Sobre el proyecto ese


Desde su estreno hace unas semanas he ido a ver la película Proyecto Salvación – Project Hail Mary siete veces, sin contar la octava que sucede en el mismísimo instante en el que esto aparece por aquí y he vuelto a escuchar el audiolibro por segunda vez y es muy probable que lo escuche próximamente de nuevo. Yo siempre he leído ciencia ficción y siempre he visto las pelis y las series del género, así que esto como que se hacía pensando en los espectadores o lectores como yo, pero incluso en ese caso, el impacto que ha tenido en mí ha sido mucho más alto de lo esperado.

He llegado a la conclusión de que seguramente sea la combinación de todos los factores. La historia es fabulosa, Ryan Gosling está maravilloso y borda el papel, los directores trataron la historia original con mucho respeto y en el guion también participó Andy Weir, que escribió el libro. A todo ello se une que la banda sonora de Daniel Pemberton es simplemente un clásico y la música tiene la fuerza suficiente para provocar emociones, algo que investigué y probé en los últimos días, porque en la película tengo problemas oculares en el cine en ciertos momentos, siempre son los mismos y yo pensaba que era porque hay un incremento de la humedad en la sala que me impide ver correctamente la pantalla y me moja la cara, pero es que resulta que cuando escucho las canciones de esos momentos determinados, el resultado es el mismo, la humedad del lugar en el que me encuentro cambia súbitamente y se me moja la cara.

Habiendo terminado por segunda vez el audiolibro entre la cuarta y la quinta vez que vi la película, identifico las partes del libro que se cambiaron o que se suprimieron, pero en el resultado final, la historia no se ve afectada, el relato cinematográfico es tan fabuloso como el literario y en lugar de usar nuestra imaginación, ahora tengo una representación visual del alienígena, de la causa que provoca el viaje y siempre disfruto asombrado y maravillado con la belleza visual de muchísimas de las escenas espaciales, que son únicas e imposibles de comparar con las pelis que se hacen hoy en día.

Algo que no tiene la película es un malo, hay un problema y se busca la solución, pero no hay un personaje maligno o malvado contra el que hay que luchar y eso la hace una historia muy familiar y entrañable, una película como aquellas que hacían hace unas décadas Steven Spielberg o George Lucas y que ya no se hacen. En todo momento y pese a la gravedad de la situación, en la película se mantiene un espíritu bastante positivo y aventurero, sabiendo que un mal resultado será el final para todos, nunca dejan que sea el drama lo que domine la historia, es lo bueno que llevamos dentro y la belleza de lo que nos rodea.

Ya no se hace cine así, para todos, para disfrutarlo y para descubrir una historia sin tener que saberlo todo de personajes de cómics o respetar algo de una franquicia que se quiere exprimir hasta el infinito y más allá. Esto es sencillamente una historia que nos cuentan y que cuando acaba y sales del cine, en tus entrañas no hay malos rollos, hay una fuerte condensación de cosas positivas.


3 respuestas a “Sobre el proyecto ese”

  1. Es precioso lo que comentas. Necesito ver esa película lo más pronto posible 🙂

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