Tres mentiras


Cuando estuve buceando en Gran Canaria hace un par de semanas, en la segunda inmersión del primer día, al salir del agua en el muelle de Sardina del Norte, la marea estaba subiendo, las olas nos meneaban al salir y la luz que uso para los vídeos de buceo recibió un golpe y se le rompió la conexión con el soporte que uso, que es a través de una zapata. Como cuando sucedió no se cayó, me la llevé y cuando fui a bucear al día siguiente, usé unas bridas y apañé una solución temporal, pero que no me acabó de convencer porque resulta que a veinte metros de profundidad, diferentes materiales tienen diferentes índices de compresión y casi se me cae la luz de nuevo y la pierdo porque las bridas no comprimieron tanto como la luz rígida que sujetaban. Al regresar a los Paises Bajos, empecé a buscar algún tipo de solución, ya que mi luz por su parte superior tiene una Zapata para Flash o para cualquier otro accesorio fotográfico. La idea era sencilla, si puedo conectar ahí algo, igual puedo hacer un conector, invertir la luz y seguir usándola, que la mía es casi de paquete, que no creo que tenga ni dos añitos. Lo que necesito es un conector que en ambos extremos tenga la parte plana que se fija a la zapata de una cámara fotográfica, como un flash, pero sin ningún tipo de conector. Por más que miré por las internetes no encontré nada práctico, así que decidí darle una oportunidad a una de esas inteligencias artificiales tan inteligentes con las que nos dan la vara. Le hice hasta fotos al problema, que de siempre se dijo que una imagen vale más que treinta y seis mil palabras y le expliqué las circunstancias de la vida a la mentada inteligencia y me dice que claro, que ella lo entiende todo clarito y que me apoya emocionalmente y que se pirra por ayudarme y básicamente, me dice que me compre una luz nueva que puedo conectar en la zapata superior de la luz rota que no puedo conectar al soporte de la cámara. Le repito que eso no me lo soluciona, me responde super-hiper-mega efusivamente que mira que es tonta y que como no se dio cuenta de eso y que ahora lo ha entendido perfectamente y se lo piensa y se lo repiensa y me vuelve a proponer que me compre una luz nueva. Durante la siguiente hora, con fotos y más fotos, fui guiando a la supuesta inteligencia hacia la solución que quería y para cuando ella llegó a la conclusión que era la correcta, yo ya la había encontrado por mi propia cuenta y hasta la había comprado en la tienda esa china que te manda las cosas en cinco días laborables desde el recarajo. La conclusión fue que la Inteligencia Artificial es el timo del tocomocho, igual para chorradas que miles y miles de julays le preguntan te puede dar respuestas claras, pero cuandod tienes un problema específico que realmente requiera de demostrar inventiva y curiosidad, se pierde y no llega a nada. Me compré las dos zapatas hembras y un tornillo para unirlas y ya de paso, me compré una nueva lámpara idéntica para tenerla de repuesto.

Otro ejemplo de lo inútil que son estas cosas cuando no eres mongólico está intentando adivinar el clásico sorpresa de final de mes en el cine. Nos dan dos pistas, así que le pregunto, le digo que es una película vieja, posiblemente un clásico, pero que no se tome la palabra esa muy en serio y busca y me dice que la película es Vertigo. A mí no me cuadra nada, así que sigo insistiendo y sigue investigando y haciendo búsquedas más y más y muchísimo más complejas y analizando hasta la morfología de las frases con las pistas y siempre llega a Vertigo. Yo mientras tanto me voy a un foro neerlandés, busco por clásico de fin de mes, encuentro una discusión y en base a las pistas, todo el mundo está de acuerdo que se trata de Zoolander (Un descerebrado de moda) – Zoolander, que podríamos debatir hasta el fin de la eternidad si es o no es un clásico. Me voy de nuevo a la inteligencia artificial esa de los cojones, se lo digo y me responde, Claro, es definitivamente Zoolander, es que se ve a la legua y yo le respondo, pues mira que tú estabas empecinado con Vertigo, que es que no pegaba ni con cola y me responde que claro, a veces comete errores.

Ya ni te cuento las cagadas en el trabajo. La gente me manda estudios completos de varias páginas explicando por qué algo está mal y yo se lo desmonto en un pispás y además los humillo añadiendo hasta la limpiadora en la respuesta y diciéndoles que no se crean todo lo que les cuenta una Inteligencia Artificial, que son programas aduladores natos que en realidad, no se complican la vida y te dicen lo que tú quieres oír.

,

Una respuesta a “Tres mentiras”

  1. Yo pienso como tu, osea que lo que dices, das en el clavo totalmente: «no se crean todo lo que les cuenta una Inteligencia Artificial, que son programas aduladores natos que en realidad, no se complican la vida y te dicen lo que tú quieres oír». 🙂
    Salud

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.