
Como estamos en la sequía cinematográfica veraniega, los estrenos escasean que no veas y con algo de suerte, caen dos pelis por semana, así que estoy a base de las pelis viejas que ponen los domingos, lunes y miércoles y cuando llega algún estreno, lo voy a ver, como el de hoy, pero bueno, mis expectativas eran bajísimas y la falta de gente en el cine más o menos lo confirmaba, que una peli con dos turcos y ni un solo jalal en la sala ya es la prueba que incluso su audiencia objetivo no cree que esto merezca la pena. Este desaguisado se titula Polis y jamás de los jamases se verá por España, ni siquiera aunque la titulen truscoluña no es nación.
Unos moros julays son un par de inútiles que no veas.
Tenemos que en el departamento de policía tienen a dos de origen turco que son unos inútiles y que han contratado por las leyes nuevas estas de igualdad y tal y tal. El jefe de la poli, que es podemita, suciolista, truscolán y por consiguiente, CORRUPTO, los envía a llevar a un testigo vietnamita a Berlín, aunque para ellos es chino, igual que para nosotros los turcos son moros. Por el camino la cagan una y otra y otra vez.
Ochenta minutos de películas y consiguieron lo impensable, me dormí probablemente veinte minutos cuando iban en el coche porque aquello era un aburrimiento, no pasaba nada y las bromas eran estúpidas y como la mitad lo decían en turco y la otra mitad en neerlandés, yo me desconecté por completo. Después cuando llegan a Berlín supuestamente es una peli de polis en pareja y tal y tal y tal pero no funciona y los turcos se dedican a abrazarse y gritarse uno a otro la palabra colega en su lengua y la broma esa no la entendí ni yo ni nadie en el cine porque no escuché una sola risa. Para cuando acabó, parecía que había sonado la alarma contra incendios por la forma en la que la gente huía de la sala.
Esto es una mielda que no vale ni para los miembros del Clan de los Orcos ni para los sub-intelectuales con GafaPasta.
