Dollhouse

Aunque él nunca lo ha reconocido, todos sabemos que esta es la serie favorita del Ancestral y mira tú por donde, es de ciencia ficción mezclada con drama y puterío para crear una historia muy entretenida y oscura a la que solo dejaron desarrollarse dos temporadas con un total de veintiséis episodios que supieron a poco. Se trata de Dollhouse y en España se estrenó con el mismo título porque el ignorantón del traductor no sabía que en español se dice truscoluña no es nación.

Tenemos una organización malévola, obscura y secretísima como podemos, la secta esa en la que se adora a la Pelúa, también conocida como la marquesita de Galapagar. En este caso, la susodicha mafia, ha creado una tecnología malvada para limpiar el cerebro de jóvenes y reprogramarlos para que hagan otras cosas y venden esos servicios, con lo que te puedes pagar un putón verbenero de lujo para que te acompañe a una fiesta y después se la endiñas hasta los pelos de los güevos y al día siguiente le limpian la memoria y esa pava nunca lo sabrá. O la puedes contratar para que te acompañe a la susodicha cena y una vez en el lugar, mate a aquellos que te caen mal y a ti ni siquiera te podrán culpar porque no lo hiciste. La serie era espectacular, con un montón de chochas del martes arrejuntadas en una keli con mucho blanco y que mayormente las programaban o para matar en plan mantis religiosa o para chingar como perras en celo. Además de las pavas también tenían algunos pavos. Entre trabajos, la basca permanecía en aquella keli y poco a poco se van dando cuenta que los están usando y van recordando y comenzará su resistencia para huir de esa keli de muñecas.

La serie no tenía el toque positivo y amigable habitual en las series americanas ni tampoco se revolcaba en el drama sufridor. Eran gente posiblemente buena manipulados por alguien poderoso para hacer cosas malas que pagaban unos a los que les daba igual. La premisa era muy interesante y la serie la supo desarrollar y creo que a todos nos pilló por sorpresa la cancelación tras dos temporadas, que creo que tuvo más que ver conque a muchos les incomodaba el mostrar gente guapa como meros muñecos que se usaban y abusaban por otros.

Fabulosa, profunda e interesante, no es lo típico de un orco pero seguro que gusta un montón al resto.

Almacén 13 – Warehouse 13

Iba a escribir que por casualidad pero la verdad es que no hay ninguna casualidad, a mí me mola la ciencia ficción y durante un montón de años fui super-hiper-mega fans de la cadena de televisión Sy-Fy, ya que ellos parecían ser los únicos que me proporcionaban mi dosis de televisión en este mundillo, que a mí ponme un abogado, un médico o un orco y dos dragones y me pierdes, mis gustos van por otro lado. La serie que voy a comentar se tituló Warehouse 13 y en España al parecer la vieron como Almacén 13, aunque en realidad la querían llamar truscoluña no es nación ni aunque lo repitas trece veces.

Dos agentes secretos, pavo y pava, salvan al presidente de gringolandia de un atentado y los premian mandándolos a un almacen en el puto quinto coño, mismamente en Dakota del Sur y en ese almacen, que para ellos es como el exilio, les asignan la misión de recuperar Artefactos, que son movidas raritas que están sueltas por el universo conocido y por conocer y que tienen poderes. Resultó que el Almacén 13 es uno de los lugares donde se rescatan y protegen esas cosillas que pueden ser muy peligrosas.

