Caldo de millo

Uno de los platos típicos de la cocina Canaria es el Caldo de Millo y seguro que hay tantas versiones como canarios y todos os jurarán que la suya es la mejor. Yo crecí con la de mi abuela y mi madre y esa es la que cocino. No es ni mejor ni peor que cualquier otra, es solo la que a mi me gusta. Por si no lo sabes, en Canarias denominamos al maíz como millo. Este es un plato ideal para el otoño o el invierno, con el fresquito y que apetece aún más en esta época en la que hay tanto maíz fresco y puedes comprar las piñas y así no tener que echar mano del millo de bote. Yo lo suelo comer acompañado de queso tierno o de eso que en Canarias llamamos queso de plato y que no es otro que el queso holandés.

Prepararlo es muy fácil y en menos de una hora puedes tener el plato en la mesa y el grado de dificultad es nulo así que hasta el más inútil lo puede hacer sin más problemas.

Los Ingredientes: 1 cebolla, 1 pimiento verde, 1 tomate grande o dos pequeños, 4 o 5 papas, cilantro, un puñado de fideos (o arroz), 4 piñas de millo (mazorcas de maíz para aquellos incapaces de comprender el dialecto), 4 huevos y sal. Esto está calculado para cuatro o cinco personas.

La Implementación: Se pela y corta la cebolla, el pimiento y el tomate y se sofríe todo en un caldero hondo y que se pueda tapar. Mientras se desgranan dos de las piñas o si no quieres tomarte la molestia usa un bote de maíz dulce. Se pelan las papas y si son muy grandes se cortan. Yo suelo partir las otras dos piñas por la mitad y así cada comensal tiene su parte. Se añade al sofrito el millo desgranado, las piñas cortadas, las papas, los fideos (o el arroz) y se añade agua hasta cubrirlo todo. Se añade sal al gusto y un poco de cilantro cortado bien fino, se tapa y se cocina a fuego medio durante treinta minutos.

Después de ese tiempo se añaden los huevos, abriéndolos y echándolos dentro del caldo, en donde se cocinarán en el caldo hirviendo, se vuelve a tapar y se deja cinco minutos más. Servir caliente acompañado de queso.

Así que ya ves lo sencillo que resulta y creedme cuando os digo que está delicioso.

Si quieres ver otras recetas que he cocinado puedes ir al índice de Mi pequeño libro de recetas de cocina y allí tienes la lista completa

Raita de tomate, pepino y cebolla roja

Seguimos aventurándonos en la cocina hindú y hoy tenemos una nueva receta del libro Indian Food Made Easy de Anjum Anand. Si sueles comer de cuando en cuando en restaurantes hindúes sabrás que los platos con Raita suelen ser a base de yogur. Hoy tenemos un plato que sirve de acompañamiento perfecto para cualquier carne. Se prepara muy fácilmente y le da un toque exótico a la comida. En este caso no tendréis ningún problema para encontrar los ingredientes. La cantidad es como para cuatro personas y vuelvo a recalcar que es un acompañamiento.

Los Ingredientes: 1 tomate, 1 cebolla roja pequeña, 1 pepino pequeño (unos quince centímetros), 2 cucharadas de cilantro fresco, 400 ml. de yoghurt natural, sal, pimienta negra, media cucharadita de comino en polvo y un cuarto de cucharadita de pimentón picante.

La Implementación: Picar el tomate en daditos, pelar y picar la cebolla y el pepino y mezclar todo en un bol junto con las dos cucharadas de cilantro y el yogur. Sazonar con sal y pimienta y el comino en polvo.

Al servir espolvorear por encima un poco de pimentón picante y listo.

Ya veis que no siempre hay que hacer cosas extrañas y complicarse la vida. Con unos ingredientes sencillos y en unos minutos podéis tener un plato fantástico y que llamará la atención.

