Le Week-End – A Weekend in Paris

Entre la multitud de trailers con los que usualmente me bombardean en el cine, en los últimos meses se han ensañado particularmente con lo que parecía una comedia romántica británica con una pareja de actores maduritos y ambientada en París. El trailer está muy bien montado y te deja con ganas de ver una historia que a priori parece interesante y por eso fui a ver A Weekend in Paris, título que le han dado en los Países Bajos a esta película que en España se estrenó en diciembre del año pasado con el título original, que es Le Week-End.

Una pareja de julays van a echar un quiqui a París y allí se mascan que no veas

Una pareja va de fin de semana a París a celebrar los treinta años de casados. La relación entre ellos es algo tirante y parece que la magia del amor ha desaparecido y lo que queda son los posos agrios de lo que quiera que hubo. Después de desechar el hotel en el que tenían la reserva, acaban en uno de lujo que no se pueden permitir y se pegan un fin de semana de rescándalo. En el mismo encuentran a un viejo amigo del marido que le recuerda lo mucho que valía hace tres décadas y lo poco que hizo en ese tiempo.

El trailer de esta película engaña. Esto es más bien un drama. Además, la historia resulta increíble en múltiples niveles. La premisa de que al chamo lo jubilan porque el dice a una pava que debería pasar más tiempo estudiando y menos arreglándose el pelo es un insulto a los espectadores. La relación entre Lindsay Duncan y Jim Broadbent no funciona, parece que están en universos paralelos y en ningún momento se produce el contacto entre ellos. Ambos van a su bola y entre que los diálogos son de pena y que ellos no hacen nada por mejorar la cosa, todo va de mal en peor. La historia dura noventa y tres minutos y le sobran al menos sesenta, así de pesada se vuelve. Lo intentan arreglar con Jeff Goldblum haciendo de escritor pedante y rumboso pero no lo consiguen, sus escenas chirrían tanto como las de los otros dos y en un barco que está haciendo agua lo único que consigue es hundirlo. El resto de secundarios parece que fueron allí a recoger el cheque para pagar las facturas del mes y así salió la cosa.

En fin, una mierda que hay que evitar y que por suerte para vosotros, ya pasó por los cines españoles hace bastante tiempo. Dado que este tipo de cine se estrena en las filmotecas, los miembros del Clan de los Orcos están a salvo de esta cosa pero me temo que más de un sub-intelectual de GafaPasta seguro que tropezó en este pedrolo. No vale la pena ni verla por la tele cuando la pongan.

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Por sulaco

Maximus Julayus

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