De todo y de nada un poco


Mucho, quizás muchísimo, ha pasado desde que regresé de las Maldivas hace 16 días. Primero llegó el terrible jetlag, que a mí me da del lado opuesto al resto y que me tuvo renqueando una semana y cuando comenzaba a recuperarme, me pilló el cambio de hora, que fue otro jetlag que empeoró el anterior. En ese tiempo, me pusieron la vacuna de la gripe y una semana después, la de la pandemia podemita y truscolana, que yo sí que creo en las vacunas. En este tiempo, en la chamba, me enteré que había, no una sino dos auditorías y mi jefe intentó involucrarme en una o en las dos pero no lo consiguió, que tiene a un equipo de cuatro panolis que trabajan en ese tema y al parecer, no se fiaba de ninguno de ellos y me quería meter a mí, que no pinto nada en ese tema y no tengo ni puta idea del asunto ni quiero tenerla. Escapé de esas dos, pero al parecer la semana que viene regresa a Europa el mismísimo BuraBura con el que fui el año pasado a Bruselas y de nuevo, me ha intentado involucrar en todas y cada una de las reuniones, pero al menos un día he conseguido escaquearme porque no me interesa PARA NADA el tema, no lo llevo, NO LO QUIERO LLEVAR, no lo llevaré y por consiguiente, mi presencia en el espacio y en el tiempo en el que sucedan las susodichas reuniones no es necesaria. Por desgracia BuraBura quiere tratar otras cosas que sí que dependen del Elegido.

En ese tiempo vinieron a comer a mi keli un grupo de amigos y aprovechando que me traje Valhomas de las Maldivas, que es atún secado y ahumado, muy típico allí, les hice un arroz frito con Valhomas, al estilo de las islas y como la mitad de la tropa era vegetariana, pero al parecer los peces son verduras y no cuenta como carne lo suyo, sí que podían comer tanto del arroz frito Valhomas como de una empanada de atún y güevo duro que hice.

El jueves de la semana pasada sucedió un evento que cambió mi rutina irremediablemente y aún sigue cambiada. Un conductor de camión absolutamente estúpido y definitivamente con menos luces que un agujero negro, en un paso a nivel en dirección a Bolduque y en un lugar por el que los trenes pasan a ciento treinta kilómetros por hora, se emperró en girar a la izquierda en un sitio en el que no tenía espacio y mientras maniobraba, bajaron las barreras y llegó el tren y aquí, el tiempo que pasa cuando baja la barrera no son los tres cuartos de hora españoles, es más bien entre veinte y treinta segundos, así que el tren se llevó una gran parte del camión por delante. Lo mejor es ver el vídeo puesto en las internetes por la empresa que controla la infraestructura ferroviaria neerlandesa:

Por culpa de este panoli, se suspendió el tráfico ferroviario el jueves y para cuando yo me enteré, salí por patas hacia la estación a pillar una guagua que me llevaría desde Bolduque hasta Geldermalsen, que está literalmente a medio kilómetro del punto en el que esto sucedió, pero en hora punta y con una de las autopistas con más tráfico de los Países Bajos, en total tardé dos horas y cuarto en llegar a mi keli y en ese momento ya decían que no habría tráfico ferroviario hacia el sur ni desde el sur hasta ese fin de semana, pero posteriormente dijeron que hasta el viernes de esta semana, con lo que llevo toda la semana trabajando desde mi keli y es muy probable que siga así. La empresa que aseguró el camión ha puesto ya a sus empleados a mendigar por todas las plazas del país porque les va a costar un güevo y gran parte del otro pagar este estropicio. Solo en vías ferroviarias, están cambiando dos kilómetros, incluyendo las traviesas de hormigón, porque el tren, a la velocidad que iba, hizo un estropicio del quince. Milagrosamente, no hubo heridos graves en el tren y la lluvia verde que se ve al final del vídeo son las peras que llevaba como carga el camión.

Lo único positivo de tanto drama es que al estar en mi keli, estoy yendo a correr a las siete y media de la mañana y al menos lo hago de día, que con el cambio de hora, por la tarde ya es de noche antes de las cinco de la tarde.

El sábado me llega una carta de la empresa que se encarga de la distribución del agua en la ciudad de Utrecht informando que encontraron una bacteria suciolista, podemita y truscolana en un tanque de agua y que con efecto inmediato y hasta nueva orden, se recomendaba hervir el agua del chorro al menos tres minutos para poder beberla o para lavarte la boca y desde el sábado pasamos a vida tercermundista, con botellas de agua por todos lados y tratando de recordar que NO debo beber agua del grifo. Hoy, a las dos de la tarde nos llegó un nuevo aviso informándonos que limpiaron el tanque, han hecho pruebas dos días en todos los puntos de la red y no han encontrado la bacteria y por consiguiente, ya podemos beber agua del grifo sin necesidad de hervirla. Durante los días de este drama, en la ciudad de Utrecht era I-M-P-O-S-I-B-L-E tomar café o té en ningún lado porque todos tienen sus máquinas conectadas directamente a una red, que hasta esta semana, jamás había dado un problema.

Mientras sucedía todo esto, la semana pasada hubo elecciones generales y yo le regalé mi voto a mi amigo el Moreno, igual que su esposa y sus dos hijos, así que él me dijo a quién quería que le votara y eso hice. Las elecciones las ganó, bueno, ganar es un decir porque para gobernar hace falta una coalición de 4, 5 o 6 partidos, con lo que al final, prácticamente todo el mundo ha votado a un partido que va a gobernar, decía que las elecciones las ganó un partido liderado por una persona que o usa su orto para funciones que no estaban especificadas en el diseño original, o le gusta usar otros ortos para ese tipo de funciones, o eso que en la Isleta definirían como un mariquita. Los Jalal están que se los lleva el demonio porque ahora, el presidente del país va a ser maricón y el año que viene se casa con un argentino, con lo que la Reina de los Países Bajos y la Primero Damo del país van a ser ciudadanos de Argentina. A uno de los Jalal ya le explicamos que si necesita indicaciones para llegar a la frontera e irse a tomar por culo a su mielda de tierra, que lo diga que nosotros, sin cobrarle, se las damos.

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2 respuestas a “De todo y de nada un poco”

  1. Pero sin necesidad de que vosotros le mandéis a tomar por culo ya lo hará el, y seguramente encantado de la vida… 🙂
    Salud

  2. Madre mía!!!! Impresiona el choque. Y aún hay que dar gracias de que no hubiera ningún herido. Desde luego, a ese conductor le faltaba un «hervor».

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