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Pollo en yogur cremoso

Ya va siendo hora de retomar la sana costumbre de las recetas de los viernes. Tengo unas cuantas que quería compartir hace un tiempo pero siempre se me complican las cosas y al final nunca puedo. Hará unas tres semanas vino por mi casa a cenar Dani y ese día cociné varios platos de mi nuevo libro de cocina hindú y que recordaréis se trata de «Indian Food Made Easy» (Anjum Anand).

El plato principal de esa comida fue un Pollo en yogúr cremoso que quedó delicioso. Era la primera vez que me atrevía en serio con un tipo de cocina que siempre me ha encantado pero que veía muy lejos de mis posibilidades. Ha resultado que no es muy complicada, el único problema es conseguir algunos de los ingredientes y por suerte en Holanda tenemos un montón de pequeños establecimientos en los que se venden ingredientes para cocinar comida china, japonesa, hindú y de otros países exóticos. Gracias a la inmigración en España tampoco debe ser muy difícil. Lo más sencillo es preguntar en la tienda porque los nombres no siempre son los mismos. En mi caso estuve en una regentada por un indonesio y lo tenía todo pero no pude encontrar nada porque había usado los nombres en su idioma.

La otra cosa que tendréis que tener en cuenta si queréis cocinar este plato es que hay que dejarlo marinando un día, así que lo mejor será que preparéis el marinado la noche anterior y después lo preparéis al día siguiente. Las cantidades son como para cuatro personas aunque ya sabéis que esto siempre depende de lo tragones que seáis.

Los Ingredientes del pollo son: algo más de un kilo de trozos de pollo sin piel y troceados en piezas pequeñas (por ejemplo alitas, muslitos y similares, procurad evitar la pechuga de pollo), 2 cucharadas de aceite vegetal, 1 cebolla pequeña, dos semillas de cardamomo negro pequeñas (o una grande), un manojo de cilantro y opcionalmente un chili si quieres que quede picante.

Los Ingredientes para el marinado son: 7 dientes de ajo, 20 gramos de gengibre fresco, 400 mililitros de yogur entero, 4 cucharaditas de cilantro en polvo, media cucharadita de pimentón picante, dos cucharaditas de sal, media cucharadita de comino en polvo y 1 cucharada rasa de garam masala.

La implementación: Como os dije, un día antes preparamos el marinado. Para ello, se pelan y se muelen los dientes de ajos y el gengibre. La forma más fácil es poniéndolos en la picadora con un poco de yogur para hacer una pasta y cuando está molido añades el resto del yogur, el cilantro en polvo, el pimentón picante, la sal, el comino y el garam masala. Se mezcla todo bien se añade al bol el pollo, limpio de piel y en trozos pequeños. Si se os ocurre hacer esto con pechuga de pollo supongo que quedará muy seca y no tendrá el mismo sabor, así que dejaos de remilgos y hacedlo con muslitos, alitas y similares. Cuando tengas el pollo en el bol, ponlo en la nevera en donde pasará la noche.

Una hora antes de cocinarlo sácalo de la nevera para que se ponga a temperatura ambiente. Ponlo en una sartén muy honda o en un caldero a fuego fuerte para que se comience a cocinar. Mientras tanto en una sartén pequeña calienta las dos cucharadas de aceite y fríe la cebolla cortada y picada y si quieres que quede picante, ponle un chili. Después de unos cinco minutos la cebolla estará borrachita. Añádela al pollo junto con el cardamomo y continúa cocinando a fuego fuerte entre quince y veinte minutos, hasta que el marinado se vuelva cremoso y cubra solo un tercio del pollo.

Cubre el caldero (o la sartén honda) y cocina a fuego bajo durante otros diez o quince minutos, hasta que el pollo esté bien cocinado y la salsa sea cremosa. Remover de cuando en cuando y si vez que se te está secando mucho, añade algo de agua. Al final del cocinado, pica el cilantro y espolvoréalo sobre el pollo. Pruébalo y ajusta el punto de sal si es necesario y servir.

