Visiones terroríficas sobre el agua

Visiones terroríficas sobre el agua

Mientras vamos viendo fotos y vídeos de mi viaje por Asia, hemos llegado al momento en el que comenzaron muchas de mis pesadillas presentes y futuras y por eso he optado por extraer esta foto del formato que estoy usando y señalarla de manera independiente. Este es un documento estremecedor y horripilante a la par que alucinante de lo que está sucediendo por todo el universo conocido desde que hasta cualquier friki de barriada popular puede viajar por el mundo. Llegué a esta foto buceando, en el fondo marino del agua del mar. Estábamos debajo de los mares y océanos y cuando finalmente salimos, junto a nuestro barco hay otro. Por los objetos presentes en la cubierta, uno puede presuponer y hasta supone que también estaban buceando allí. Lo estremecedor está a la vista, seguro que ya lo habéis notado. Hay dos julays con microtangas acompañando a un criminal-truscolán, con su bandera esa de la mal-cagada o como quiera que se llame. Indonesia es un país en el que por un peo mal tirado te taponan el culo y te cortan las manos y estos dos chamos estaban allí mostrando más carnaza de la que deberían. En mi barco, que llevábamos a eso que nosotros llamamos cariñosamente y con toda la saña del mundo una mora y que si quieres ser más políticamente correcto te tendrías que referir a ella como una joputa-terrorista-islámica, la chama estaba que se le iban a caer los ojos ya que jamás había visto culo de macho, o, como yo le expliqué, en medicina recibe el nombre de chocho de hombre. La pava lo flipaba y nuestros indonesios murmuraban entre ellos. Si la pasma llega en una de sus falúas por allí, esos dos acaban como albóndigas de sopa en menos que canta una folclórica. El barco se fue al poco tiempo y ya no los volvimos a ver más pero aquí queda este testimonio, con prueba visual por si alguien duda de mi palabra.

A otro ritmo

En Holanda es muy popular el usar búfalos y otros herbívoros para controlar de manera relativamente natural zonas protegidas, que pueden ser de dominio público o de organizaciones privadas que compran los terrenos para convertirlos en parques o bosques semi-públicos, que aunque parezca algo imposible de creer, en los Países Bajos hay varias de esas organizaciones, con cientos de miles de socios que donan dinero cada año para mantener una parte significativa del país fuera del alcance del PoZero y similares. Algunos de esos bosques son gigantescos y tienen centros de recepción de visitantes, con algún café, hacen rutas para caminar por los mismos y son los lugares a los que va la gente a pasear en otoño o invierno. También los hay que se pueden acceder con bicis o incluso con caballos y estos tienen sus propias rutas. En otras ocasiones, en lugar de bosque, crean zonas con el tipo de vegetación que hubo desde siempre en los Países Bajos y que se perdió en gran parte en el siglo XX (equis-equis), zonas con dunas, matojos, hierbas y matorrales. En esos lugares, la hierba y los matorrales se desbocan y para controlarlos, liberan un grupo de herbívoros grandes y ellos pasan por el lugar días, semanas, meses o incluso de manera permanente y se comen todo lo que crece demasiado. Uno de los bichos más populares para estos menesteres es la vaca de las tierras altas, un bicho escocés que acojona porque tiene unos cuernos gigantes, pero son muy pacíficos. Seguro que ya lo he contado en el mejor blog sin premios en castellano porque yo soy así de espléndido, pero repito la anécdota. Allá por el año 2000, al llegar a Holanda, los fines de semana que no iba a hacer turismo por Amsterdam y alrededores me iba en bici por los bosques. Uno de esos días, pedaleaba tan feliz a las afueras de Hilversum con mi polar rojo sangre, cuando llego a una pequeña loma, como de cuatro o cinco metros de alta, que esto es Holanda y aquí es todo casi plano y cuando voy a descender veo un bicho de esos con los cuernos mirando hacia mí y bloqueando el camino de bicis. Hice aquello para lo que se nos entrena en las Canarias, solo que sin palmera. Frené en seco, solté la bicicleta y me eché a correr en dirección contraria sin dignidad ninguna y si llega a haber una palmera, LA TREPO, que de algo tiene que servir el entrenamiento que seguimos para dicho menester en la escuela. Después el bicho se fue alejando, yo regresé a coger mi bicicleta, hice un giro de ciento ochenta grados y me alejé del mismo y en el trabajo pregunté a la gente y me explicaron más o menos lo que puse antes. Podéis ver una foto de uno de esos bichos que me tropecé en el bosque en invierno del año 2010 en la foto Búfalo en la nieve.

Cerca de mi oficina, en una de esas zonas pusieron cuatro bichos, que puedo confirmar y confirmo que este año no son vaca de las tierras altas sino algún otro tipo de vaca. En agosto, cuando paseaba por el lugar siempre los veía, o comiendo o tumbados a la sombra de un árbol relajándose. Uno de los días los pillé en movimiento, cambiando de escenario, buscando una nueva zona para pastar, aunque van con una pachorra que no veas, así que usé mi telefonino con Androitotorota de dos perras gordas y que casualmente tiene una especie de modo de V-Í-D-E-O a cámara lenta para grabar la estremecedora secuencia en la que adelanto a los bichos. Por motivos religiosos que no vamos a discutir, me niego a explicar el concepto de vídeo y de la acción que requiere del dedo ese con el que os sacáis los mocos para poder ponerlo en movimiento. Si eres incapaz de realizar la acción, te mereces una paga por acarajotao. La secuencia transcurre durante más de un minuto pero en el tiempo real fue muchísimo más rápida y de ahí viene el título de esta anotación, de esa percepción del tiempo que probablemente para esos bichos enormes sin acceso al CaraCuloLibro ni al Tuiterota y que ni si quiera son conscientes que truscoluña no es nación, es distinta.

