La Madonna del norte

Hoy la verdad nos ha sido revelada. Hemos convivido junto a ella durante semanas, pero hasta hoy no hemos descubierto su secreto más profundo. Ya os he hablado de ella en la más molona, la he vuelto a mencionar en Niveau 1 geslaagd y tengo que volver a referirme a ella. Mi compañera ruso-judía de holandés, la que estudia para diseñadora y es profesora de aerobic con cuerpo morcilloso, la misma que nos sorprende día si y día también con las más horrendas vestimentas, ha perturbado la fuerza y ya nada podrá ser lo mismo.

Hoy ha aparecido en clase tan horrenda como siempre. La fantasía llevaba por título “Que vivan los ochenta con ilusión y fantasía y dale a tu cuerpo alegría y magdalenas“. Un revival de los ochenta total. La fuente de inspiración fue Madonna, la única, la santa, la divina. A mí hay pocas cosas que no se me pueden tocar y Madonna es una de ellas. Así que cuando vi aparecer a la hereje esa, profanando el santo nombre de la divina, con cuatro chapas en el pecho con fotos de la reina, me puse malo. Me entró una alergia terrible y no pude parar de estornudar en las tres horas que dura la clase. Parece ser que después de fusilar a Madonna no tuvo bastante así que decidió darle el toque definitivo y se pintó el lunar en la cara. Por supuesto esta malvada emperatriz del reverso tenebroso nunca ha tenido lunar, que para eso la sometemos a una vigilancia exhaustiva, pero al indicarle alguien que se había manchado la cara con un rotulador, la muy hijaputa dice que no es una mancha, que es un lunar natural. Nos mató a todos con la aseveración. Ni en mis tiempos adolescentes, cuando por carnavales me ponía los socorridos disfraces de puta o bailarina de ballet, nunca vi un lunar falso tan mal hecho. Es que encima se le había corrido la pintura por culpa del sudor, pero la muy cabrona seguía insistiendo en que de falso nada que el lunar era natural y siempre había estado allí solo que nosotros nunca lo habíamos visto por no ser observadores.

Tomemos aire. Cualquiera que se haya leído la más molona estará de acuerdo conmigo en que observador soy, a la par que un pedazo de cabrón y un cerdo increíble. Todo lo que queráis, pero me fijo y mucho.

Yo he estado como abobado toda la clase, mirando la ropa y su flamante lunar mal pintado. Por mi falta de reflejos me tocó hacer uno de los ejercicios en pareja con ella, con lo que la tuve a escasos centímetros de mi cara y me pude regodear en la imperfección de la susodicha mancha. Mi atolondramiento ha llegado a tal extremo que me ha invitado a su casa cuando quiera, casa ubicada en Bloemendal y que consta de tres plantas y ocho habitaciones. Os podréis imaginar por donde irán las pesadillas que voy a tener esta noche. Tendré que echar mano del Nolotil para dormir. La Madonna del norte anda suelta por las calles de Holanda y me ha echado el ojo encima.

Castañazos

Acabada la temporada del millo y casi sin descanso comienza la de las castañas. Aquí arriba no hay vendedores de castañas asadas en las calles. De hecho, estos bárbaros las consideran comida de caballos y no se molestan en comerlas. Es por tanto bastante difícil conseguirlas. Yo conozco unos cuantos castañeros alrededor de la ciudad y cuando tengo tiempo los sableo. A veces no hay nada porque compito con otros por el preciado bien. La única opción restante es comprarlas en el mercado los sábados, a precios abusivos. Las venden en los puestos de los turcos.
Este otoño comencé a comer castañas en Santiago. Me compraba un cucurucho de dos euros que tiene una cantidad brutal. Al volver me traje un kilo con el que he aguantado esta semana y ya las han puesto en el mercado, así que imagino que llegaré hasta primeros de diciembre comiendo castañas.

Sólo hay una cosa que me molesta de las castañas y son los castañazos. La RAE se refiere a ellos como puñetazos, pero eso es porque esos pobres no tienen ni puta idea de esto.

Un castañazo es un golpe sonoro de aire del vientre que se expele por el ano tras la ingesta de castañas y mientras el individuo está dormido. Quiero que os fijéis en las palabras clave: sonoro ? aire ? castañas ? dormido. Efectivamente. Uno se infla a comer castañas para cenar. Hasta aquí todo bien. Más tarde, cuando el sueño aprieta, nos vamos a la cama a dormir. En la madrugada, sin aviso previo, un trallazo rompe el silencio de la noche. Salimos bruscamente del sueño más dulce y nuestro cerebro ha de activarse instantáneamente. Hemos de procesar el ruido, identificarlo como un castañazo (aunque en base a recuerdos porque el sonido es historia) y actuar en consecuencia.

