Buceo y saltando por islotes alrededor de Boracay

El relato comenzó en El comienzo de otro gran viaje

Hoy tuve una de esas excursiones que combinan el buceo con gafas y tubo con paradas en islotes y un montón de comida. Todo comenzó más o menos a las ocho cuando me levanté para desayunar. En el sitio en el que me estoy quedando no tienen mucha variedad y definitivamente, no tienen el fabuloso desayuno filipino con longanissa. Tras el desayuno hice mis ejercicios diarios de Duolingo y sobre las nueve y cuarto salía para ir al punto de encuentro. Elegí la compañía Allan B Fun Tours porque según tripadvisor y prácticamente el resto de la bobosfera, es la más seria y profesional. Éramos unos treinta julays, con dos occidentales, o lo que es lo mismo el Elegido y un alemán que se compró esposa filipina. El resto, filipinos y malayos. Una cosa que distingue a los filipinos de otros pueblos es que siempre son muy amables y curiosos y entablan conversación, quieren saber si te gusta su país, qué cosas has visto y demás, así que no hubo forma de concentrarme en mi audiolibro con todo el mundo tratando de averiguar que me trajo hasta este lado del universo. 

Tras ir al otro lado de la isla, la primera parada fue para bucear. El lugar tenía muchos peces pero los corales no eran como los de la isla de APO, la cual ha subido tanto mi listón, que ahora cualquier otro lugar me parece mediocre. Obviamente yo era el único que ha estado allí ya que el resto, veían una estrella de mar o un erizo y se emocionaban hasta las lágrimas. Tras casi tres cuartos de hora fuimos a la isla de Crystal Cove, la cual es privada y han organizado como una especie de parque temático. Tienen dos cuevas junto al agua, pero son pequeñas y aunque mola verlas, no creo que las fotos que hice queden bien. También tienen unos miradores fabulosos y un pequeño aviario, plantas y otras cosillas. La isla es pequeña y puedes dar la vuelta completa en menos de quince minutos. Me harté a hacer fotos y cuando salimos de allí nos llevaron al restaurante para el almuerzo. Como sucede siempre en estos sitios de comida ilimitada, me pudo el frenesí y me encochiné a conciencia. 

Desde allí nos llevaron a otro lugar para bucear, en ese había mucha más variedad de corales y también muchos erizos, que los del barco pillaban, les quitaban las púas, los abrían y la gente se comía lo de dentro. La tercera parada también para bucear era muy similar. Después de esta, el mar empezó a agitarse y ya volvimos a la playa. Yo iba sentado en la parte delantera del barco y llegué seco pero lo que iban desde un par de asientos más atrás hasta el final, llegaron ensopados. 

Después me fui a la playa un par de horas, me duché, hice más fotos de las puestas de sol de Boracay y fui a comprar algunos regalillos en el mercado D’Talipapa, en el que las cosillas hechas en China valen más baratas. Después elegí para cenar el restaurante Spicebird y me comí un plato con Cerdo al Piri-Piri que estaba del copón. Mientras cenábamos se fue la luz en en toda la isla pero el apagón duró poco, aunque todos los empleados encendieron los flashes de sus teléfonos mientras uno trataba de encontrar las velas. 

El relato continúa en Diniwid y la playa de Puka

Por sulaco

Maximus Julayus

3 comentarios

  1. Con lo que mas flipo es con eso de que cada día haces los ejercicios de duolinguo. Vamos yo de vacaciones no pienso ni si la foto esta bien encuadrada, vamos el,cerebro esta off.

  2. Si, recuerdo que los erizos se comen crudos, pero a mi nunca me han llamado la atención, mas bien me daban asquito… 🙁
    Salud

  3. Algo que me gusta, lo sigo haciendo durante las vacaciones. Jamás me verás llevarme el portátil del trabajo para sacrificarme por ellos.

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