Ya sé que por la lista de ingredientes parece complicado pero ya veréis que no lo es. El marinado se prepara en unos minutos y el cocinado tampoco requiere mucho esfuerzo. Se puede acompañar con arroz, roti, naan o verduras hervidas.

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Gazpacho asado

El gazpacho es un plato típico de la cocina española, sobre todo del sur de España y sin embargo en mi casa no se cocinaba. No recuerdo haberlo tomado en toda mi niñez y fue ya bien entrada la adolescencia cuando comencé a tomar gazpacho. En los días de verano calurosos es un placer para el paladar.

Al mudarme a Holanda decidí cocinarlo y pedí a mis amigos que me mandaran recetas porque no quería investigar en la red y prefería la fiabilidad de los conocidos. Probé las tres o cuatro que me mandaron y no me convencieron. Tenían un sabor distinto y no llegaban a saber como los gazpachos que me tomaba en España. Visto que casi todas las recetas tenían la misma base de ingredientes y solo alguna pequeña variación, el problema debía estar en las materias primas y sigo creyendo que es por culpa de los tomates que se venden en estas tierras, que no tienen el sabor de los españoles. Lo seguí intentando durante un tiempo hasta que terminé por desistir.

En alguna de las visitas a España dieron por la tele una receta de gazpacho asado que me llamó la atención y la apunté. No estoy seguro si fue en el programa de Arguiñano o en el Canal Cocina. Al probar esa receta me sorprendió porque el resultado es un gazpacho muy suave y de sabor agradable. Se ha convertido en mi favorito y solo este verano lo he cocinado cada dos semanas. Las cantidades que pongo son como para hacer un litro de gazpacho y se puede tomar
tanto frío como a temperatura ambiente o incluso caliente.

Los ingredientes: 1 kilo de tomates, 1 pepino, 2 dientes de ajo, 1 cebolla, 1 pimiento verde, 1 pimiento rojo, aceite, 2 huevos, 1 pan (para aprovechar la miga), sal, vinagre tinto de jerez.

La implementación: Se precalienta el horno a 180ºC y mientras se le quita la dureza a los tomates, se lavan y se ponen en una placa para horno junto el pimiento rojo, el pimiento verde, la cebolla y los dientes de ajo. Se añade una gota de aceite virgen extra por encima, un poco de sal y cuando el horno esté caliente se pone la bandeja con las verduras durante unos treinta y cinco minutos. Mientras se hierven dos huevos y se guardan.

Cuando esté cocinado yo suelo sacar la bandeja del horno y poner todas las verduras en un bol para que suelten el líquido. Cuando están un poco frías se le quita la piel a los tomates, se pelan los pimientos y se les quitan las semillas, se pela la cebolla y los ajos. El jugo que recoges en el bol se cuela y se separa.

Con un cuchillo de sierra se corta el pan y se deja solo la miga. Después se corta en trozos y se mezcla con el caldo que habíamos separado añadiendo un poco de agua.

Se pela el pepino y se corta en daditos, mezclándolo con el caldo, la cebolla, los tomates, los pimientos y los ajos (todos los productos que habías cocinado en el horno). Con la minipimer lo trituráis bien y después se cuela para que quede fino. Se prueba y se ajusta el punto de sal, añadiendo un chorro de aceite virgen extra, una cucharadita de vinagre tinto de jerez y se mezcla todo bien.

Lo podéis tomar tal cual, calentarlo o guardarlo en la nevera para que se enfríe. A mí me gusta prepararlo la noche anterior y dejarlo en la nevera. Para presentarlo separo la clara y la yema de los huevos hervidos y las troceo y pongo también unos trocitos de pan bizcochado.

Contando el tiempo de horno y de enfriado se tarda más o menos unas dos horas a las que habrá que añadir el tiempo que lo pongáis en la nevera. No es muy complicado de preparar y está riquísimo.

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