Lo primero que hace el cerebro es ordenar el bloqueo de los pulmones. No más aire entrante hasta nueva orden. Lo segundo es activar el sistema motriz. Salimos de la cama lo más rápidamente posible y huimos a otra habitación. Sólo cuando estemos a una distancia prudencial y tengamos una certeza absoluta sobre la calidad del aire será posible la reanudación de las funciones respiratorias.

Los castañazos son altamente peligrosos por el efecto butanito, del que ya hemos hablado anteriormente (ver esta historia). El castañazo está compuesto en casi un cien por cien por gases altamente inflamables y de naturaleza tóxica. Cuentan que aquellos que no huyen no llegan a contarlo. La maceración de las castañas en el estómago produce armas químicas que ya quisieran para sí algunos tiranos del mundo.

No confundir los castañazos con las flatulencias, que no son más que molestas acumulaciones de gases en el tubo digestivo, sin peligro alguno.

Como me niego a renunciar a la ingesta de castañas asadas, comprenderéis que las próximas semanas duerma mal y ande siempre cansado. Uno debe hacer ciertos sacrificios para poder disfrutar de algunas cosas.

Despatarrado

Después de una semana de vacaciones y de una semana de trabajo en lo que irónicamente es denominado por nuestro director como al 120% (aunque yo he dado un 160% posiblemente) he llegado al fin de semana tan cansado que hoy lo único que he hecho es despatarrarme en el sofá y no dar un palo al agua.

Resulta curioso como la Real Academia Española da tres acepciones a ese verbo, despatarrar y no considera siquiera la que yo doy a entender. Quizás sea algo muy local de las islas Canarias, pero allí, cuando te tiras a ver la tele, a dormir a la bartola o a no hacer nada y alguien te pregunta, respondes que estás despatarrado. Si quieres decirle a alguien que te vas a pasar la tarde viendo la tele, le dices que te vas a despatarrar delante del televisor y si te llaman mientras lo haces, estás despatarrado viendo la tele.

Como me he acostumbrado a mirar todo en el diccionario, he encontrado que los holandeses a este verbo le dan otra acepción. Cuando una mujer se despatarra, se está ofreciendo sexualmente. El término en holandés es “met de benen wijd gaan“. En español nunca he escuchado este verbo para utilizarlo al referirnos a una tía que quiere que la follen, pero quizás se use en alguna parte de España y mi provincianismo me tiene sumido en el desconocimiento más absoluto.

Así que aquí estoy, todo el sábado sin hacer nada, despatarrado, viendo el tiempo pasar y disfrutando mientras pasa.

Anuncios extraños

A mí esto de empezar a entender el neerlandés me ha descubierto un universo que quizás yo no quería conocer. Ahora que me siento moralmente obligado a aprender la lengua, me someto a torturas indignas y que deberían estar penadas por la ley, como por ejemplo, leer el periódico gratuito Metro. Como mi profesora se emperra en que leamos los anuncios porque son más sencillos, yo me hago una batida por los mismos y me llevo sustos de muerte.
Fijáos en la foto que he puesto.
Anuncio en el periódico
No es que vayáis a entender nada, pero os lo detallo. La susodicha compañía está buscando tres tipos de individuos. En el primer segmento buscan “parejas heterosexuales en las que el hombre tenga entre 18 y 70 años y en las que el tío tenga eyaculación precoz“. Qué fuerte. Yo me quedé frizado cuando lo leí. Les pagan como máximo 525 euros por mirarlos mientras se estimulan sexualmente …

En el segundo segmento buscan “mujeres entre 40 y 65 años que no fumen, que hayan sido esterilizadas, a las que les hayan quitado el útero y/o lleven al menos seis meses sin la mestruación“. Lo que les quieren hacer debe ser horrible, yo solo acierto a entender la palabra quimioterapia, pero les dan ?? 3125 así que debe ser algo muy malito, porque un holandés no te da gratis ni la hora.

En el tercer segmento buscan “mujeres entre 40 y 65 años menopaúsicas al menos por un año y con osteoporosis para hacerles pupita también y les ofrecen ?? 2000“. Otra vez, sin palabras.

Y pienso en lo feliz que yo era cuando no leía estos putos periódicos gratuitos y no tenía ni idea de las torturas que se están realizando en el país. Alucino con lo poco que se paga por la estimulación sexual. Uno va con la doña al sitio, se pone delante de las cámaras y casi no le dan dinero. Sin embargo a las menopaúsicas, venga a soltarles güita. ¡Ah! Y se paga el kilometraje por ir al instituto. A ?? 0.18 por kilómetro con un máximo de 225 km por trayecto.

Definitivamente, TENGO MIEDO