Cama para dar descargas eléctricas a los prisioneros en Tuol Sleng

Algunos de los despachos de los profesores del colegio se convirtieron en salas de tortura y la foto de hoy muestra uno de ellos. Una cama en la que amarraban a los prisioneros y los mojaban antes de darles continuas descargas eléctricas. En la prisión de Tuol Sleng el objetivo final siempre era matar al prisionero, una vez confesaba y le extraían toda la información posible, que usualmente eran más nombres de gente a la que capturaban y traían. Cuando llegaban, fotografiaban a los presos y los obligaban a dar datos biográficos que se remontaban a su infancia. Les daban cuatro cucharadas de una especie de arroz con leche y sopa aguada dos veces al día. El reglamente de esta prisión era muy extenso e impedía incluso hablar entre presos así que todo el mundo permanecía en silencio. La mayor parte de los presos morían o los mataban antes de los primeros tres meses. El sistema de torturas incluía palizas, descargas eléctricas en alguna de las camas como la de la foto de hoy, hierros incandescentes y un completo juego de herramientas de tortura con las que cortarlos, mutilarlos o asfixiarlos. Al menos cien presos fueron desangrados hasta morir y a varios se les usó como cobayas extrayéndoles órganos sin anestesia. A los presos más persistentes se les desollaba en vida. Cuando un preso ya no suministraba información se le mataba, primero en el lugar y lo enterraban por allí pero cuando se les acabó el espacio los llevaban al centro de exterminio de Choeung Ek y allí los mataban.

En la pared de la habitación de la foto se puede ver una foto de un preso atado a esa cama mientras lo torturaban.

Tuol Sleng

Tuol Sleng

Tuol Sleng, originally uploaded by sulaco_rm.

Mirando la foto sin saber en donde fue tomada, cualquiera puede pensar que es de un colegio en algún país del tercer mundo, un edificio algo cascado pero que no destaca particularmente. Lo cierto es que el Museo de los Crímenes Genocidas es uno de los lugares más terribles del mundo. Su nombre, Tuol Sleng se puede traducir como colina de los árboles venenosos. Por este lugar pasaron unas catorce mil personas, que fueron interrogadas, torturadas y ejecutadas. Solo sobrevivieron doce. En el jardín se pueden ver algunas tumbas y también la estructura que usaban para ahorcar y colgar a algunos de los presos. El sadismo con el que los torturaron en ese lugar es indescriptible.

Ropas de presos en la prisión S-21

Por desgracia, Nom Pen es una ciudad en la que muchas de las cosas que hay que ver son terribles. Los Jemeres Rojos se ensañaron con la población entre 1975 y 1979 y cometieron el genocidio camboyano, asesinando el veinticinco por ciento de la población del país en aquel momento (unos tres millones de personas). El Museo de los Crímenes Genocidas de Tuol Sleng está en una prisión de alta seguridad de ese régimen y que ellos llamaban S-21, el cual era un prestigioso colegio hasta que esos hijosdeputa arrasaron el país. Cuando los vietnamitas liberaron la capital de Camboya y llegaron a esta prisión, solo quedaban doce presos con vida, ya que antes de rendirse ejecutaron a todos los demás. El museo, bajo la apariencia de un edificio de colegio, es un lugar terrible, monstruoso, en el que aulas en las que uno espera ver niños recibiendo clases fueron reconvertidas en salas de tortura y otras, en el actual museo, tienen cosas como el mueble que podemos ver en la foto de hoy, con las ropas de los presos que mataban después de torturar brutalmente allí. En el museo han dejado las salas como las tenían organizadas los jemeres rojos. En total veremos cuatro fotos de este colegio que se convirtió en una de las peores prisiones del mundo y acabó en museo.