
Este año parece que en cada visita que hago a los cines de Ámsterdam, acoplo una peli de terror que igual hasta se ha estrenado en los multicines de Utrecht, pero como se han empeñado en ponerlas en la última sesión, yo prefiero verlas por la mañana en Ámsterdam y no pegarme una ducha gratuita volviendo en bici a mi keli. Esta fue una de esas pelis que podría haber visto en mi ciudad una o dos semanas antes, pero visto que jamás la dieron a una buena hora, la dejé para mi visita a la capital. Se titula Whistle y en España se estrena a final de marzo con el fastuoso y facineroso título de Whistle: El silbido del mal, que nos recuerda que truscoluña no es nación.
Unos julays soplan un pito y las pasan putas y canutas, sin chimpún.
Resulta que un grupo de totorotas adolescentes soplan una especie de pito sudamericano que invoca a la muerte o algo así y de todos los que fueron expuestos al pitido, van muriendo de uno en uno en horrendas muertes y después envejecen pronto o algo así, hasta que descubren la estúpida razón para tan luctuosos eventos y tratan de impedirlo muriendo antes para que la muerte les salte el turno y si te suena a tropecientas películas que ya has visto de terror, es que lo han copiado.
Supongo que hoy en día te coges tu inteligencia artificial favorita y le dices que te escriba una peli copiando descaradamente de otras pelis y te lo hace, porque esto fue un copiar y pegar sin vergüenza alguna de un montón de pelis de terror, poniendo un montón de adolescentes que por razones izquierdosas, han de ser de todos los sexos, orientaciones sexuales y razas para que todo el mundo se identifique con alguno de los que van a morir. Las muertes son super-hiper-mega chorras y no lo puedo decir, pero en las mismas sucede algo raro que después se explica y que es culpa del puto silbido ese. La historia, que empieza siendo absurda, deriva hacia estupideces increíbles. Tengo que reconocer que imprimió una marca tan endeble en mi kabezón que ya hasta he olvidado el final, que supongo que quedaba abierto para una segunda parte, que será igual de tonta que esta. Por suerte la vi en una butaca reclinable y mira que se estaba a gustito allí.
Aunque en algún momento pensaron en los miembros del Clan de los Orcos, me sorprendería mucho que les guste porque es más bien una peli para ver en la tele. Lo que sí tengo claro es que la odiarán los sub-intelectuales con GafaPasta, en un hipotético universo en el que se molestan en verla.

2 respuestas a “Whistle: El silbido del mal – Whistle”
Es normal que te pasen esas cosas cuando se ven tantas películas como ves tú 😛
Pasando…
Salud