Cambio de contadores


Como por aquí las historias se entrelazan, hace como mes y medio contaba en La cartita que se me había acabado el camino legal para evitar el cambio de contador y me obligaban a poner el nuevo y lo que hice fue hacer la cita para el uno de junio entre las ocho y las diez de la mañana. Era un momento triste y un fracaso absoluto de una sociedad que debería ser sostenible y no cambiar aparatos que funcionan perfectamente y que con cuarenta y dos años, están prácticamente de paquete, pero es lo que hay y a las ocho y media llegó el ente malvado y truscolán que iba a hacer la operación y veinte minutos más tarde se marchaba llevándose a mi precioso y me dejaba una de esas morrallas digitales y tales y tales nuevas que dicen que son inteligente aunque cuando les pides que te expliquen la inteligencia, no pueden porque estos solo son CHIVATOS que informan diariamente de tu consumo.

Tras la instalación, hice dos cosas. Una fue comprarme un aparato para ver las medidas de mi contador de luz y el de gas en tiempo real, que es la cosa esa redondeada con una lucecita verde que está conectada del conocido como puerto P1 del aparato y que es la única ventaja que tiene, que ahora puedo saber en cada momento cuál es el consumo en mi keli de electricidad y cada quince minutos puedo saber el de gas. La segunda cosa que hice fue entrar en la página de la empresa de transporte de gas y electricidad y solicitar el tener acceso a la información de mis contadores, pero por supuesto, no te lo ponen fácil y me informaron que me enviarían una carta de las de antes con un código super-hiper-mega-secreto que después yo entraría en su página y me daría el acceso a esa información. La mentada carta podía tardar en llegar hasta cinco días laborables, pero hubo suerte y mismamente hoy, a las siete de la tarde, apareció en mi keli, así que volví a entrar en la página, introduje el código que aparecía en la carta y cuando tuve acceso completo, DESACTIVÉ el compartir los datos de mis contadores con la empresa que me suministra la energía, información que a ellos ni les va ni les viene. Por supuesto añadieron varias pantallas intentando que no lo hagas y cuando te piden que indiques las razones, elegí que no me fío de ellos, que venderán mis datos o se los robarán y que lo hago porque me sale de los mondongos. Finalmente, cuando se les acabaron las opciones, desactivaron el acceso a mis datos por parte de terceros, me informaron que ellos sí que se conectarían una vez al día a mi contador para asegurarse que el reloj del mismo está sincronizado. Ahora me llegarán tropecientos correos electrónicos y cartas de la empresa que me vende la energía diciendo que hay algo mal en mis contadores porque no reciben los datos y yo les repetiré, una y otra vez que no hay nada mal, que no me sale de los cojones que ellos los reciban y cuando mi contrato llegue a su fin, al cabo de trescientos sesenta y cinco días, yo les daré los valores de los contadores en ese momento y ellos podrán ajustar la factura final y devolverme o pedirme dinero, según lo que salga. Es lo bueno de la tarifa fija anual, que el coste es fijo, yo hice el cálculo en base a lo que consumo y cada mes pago lo mismo y casi siempre, como los valores que yo pongo son un poco más altos, al final del ciclo me devuelven dinero, más los cuatrocientos leuros que me ofrecieron por cambiar de compañía y como NO SOY LEAL, el año que viene, el día en el que se cumple el año, cambiaré a otra empresa y volveré a empezar un nuevo ciclo.

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