La solución a los dolores de cabeza: aprende a pajear

Cuando nuestros queridísimos terroristas-musulmanes-de-mielda comenzaron la invasión de Europa hace un par de años, no lo hicieron pensando en llegar aquí y abrazar las costumbres locales. No. Ellos se vinieron con la idea de imponer el burka entre las hembras, dar por sentado que todas son unas putas y que ni tienen que conducir ni trabajar y su única razón para existir es parir como conejas, mantener la casa limpia y cocinar, como mandaba el profeta de ellos que follaba niñas. Ese futuro tan idílico no es el que tras siglos de lucha se logró en Europa y por eso tenemos que rebelarnos, trazar la línea en el suelo y decir basta. Gracias a la forma tan espléndida que tienen de mostrarnos el cariño, que ya decía el refranero que hay amores que matan y el de los terroristas-musulmanes-de-mielda es de esos, de atropellar o poner bombas o pegar tiros, pero siempre con muchísimo amor, como decía, gracias a eso pronto volveremos a tener en Europa espectáculos que nos vetaron hace décadas. Ahora que las corridas de toros serán pecado mortal de necesidad, recuperaremos un tipo de espectáculo que de siempre fue muy popular, las ejecuciones públicas. Padres con sus niños irán el sábado al Nieuwemarkt en Amsterdam o a las plazas equivalentes en cada gran ciudad y compraran golosinas y cotufas y después veremos como se anuncia el evento, se recalca, por si hay algún verdoso de esos entre el público, que ningún animal ha sido o será maltratado durante el evento y gozaremos con las ejecuciones, las cuales comentaremos con los amigotes en el trabajo durante toda la semana.

Nuestra forma de ser es tan diferente a la de ellos que las mujeres europeas hasta pueden decir NO si no tienen ganas de tranca y por eso, porque ellas son conscientes que sus hombres tienen unas necesidades biológicas que tienen que ser satisfechas, por veinticinco leuros las pavas se pueden apuntar a un curso y hacerse un doctorado del pajeo de macho y como aquí vale más una imagen que mil truscoluñas, a la prueba me remito, con el cartel de una tienda de lencería femenina que organiza esos cursos para sus clientas:

Clases de pajeo

En la descripción del curso dicen que es para que aprendas toó, toó, toó de como dar el máximo y el supremo placer a tu hombre con un auténtico TRABAJO MANUAL. ¿Alguién cree que una libertad como esta se puede dar en un país de terroristas-musulmanes-de-mielda? La respuesta, por si alguno es lerdo, es NO, NO y NO.

El doctorado es muy económico, veinticinco leuros para saberlo TODO SOBRE LA POLLA, ese animal tan misterioso que se oculta tras cremalleras y siempre está buscando la manera de meter el cabezón en algún lado y al que muchos califican como capullo. Ya nos he apuntado a Genín y a un servidor ya que, obviamente, hacen falta miembros de la comunidad para que ellas puedan desarrollar sus dotes magistrales en el ancestral arte del gayoleo, manoleo, pajeo o como queráis llamarlo y nosotros si tenemos que sacrificarnos por la ciencia, pues lo hacemos y más con una causa tan noble como la de este anuncio.

5 opiniones en “La solución a los dolores de cabeza: aprende a pajear”

  1. Has hecho muy bien, ya conoces mi amor por la ciencia y mi espíritu de sacrificio, me entregaré en cuerpo y alma a la ciencia pajolera, que se le va a hacer, habrá que sacrificarse… 🙂
    Salud

  2. Si el curso fuese para hombres, en España tendría que estar subvencionado por el estado (por la falta que hace). Que nos vamos a tener que poner un LED para que sepais por donde tirar….

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