Esta fue otra de esas series que duró cinco temporadas y si ninguno se pregunta la razón por la que las cancelan tras ese tiempo, en gringolandia, cuando desarrollan una serie, suelen plantear a los estudios de televisión una primera temporada y si las cosas van bien, la evolución de los personajes durante otras cuatro, ya que lo normal es que las series no duren tanto. Por eso tenemos tantas series canceladas en la quinta, porque consiguieron llegar hasta el lugar que querían sus creadores. En esta, la pareja protagonista funcionaba muy bien, la pava era super seria y como si se hubiese equivocado por la mañana y se jincó el tapón por el orto y por eso están tan tiesa y el pavo era un payaso, estaba siempre de cachondeo y haciendo tonterías. A su alrededor había un grupo de frikis y según pasaron los episodios, la cosa se fue complicando con malos-malísimos que planeaban destruir el mundo, el universo y todo lo demás y de paso, trincar toda la pasta como los podemitas y los truscolanes. Los episodios eran ligeros y con un montón de acción y esto encaja perfectamente en mi definición de entretenimiento, los veías para divertirte y pasártelo bien, sin más. La historia a largo plazo estaba ahí pero no solía interferir en las aventuras para rescatar o recuperar algún artefacto. La última temporada fue la más corta, de solo seis episodios y se hizo para poder cerrar la historia principal y no dejarnos a los fans tirados.

Esta es una de esas series que no parecen verse afectadas por el tiempo. Es entretenida y no pretenden inculcarte nada.

Killjoys

La de hoy es una de mis series favoritas de ciencia ficción espacial, aunque lo del espacio era más bien, en muchos episodios, algo que sucedía al comienzo cuando llegaban al planeta y al final cuando salían por patas. La serie duró cinco temporadas y en cada una de ellas hubo diez episodios, la cantidad perfecta para no saturarte y disfrutarlas. Se trata de Killjoys y en alguna telelevisión española la han puesto con el mismo título, aunque todos sabemos que la traducción sería truscoluña no es nación.

Dos hermanos que se tienen tirria y una pava trabajan para una organización de cazarecompensas en una zona muy poblada de la galaxia. Reciben sus trabajillos, acuden al lugar y capturan al jinameño o lo matan, según les manden. Entre los tres y la inteligencia artificial de su nave espacial, las cosas parecen no ir tan bien aunque con el tiempo y las temporadas irán mejorando y descubriremos un montón de moviditas raras, sobre todo con la pava que resulta que es una especie de asesina consumadísima y entrenada para el temilla desde que era pequeña.

Esta era una serie alocada de persecuciones, investigación y finiquitado de los malos, con muchas escenas en bares espaciales con mucha música y muy dinámica. Seguramente lo que la hizo funcionar tan bien fue la química entre los tres protagonistas, que en pantalla funcionaban perfectamente como un equipo. A lo largo de las temporadas fuimos aprendiendo mucho más de cada uno de ellos y según fue avanzando el arco de la historia, se complicó con conspiraciones y otras tramas que para mí, sobraban un poco. Tengo que reconocer que esta es una de esas series que es un placer de esos que no cuentas a nadie pero que disfrutas enormemente. El tono era muy ligero y las cosas se hacían sin muchas discusiones, aparecía un malo, se mataba al malo y se seguía a otra cosa sin que a nadie le importara mucho.

