El pecio del Kogyo Maru, el del Teru Kaze Maru y un arrecife

El relato comenzó en El salto a Dubai que comienza las vacaciones

Mi primer día buceando en Coron comenzó con una noche en la que dormí como un bellaco y me desperté sobre las seis. A las siete menos cuarto estaba desayunando y ni siquiera fui el primero en la azotea de la pensión, que es en donde lo sirven con una vista del pueblo que no se puede decir que sea bella. A las ocho y cuarto ya estábamos todos en el Fun & Sun e íbamos a ser cuatro para bucear. Una pava danesa, dos pavas noruegas y yo. Las tres se habían apuntado para la aventura del buceo o algo así, una especie de primera salida en la que te enseñan lo básico, bajas a doce metros y miras si lo de bucear es lo tuyo o no. El barco es grande y cómodo y como íbamos a tardar más de una hora en llegar al primer lugar, lo pasamos hablando y conociéndonos. Todos recordamos la muy mala experiencia que tuve el año pasado con las danesas en Siargao pero esta resultó ser normalita. Al yo ser el único titulado con avanzado y matrícula de deshonor, yo buceaba con un maestro jedai de buceo filipino y una de las dos encargadas del negocio, que son sudafricanas, esa iba con las tres pavas. 

Llegamos al primer lugar, en el que solo yo y mi maestro jedai íbamos a bucear. Se trataba del pecio del Kogyo Maru, el cual Genin conoce perfectamente porque es ancestral como él. El pecio está recostado en el fondo y en la parte más alta está a unos dieciocho metros y bajamos hasta los treinta y un metros. En total estuvimos treinta y cinco minutos buceando. Era un barco de la marina imperial japonesa y llevaba una carga de materiales de construcción para hacer una pista de aterrizaje. Se dice que la diñaron treinta y nueve julays allí. Lo que ha hecho a Coron famoso en toros el universo no es solo la cantidad brutal de barcos japoneses hundidos que hay en una zona muy reducida, tambien es porque al contrario que en otros sitios, no están muy profundos y puedes entrar en los mismos. Después de bajar nos metimos en la bodega de carga en donde se puede ver un bulldozer, todo un flipe, un montón de sacos de cemento y hasta unos rollos de mallas metálicas. Salimos de la bodega por otro lado y después entramos en otra parte del barco antes de salir y explorarlo por fuera. Te deja sin palabras. Es un viaje irreal a una nave que participó en la Segunda Guerra Mundial

Desde allí seguimos hacia la segunda parada, el pecio Teru Kaze Maru, este está hundido entre tres y diecinueve metros y se puede explorar por todos lados. Vosotros los incultos lo llamáis East Tangat Gun-Boat pero es por vuestra ignorancia, que en lugar de darle el nombre del barco le dais el de la isla junto a la que se encuentra. Las chochas saltaron para ir a la zona de la playa practicar su primera inmersión y yo me fui con mi maestro submarinista jedai filipino, que es clavadito al hijo descarriado de la Preysler pero con veinte años menos. El pecio no es muy grande, tiene unos cuarenta metros y se hundió al ladito de una playa. Lo máximo que bajamos fue diecinueve metros y en total estuvimos cincuenta y tres minutos. En ese tiempo, entramos en la zona del barco en la uqe se puede ver el periscopio submarino, ya que lo usaban para buscar y destruir submarinos gringos, desde allí fuimos por corredores interiores a La Cocina, después estuvimos en el puente, seguimos a otra sala interior y después salimos por otro lado. Como tienes muchísimo más tiempo de buceo, esto lo disfrutas mucho más. A algún Dios le pido que los vídeos que he hecho sean decentes, que lo dudo porque me estoy dando cuenta que la cámara de cincuenta leuros no da para mucho. Habrá que hacer una colecta o un quicestarter de esos para que la gente me de dinero y comprarme una decente, que yo soy el ser humano que más comparte, que aquí mismo, en el mejor blog sin premios en castellano, hay hasta este mucho trece años de historia. En el lugar también habían preciosos peces león (Lion fish), el flipante Mandarín fish y hasta una sucursal de la familia de Nemo. Los lados del barco, la parte superior, todo está lleno de vida Vimos también un pez que parece una serpiente diminuta y que ya no me acuerdo del nombre y miles y miles más. Salí del agua, en tres palabras, ALU CI NADO. De nuevo, lo repito, he buceado por dentro de un barco de la Segunda Guerra Mundial, he estado en su cocina, he visto los calderos, es todo como irreal. 

Después del buceo llegó la hora del almuerzo y en ese momento llovió, aunque el barco tiene unos toldos y nosotros no nos vimos afectados. Tras comerá y descansar fuimos a un arrecife para lo típico de ver corales y demás, que eran espectaculares, pero es que esto era como un plato de segunda después de las dos primeras inmersiones. Volví a ver el Mandarin fish y bancos gigantescos de otros peces. En esa tercera inmersión no descendimos más allá de los veinte metros y estuvimos cincuenta y un minutos bajo el agua. Las pavas se tiraron también cerca pero creo que ellas no iban más allá de los díez metros. Les hice vídeos cuando estaban saltando al agua y como no soy una mala persona como alguna comentarista, hasta se los mandaré y no les cobraré el tres por ciento. 

Después de salir comenzó el regreso a puerto, a donde llegamos sobre las cuatro de la tarde. Después me regalé un helado en la heladería Pedro’s y volví a la pensión, me duché y más tarde regresé a cenar al Lolo Nonoy, que su comida filipina para mí que es la mejor de Corón. Me pedí de postre un leche flan que resultó ser un flan de huevo. Que grande que fue la influencia española en este país. A las pavas las llaman morenas, como en nuestra tierra y como allí no había rubias no hizo falta enseñarles esa palabra. 

Las fotos y el vídeo del relato de este día están en Buceando en el Kogyo Maru y el Teru Kaze Maru y el relato continúa en El día que entré a los pecios Olympia y Morazan Maru y caminé como en la luna en el lago Barracuda

4 opiniones en “El pecio del Kogyo Maru, el del Teru Kaze Maru y un arrecife”

  1. He estado viendo vídeos de esos pecios por Internet y la verdad es que no se ve un carajo…jajaja 🙂
    Espero que los tuyos con las chochas sean mejores… 🙂
    Salud

  2. Estaba leyendo el post y me digo…..: Nos pones verdes practicamente a diario, lo más simple que nos llamas es “gordos” o “encochinados”, a lo que se suma todo lo que nos sueltas así con amor encubierto como “alguna comentarista mala persona”…. y luego querrás hacer colecta para una cámara… un rollo de papel para tus truños gigantes te voy a dar!

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