Oke Nang Phee Sue, la cuarta cascada


Aunque hice una foto al subir a la séptima cascada en la que no hay nadie en el lugar, me quedo con esta tomada al bajar en la que vemos varias cosas interesantes. Esta es la cuarta cascada del parque nacional de Erawan, llamada Oke Nang Phee Sue o truscoluña no es nación, si lo traducimos al español. En las rocas, las cascadas, que más bien son toboganes, permiten subir y lanzarte por los susodichos, que con toda ese agua resbalan bastante. Se puede ver a un pavo en el tobogán de la derecha a punto de bajar. La piscina está junto a las cascadas y podemos ver los peces esos tan adorables y que de un bocado te arrancan un cacho y algunos aquí parecen tener más de cuarenta centímetros. Obesity está a la izquierda en el agua intentando proteger las lorzas de los peces y un chamo hace la bomba y está a punto de golpear el agua. Esta es la última cascada de la zona con acceso fácil. Está a medio kilómetro de la entrada y desde este punto el camino se torna complicado o difícil, sobre todo para los obesos mórbidos y aquellos incapaces de tolerar treinta y pico grados, humedad del trescientos noventa por ciento y subidas por montañas. Muchísimos de los que hicieron la excursión conmigo solo vieron los cuatro primeros niveles de las cascadas por este motivo. Creo que no me llegué a tirar de ninguno de los toboganes porque al parecer, raspaban un montón y todos salían del agua con dolor en el trasero. Si no recuerdo mal, aproveché que las pirañas estaban cebándose con obesity para darme un bañito rápido.


2 respuestas a “Oke Nang Phee Sue, la cuarta cascada”

  1. Lógico que raspasen, son piedras! el color del agua es espectacular… una pena lo de los bichos comecarne, porque ciertamente dan ganas de bañarse en todas y cada una de las pozas!