Después de mi semana en Gran Canaria, el domingo me llegó la hora de regresar y siguiendo mi política actual, elegí un vuelo que no me llevaba a los Países Bajos muy tarde, así que tenía que salir para el aeropuerto super-hiper-mega pronto, así que me levanté, me duché, desayuné y fui para el aeropuerto. Mi avión salía a las once menos cuarto y con equipaje de mano, con dos horas iba sobrado. Fui directo al control de inseguridad y los empleados estaban muy ocupados criticando y hablando y puedo jurar y juro que mi bolsa pasó por la inspección sin que nadie la mirara, así que después de eso, solo me quedaba llenar mi botella de agua y sentarme a esperar que anunciaran la puerta de salida y cuando ese mágico momento llegó, me cambié a la zona adecuada.
Mientras el resto de pasajeros suelen estar en la inopia, yo controlo el avión que me recoge y sé en cada momento en que lugar del planeta está ubicado, así que ya sabía que llegaba en hora y no estábamos con la caló dañina de la ida, con lo que el embarque debía ser rápido y eficiente. Lo único con lo que yo no contaba es con cuatro sillas de ruedas, que no veas lo que tardaron en meter a esos en el avión, que después cuando llegan a su destino, se curan milagrosamente y salen del avión caminando por sus propios medios. El chofer, cuando todos estábamos dentro y yo sentado en mi ventana, cerró la puerta, quitó el freno de mano y salimos. Al despegar, como iba del lado izquierdo, como siempre miré hacia la playa de Tufia, lugar muy conocido en el mejor blog sin premios en castellano por ciertos vídeos.
El viaje en sí mismo fue sin incidencias, aunque como entramos en Portugal por un sitio raro, hice algo de vídeo, después volví a grabar creo que por Salamanca, creo que también grabé cuando salimos al mar Cantábrico entre Gijón y Santander y cuando entramos en Francia y me parece que también sobre Brujas y después el aterrizaje, que fue muy eficiente, aparcamos rápido y tuve que esperar para salir porque la gente es muy pachorrienta, pero me dio tiempo a ir al supermercado del aeropuerto a comprar lo que necesitaba para mi bocadillo de pata de cerdo Canaria y coger el tren y la guagua hasta mi keli.
En el documento espeluznante anterior vemos la ruta y esto me sirve para hacer un anuncio transcendental para el presente de esta bitácora.
ANUNCIO: Voy a ajustar el sistema y en lugar de los cinco vídeos de buceo semanales, vamos a pasar a cuatro y los viernes por la mañana, pondré vídeos de aviones, empezando esta semana, que se me han ido acumulando y el sistema actual no me gusta, así que a partir de ahora, lunes a jueves buceo mañanero y viernes despegue, vuelo o aterrizaje en algún lugar del mundo.
El mentado nuevo sistema comenzará este viernes con el despegue desde Gran Canaria de julio del año pasado.