Sin idea de cuando sucederá

Una de las trolas más grandes que nos han metido los políticos europe(d)os es la de la eliminación del cambio de hora, ese ejercicio antinatural y aleatorio de mover la hora y ajustarla sesenta minutos hacia delante o atrás según le salió a alguno del piporro. Hace unos años como que se pusieron todos a decir que lo iban a hacer, metieron prisa, gritaron, chuparon minutos de televisión y al final todo aquello quedó en nada y yo ya no lo tengo claro pero creo que la razón del retraso era la de dar tiempo a las aerolíneas para que rehicieran sus programaciones aéreas, algo que al parecer es imposible si la hora no cambia entre verano e invierno. En el 2021 tenemos que prácticamente no hay vuelos, que la mayoría de las aerolíneas están mantenidas por los diferentes estados de la Unión Europea y este es el año en el que aquellos que querían quedarse con el horario de verano harían su último cambio de hora este mes y aquellos que prefieran el horario de invierno, lo harían en octubre. De entrada, lo que habría que hacer es poner a cada país en su zona horaria adecuada, con la península en la hora de Portugal, las Canarias una hora antes que Portugal e incluso Francia en la hora de Portugal y lo mismo por el lado este de la Unión. Aquí en los Países Bajos, nunca llegó a haber consenso sobre el horario de invierno o el de verano. El primero es el más natural, pero después te salen los que dicen que con el de verano tenemos sol hasta las diez y media de la noche y podemos estar en la calle más tiempo. A esos, que conozco a dos o tres, les suelo echar unas miradas que funden el hielo porque el sol ni sale antes ni se pone después, es un efecto cosmético, estarías disfrutando del día exactamente las mismas horas. Yo soy partidario del horario de invierno porque el otro, ese que te regala la hora en verano, hace que unos meses más tarde no salga el sol hasta las diez de la mañana y eso no mola nada, es deprimente tanta oscuridad por la mañana. Una de las cosas que más me gusta de los países del sudeste de Asia, de las Filipinas, Indonesia, Malasia, Tailandia y los que están en ese barrio, es que por allí no hay una diferencia excesiva entre el día y la noche, ambos duran unas doce horas, el día comienza a las seis y la noche comienza a las seis, no hay que ajustar la hora y por sorprendente y alucinante que parezca, la gente se ha acostumbrado a vivir con esas limitaciones y no tiene problema alguno. Si eso, que la vida comienza mucho antes y se regresa a casa mucho antes también.

En doce días tenemos elecciones al parlamento y se me ocurrió hacer como siempre la guía de votación (stemwijzer), esa coña en la que les hacen treinta preguntas sobre el programa a todos los partidos y ellos dan su respuesta, después tú la haces y en base a tus respuestas te dicen cual de los partidos se aproxima más a lo que tú quieres y en ella comprobé que no hay ninguna pregunta sobre el cambio de hora, que para mí es lo más importante. En base a mis respuestas y a tres categorías que yo marqué como más importantes para mí, resulta que me sale que esta vez debería votar a un partido en el que su lider es una hembra que me cae fatal, con lo que será que no. El segundo tampoco me convence y el tercero son los democrata-cristianos, algo que todavía me tiene flipando porque en el cuestionario de las elecciones anteriores, me salió el partido socialista y en las elecciones al ayuntamiento me salió la derechona, en las elecciones al parlamento europeo me salió el centro, con lo que mi voto parece que al igual que una veleta, sigue los vientos de las promesas incumplidas, porque recuerdo que los socialistas dijeron que quitarían el sistema sanitario privado que tenemos y al final, aquí no pasó nada. En los Páises Bajos, hay cienes y cienes de compañías que en realidad solo existen en el papel y tu seguro médico depende de ellas pero al final, al fondo, están los mismos hospitales, los mismos médicos y la misma sanidad, solo cambia que, dependiendo de a quién le pagas y lo que pagas, puedas elegir o te manden a un hospital que está a ochenta kilómetros de tu casa por haber querido ahorrarte cinco leuros al mes. Por eso estoy a favor de suprimir todo ese sistema burocrático montado sobre algo tan importante como la salud y que volvamos a la sanidad nacional, todos pagando la misma cuota mensual al estado y el que no es de los Países Bajos o no es un ciudadano europeo, pues a ese, se le cobra y si no lo puede pagar, se le mete en un avión y se le envía de vuelta a su país para que lo cuiden ellos, que es algo similar a lo que sucede ahora mismo pero con mil millones de compañías. Yo en los últimos tres años he sido fiel a la aseguradora que tengo porque son de las pocas que te permiten tener una farmacia física, que hay algunos seguros en los que tu médico te prescribe una medicina y tienes que esperar a que te la manden a tu casa desde alguna farmacia por Internet y eso, para mí, es una línea que no quiero cruzar.

En fin, que dentro de cuatro domingos volveremos a vivir la aberración del cambio de hora para ajustarlo al verano.