
Para que después me digan a mi que la mediocridad no se premia. Allá por el año 2022 fui a ver Fall, que me pareció bastante sosa y más bien un telelefilm y a alguien se le ha ocurrido hacer una segunda parte, aunque juraría que las dos pavas morían en la primera, que puede ser que me equivoque porque borro de mi memoria todo recuerdo de pelis malas. De alguna manera han decidido que esto es perfecto para hacer cienes y cienes de películas como con las de terror y han sacado una nueva, que es la que tenemos aquí. Se titula Fall 2: Deadpoint y en España se estrena la semana que viene con el mismísimo título, solo que le han añadido un truscoluña no es nación para que tenga su propio haiku.
Dos julays se van a Tailandia a pajariar y acaban bien jodidas pero sin chimpún.
Resulta que la hermana de una de las pavas de la primera película está deprimida o algo así y un día aparece una negra en su keli para recoger cosas de su hermana y como era amiga se las da y la negra la convence para hacer juntas una de las aventuras que planeaba la hermana en Tailandia, subiendo un monte falso y hecho con efectos especiales, o algo así. Se van para allá, encuentran a un pollardón que las lleva, suben hasta una pasarela que según el guía tiene más de mil años y que resulta que está hecha con clavitos nuevos con tuercas y con madera y cuando están avanzando por ella se escoña, el guía desaparece y las dos pavas acaban en un tramo pequeño, acorraladas y tratando de sobrevivir.
Podemos empezar mirando el póster falso de la película porque esa escena no sucede, eso es una invención, igual que no hay una nube por detrás. Esto es aún más telelefilm que la primera película y nos lo pusieron como el estreno sorpresa de la semana y puedo confirmar y confirmo que más de la mitad del cine se marchó en los primeros quince minutos porque es que no daban pie con bola a decir gilipolleces. La historia es absurda, la montaña se ve falsa porque está mal hecha digitalmente y las pobres que contrataron es que ni aunque las obliguen pueden actuar. La película avanza de mal en peor con la historia de este camino inseguro que al parecer pusieron los budistas, que son esos monjes que no dan un puto palo al agua y que por las mañanas van tocando por todas las casas del barrio para que les den la comida con la que se atiborran. El guía es un gilipollas integral al que le tocó hacer de malo y la blanca es que es subnormal profunda. La negra resultó ser un regalito que no veas. La cantidad de estupideces es bestial y vamos avanzando a lo largo de hora y media y al final pues claro, matan a la negra y al malo y sobrevive la blanca para tener algo a lo que agarrarse en la tercera película que espero que no hagan.
Una cagá de telelefilm que disgustará tanto a los miembros del Clan de los Orcos como a los sub-intelectuales con GafaPasta.