A ritmo pausado

No se ría de la bruja Avería

No se ría de la bruja Avería

Hay gente que lleva su afán por inmortalizarse a niveles ridículos y absurdos, como es el caso de la bruja Avería de la foto que tenemos y que aunque no se lo merece, le he borrado los ojos para que no nos eche un mal de ojos, que cuando uno es tan lerdo, se puede esperar cualquier cosa. La escena sucedió el domingo en el centro de Bratislava, ciudad que tiene varias estatuas desplegadas por la ciudad con motivos chorras o de gente conocida localmente. Esta que vemos la llaman Julay currando, aunque obviamente, el chamo está más bien mirando la vida pasar sin dar un palo al agua. Lleva en el lugar desde el año 1997 y es muy popular. Hay gente que se agacha y se hace una foto junto al mismo y después tenemos a la Bruja Avería, la señora de la imagen, que llevó el concepto a un nivel totalmente nuevo. Es una pena que no grabase el vídeo porque cuando se estaba colocando yo y el chamo que estaba a mi lado le vimos las ubres, que probablemente producen leche agria o algo peor. Lo mejor es que la noche anterior, cuando pasé por allí, había un perro meando la estatua, con lo que esta G-I-L-I-P-O-L-L-A-S, acarajotá o tonta’l’culo no sabe que seguramente se desparramó, con sus manos y sus piernas, sobre un lugar que es cualquier cosa menos limpio. Imagínate cuando un rato más tarde se compra algo para comer y lo agarra con esas manitas y se lo lleva a la boca. No es la única, estoy seguro que cada día en ese mismo lugar, un buen puñado de julays se hacen la foto y creo que la ciudad se debería tomar muy en serio el hacer un listado con nombres, apellidos y pasaportes de los susodichos y distribuirlo internacionalmente, que la única manera de limitar el daño es propagando la información y tratar de eliminar esas ramas podridas del código genético de nuestra especie. Yo he pedido hora para mañana al oculista para que me mire las retinas y compruebe si no me las quemó con la visión estremecedora de sus ubres.

Un leuro de agua

Un leuro de agua

El secreto más grande de los aeropuertos españoles es el de las máquinas expendedoras dentro de la zona segura. Todos sabemos que el concepto de tiendas libres de impuestos es que al no tenerlos, todo resulta al menos dos veces más caro que en aquellos lugares del mundo en los que se pagan impuestos o quizás hasta más. Un ejemplo de este tema que puedo dar fue en el aeropuerto de Gran Canaria, en donde en uno de los chiringuitos vendían comida española, es decir, ninguna mierda truscolana y tenían, TOTALMENTE LIBRE DE IMPURESTOS, un sobre de cien gramos de jamón 50 por ciento casi Ibérico por la módica cantidad de DIECINUEVE LEUROS Y NOVENTA CÉNTIMOS DE LEURO. El mismo jamón, en una cadena de hipermercados de origen francés, el mismito, valía CUATRO LEUROS Y PICO pero claro, es que es más barato porque tiene impuestos y al liberarse de los mismos, el precio sube como los bitcoin y se desata todo. En las cafeterías del aeropuerto y en algunas tiendas también venden agua, pero debe ser bendita y venir de la mismísima fuente en la que lavaba sus bragas la Virgen María porque la venden a precio de gramo de oro. Si rastreas el aeropuerto, como buen perro de presa, encontrarás el rincón en el que seguramente no llega la luz del sol en el que tienen las máquinas expendedoras y allí, al menos hasta agosto del año pasado, que fue mi último paso por Gran Canaria, se podía comprar una botella de medio litro de agua por un leuro y cuarenta céntimos. El uno de enero, la última vez que pasé por allí, fui a la máquina y me llevé un tremendo disgusto cuando descubrí que la habían subido más de un siete por ciento de precio, hasta el leuro y cincuenta céntimos. Había algo raro en la fila inferior de botellas y por unos instantes pensé que se me había caído la vista o algo así y que necesitaba unas gafas porque no cuadraba la cantidad y prestando atención vi que hay una nueva marca de botellas de agua y que cada medio litro vale UN LEURO o sea, casi un treinta por ciento más barata. Pensé que no funcionaría pero me compré una y la máquina me la dio, con lo que es auténtico total y tal y tal. Supuse que sería agua sacada de las cloacas más siniestras pero no, es una marca granadina y este agüita viene del pueblo de Loja y puedo decir y digo que es todo un lujo de agua. Además, es casi agua de comentaristas ya que el poblacho está a la orilla del río Genil. De mi circuito de aeropuertos españoles, que cubre Madrid, Málaga y Gran Canaria, esta es la botella más barata. Para cuando salgo de Holanda, llevo siempre una botella especial que me compré en mi tienda china favorito y la lleno en los surtidores gratuitos que hay en el aeropuerto, pero ese concepto de dar agua gratis total parece que aún no lo han estudiado en España.

En Internet hay de todo y especialmente porno pero lo que no se encuentra es el listado de precios de botella de agua en dispensadores automáticos en los aeropuertos españoles y eso es algo que alguien se debería currar porque somos muchos los que QUEREMOS SABER.