta. Para ver en Telajinco algún día por la tele después del empacho del almuerzo del domingo.


2 respuestas a “Sin piedad – Mercy”

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