Más récords

Esta no solo ha sido la semana del Pedazo de récord. El 1 de julio el termómetro al ladito de mi casa (que es donde está el instituto nacional de meteorología holandesa) alcanzó los 31,7 grados y ese primero de julio se convirtió en el más caluroso de la historia registrada de los Países Bajos. Esa noche fue la noche más cálida de la historia en este país, con una noche denominada tropical en la que el termómetro jamás descendió de los veinte grados, o más concretamente, la mínima estuvo en 23,3 grados y fue la más cálida desde siempre. Por supuesto, todos negamos el cambio climático que no existe pero no hay manera de explicar como en la tierra del frío y la lluvia, esto parece más bien un paraísoinfierno tropical. Las casas de hormigón absorben el calor y se convierten en saunas. Tengo colegas del trabajo durmiendo en tiendas de campaña en sus jardines y hay días en los que yo me voy al cine a ver varias películas seguidas solo para disfrutar del airito fresco. Mañana sábado, el día del comienzo del Tour de Francia, corremos el riesgo de batir el récord absoluto, que creo que está en 38,6 grados. En las últimas horas están ajustando la previsión y todos tenemos cruzados los dedos de las piernas para que no suceda.

Ayer, el calor extremo generó nubes extremas y hubo chubascos que en algunos lugares fueron como trombas de agua que caen en unos instantes y en otros, tuvieron granizos del tamaño de nueces. En mi jardín, recibí baldes de agua que agradecieron el césped, las zarzamoras y los manzaneros. En un cielo completamente despejado, las nubes aparecían de repente, se volvían negras casi al instante y soltaban su carga de golpe y volvíamos a tener un cielo despejado y con una increíble luna llena y teñida de un color similar al de la arena del desierto.

Y hoy al mediodía ya superamos los veinticinco grados de temperatura y se declaró la OLA de caló, la cual en este país consta de cinco días consecutivos con temperaturas de más de veinticinco grados y de los que al menos tres han de tener más de treinta. Esperemos que la puta ola dure poco y regrese el fresquito.

Siguiendo con la línea insubstancial, desde el miércoles, hay que estar loco para entrar en Utrecht con un coche. Con bicicleta te puedes mover maravillosamente pero si se te ocurre entrar en algo más grande, te topas con calles y calles cerradas por los preparativos del Tour de Francia. Este fin de semana la ciudad se vendrá abajo y los trescientos cincuenta mil julays que vivimos en la misma veremos como es posible que ochocientos mil más se paseen por la misma. Tendrán que venir con transporte público o en bicicleta.

Por sulaco

Maximus Julayus

4 comentarios

  1. Podrias alquilar algunas habitaciones para sacar una pasta para viajes, incluso podrías alquilar la casa entera e irte a dormir a casa de uno de tus varios mejores amigos…
    El cambio climático hace tiempo que lo estamos sufriendo, pero ya se sabe lo gilipollas que somos los humanos, tal pareciera que nos podemos llevar la pasta y demás posesiones, con nosotros al tiempo de palmarla… 🙁
    Salud

  2. Ayer cuando cogí el coche al mediodía pasé por un termómetro que marcaba 49 grados en Sevilla. Qué bonito es el verano andaluz.

  3. darliz: Aquí nuestra “ola de calor” nos ha dejado a unos 26…. jijijiji y de noche dormimos con colchita! 😛 (Ahora mismo: 20º)

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