El graduado de chanchullerismo

El principal problema de trabajar para una multinacional es el pollarderismo corporativo, esa ansia de destacar en todos y cada uno de los aspectos de la vida y de gritar al resto del mundo que si semos los mejores bueno y qué. En mi empresa, eso nos lleva a por lo menos dos cursos ondeline al año para saber como actuar en caso que tu más mejor amigo o quizás tu más mejor enemigo te mande un correo con un enlace sospechoso, para saber que tienes que tener el portátil con la cadena todo el puto día y tonterías así. No creo que sirva de nada porque según los de la parte técnica, hay gente en puestos muy pero que muy altos que varias veces al año hacen clic en esos adjuntos, les encriptan sus discos duros y les piden dinero para recuperar los datos y similares. De la misma manera, una o dos veces al año nos hacen pasar unas pruebas para demostrar que estamos muy concienciados con el medioambiente, según la multinacional, nosotros miramos siempre primero por el bienestar de la Tierra como planeta y después por la compañía. El último de estos que he hecho ha levantado polvo porque respondí que a la empresa le suda la polla el tema y lo que nos gritan una y otra vez en las reuniones es que hay que vender más como sea. Cuando lo leyeron, contactaron conmigo y les di la explicación más extensa confirmando lo anterior y retándolos a encontrar una sola mención al medioambiente en las páginas de nuestros productos, no las hay porque no las podemos porque nos la suda, porque se trata de vender y no de perder competitividad y si podemos vender más barato usando esclavos camboyanos, tengo bien claro que mis jefes no dudarán ni una microcentésima de segundo en hacerlo y se las traerá bien al fresco y cuando lo expliqué, la pollaboba que lleva el tema en la tierra del sol naciente y a la que yo conozco me dio las gracias por mi claridad tan absoluta y creo que ese día manchó el tanga con el chorro de diarrea que le salió del disgusto. Como uno lleva la maldad muy dentro y no escribe un renglón recto, convencí a más gente para que pusiera lo mismo y en Japón ya se están preguntando si quizás somos una empresa de criminales y los únicos tontos corporativos son ellos por no verlo.

A toda la anterior morralla corporativa ahora han añadido un nuevo curso con examen para que sepamos identificar y actuar contra la corrupción y actos que pueden manchar el buen nombre de la empresa. El curso no es la bobería de siempre que te permite pasar el examen sin leer, no, aquí me tuve que pegar más de una hora leyendo la historia con trampas intercaladas para saber si me saltaba cosas y después tuve que hacer un examen con veinticinco preguntas. Normalmente los hacemos en inglés pero en esta ocasión, han cambiado de empresa que les suministra el curso y también lo tenían en portugués y español con lo que lo hice en la lengua madre y flipé con las estupideces tan grandes que dicen y aún más, flipé porque la mitad de los actos supuestamente considerados de alto riesgo o directamente prohibidos, son lo que por aqui llaman gajes del oficio y tengo claro, claro, claro que si hay dinero de por medio, miramos (o miran en la empresa) para otro lado. Además, en el mismo curso hay contradicciones brutales como que regalar a un cliente o posible cliente unas entradas para ir al fútbol al palco de la empresa es super-hiper-mega corrupto pero si uno de nosotros va con el cliente, es totalmente legal porque entonces se trata de una actividad comercial con vistas a ganar un cliente nuevo, así que por la misma regla de tres, pagarle las putas a un cliente (que lo han hecho) está prohibido pero irte de putas con él y quizás hasta hacer un puente de San Francisco en un trío es éticamente válido porque hay muy pocas actividades que creen un vínculo comercial más intenso con la otra persona. Esa es una de las tonterías ya que si yo cuento los marrulleos de los que he sabido en esos países de los mochileros con un Dios gilipolla y un profeta joputa, al que hizo el curso se le camba la peluca y se va a tener que rapar al cero si quiere recuperar el peinado. Por supuesto, todos sabemos lo que quieren que digamos y pasé el puto examen acertando las veinticinco respuestas correctas de las veinticinco preguntas, el primero en los Países Bajos que lo logra y posiblemente sea el único y eso no cambiará nada, por aquí todo el mundo seguirá con sus chanchulleos porque en una corporación, como en cualquier otra empresa, los empleados básicamente nos prostituimos por una nómina y con tal que nos hagan el ingreso a fin de mes, nos la trae al fresco mucho de lo que supuestamente no podemos hacer, sobre todo si hay una paga de objetivos de por medio.

2 respuestas a «El graduado de chanchullerismo»

  1. Para ganar mas dinero, te apuesto que serian capaces de emplear truscolanes a bajo precio, sin importarles que la empresa quede impregnada de las babas y miasmas truscolanas casi imposibles de quitar… 🙂
    Salud

  2. Al menos se molestan en disimular, aunque luego el mismo concepto de empresa implique lo de la prostitución por la pasta. En la mía hay muchos cursos, y lo mismito, en cuanto sales del curso vuelves a hacer lo que te sale del mejillón, porque controles, cero.

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