El día que vi a D10S en los Ángeles

Las noticias de ayer dispararon un recuerdo en mi memoria que creo que he mencionado en alguna ocasión. Es una pena que tirase todos mis diarios porque en su día, lo que voy a contar lo escribí en caliente. Hoy viajamos al año 1986, al verano de ese año que yo pasé en los Estados Unidos, los tres meses con mis tíos. En esa época era un pipiolo y los Estados Unidos no era el país que es ahora. Ronald Reagan era el presidente, Nancy Reagan tenía un peinado que desafiaba la gravedad y demostraba la magia potagia de la laca usada en cantidades masivas y en el mundo ni eran populares los telefoninos ni había Internet. Ese fue el verano en el que se estrenó Top Gun (Ídolos del aire) – Top Gun y yo la vi allí, en un cine en los Estados Unidos y también fui a un concierto de Kenny Loggins, que tenía una de sus canciones en la Banda Sonora de la película. Ese fue el verano del True Blue de Madonna y de tantas otras cosas. Durante el tiempo en el que estuve con mis tíos, organizaron un viaje a Los Ángeles, en California, de una semana aunque en realidad el motivo principal era estar en el estadio Rose Bowl el día veintisiete de julio de 1986. Argentina había ganado el mundial de fútbol un mes antes y se celebraba un partido amistoso y benéfico en favor de la UNICEF entre los equipos de las Américas contra el Resto del Mundo. En el primero estaba Maradona, que un mes antes había trascendido su vida como hombre y se había convertido en un Dios después de ganar un mundial prácticamente por sí mismo.

Mi tío en aquella época trabajaba en Washington llevando la oficina comercial de Aerolíneas Argentinas y en aquellos días, se conseguían billetes entre aerolíneas, unos les pasaban a otros. El detalle era que todos los de las grandes aerolíneas sabían que tenía solo un hijo, así que tuvo que buscar entre esas otras aerolíneas, las de chárteres o directamente las desconocidas para conseguir cuatro billetes a Los Ángeles. Como no lo conocían, él les dio mi nombre con el apellido de mi madre y tenía mi billete y en 1986, uno volaba por América y seguramente por España sin ningún tipo de control de identidad, miraban que tuvieses billete, nada más. El avión resultó ser de una aerolínea que ya ha desaparecido y de cuyo nombre ya me he olvidado pero que fue la que tuvo un accidente por Florida en el que los cocodrilos se dieron un festín con los cuerpos de los pasajeros. El avión era cochambroso y tenía definitivamente dos décadas en servicio o quizás más. Estaba que se iba a descomponer en cualquier momento. Cuando facturamos nos enteramos que en realidad, los Ángeles era una escala y aquel vuelo seguía hacia Hawái, algo que nos dejó rascados ya que de saberlo, igual podríamos haber ido hasta allí y parar en los Ángeles a la vuelta para ver el partido. El vuelo fue sin incidencias, aunque el avión no te daba sensación alguna de seguridad.

En los Ángeles hicimos turismo, fuimos a la Playa, que teníamos cerquita, aunque ya no me acuerdo de la zona de la ciudad en la que estábamos. Visitamos los estudios UNIVERSAL, en donde flipé, sobre todo con el coche de Regreso al Futuro, estuvimos en Disneyland, que particularmente me pareció aburrida y como muy de niños e hicimos otras visitas. Uno de los días, el veintisiete de julio, era el día del partido, la razón para estar allí ya que mi tío había comprado entradas para todos. Lo que nosotros llamamos fútbol y los gringos soccer, no era para nada popular en los Estados Unidos y según salieron los billetes creo que los compró sin problemas. El estadio, como dije, era el Rose Bowl y salimos más de cuatro horas antes del comienzo del partido para recorrer unos cincuenta kilómetros, ya que el tráfico de esa ciudad era endemoniado y el acceso al estadio como que era un embudo que te atrapaba y en el que pasabas una hora en el kilómetro final hasta que aparcabas. El estadio estaba petado de latinos, europeos y de gente a la que le gustaba el fútbol y que venían para ver a Maradona. Del partido en si no recuerdo mucho, solo que era verano, había un sol y una temperatura terrible y aquello era como un horno. De lo que sí me acuerdo es que ganaron por penaltis las Américas, con gol de Maradona y que cuando terminó el partido, los jugadores se acercaban cerca de las gradas para regalar flores. Maradona se acercó a la nuestra. Lo tuvimos a una distancia no muy grande, enfrente a nosotros. En la ciudad que llaman los Ángeles, vi a D10S.

Hoy anunciaban que la semana que viene vuelve a los cines holandeses el documental Diego Maradona y si por casualidad lo dan por alguna tele, no os lo perdáis, es fantástico y lo vemos en su etapa en Italia con cientos y cientos de horas que grabaron de él ya que en esa época llevaba siempre consigo a un cámara que lo grababa en casi todo lo que hacía.

Por sulaco

Maximus Julayus

3 comentarios

  1. La verdad es que hoy en todos los medios está el debate de si Maradona si o no, y en general se dice que Diego era el bueno y Maradona un monstruo, yo no voy a opinar de algo que trasciende a los mortales con su mano de Dios incluida que dejó a los ingleses sin mundial y que se llevó Argentina cuando mas lo necesitaba…
    Salud

  2. Personalmente es un personaje que ni me va ni me viene. Por cierto, que mayor eres… 😛

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.