Una cosa está clarísima como la luz que no sale de un agujero negro. Hasta para la basca local, las trombas que están cayendo a diario son algo rarísimo, una secuencia continua de trombas de agua, un viento fortísimo y el mar con unas olas espectaculares, por lo que estamos buceando dentro del atolón, lo cual nos limita bastante, pero para mí buceo es buceo y aquí el fondo es espectacular.

Hoy amaneció soleado y sin lluvia y pude volver a ir andando al puerto. En el plan original íbamos a hacer la primera inmersión en el Villingili Coral Garden que está junto a la isla Villingili, que era una isla resort super-hiper-mega exclusiva que se arruinaron durante la pandemia podemita, suciolista y truscolana, que fueron los culpables de matar a miles y miles de personas como esta perfectamente documentado, incluyendo a la prima de mi madre que asesinaron los truscolanes. Como cuando el gobierno cede una isla para uso turístico, la alquila setenta y cinco años y cobra el alquiler por adelantado, cuando se arruina alguna empresa la isla se queda en plan fantasma, ya he visto varias, con lo que imagino que hay alguna clausula que no les permite vender la concesión y si el gobierno la quiere recuperar, posiblemente tenga que devolver el alquiler de los años no usados y al final, pasa lo que pasa, que hay un montón de islas con complejos turísticos fantasmas. Volviendo a la historia, íbamos hacia el punto 23 en el mapa, que todos ya hemos mirado y se ve claramente que está por fuera del atolón, pero supuestamente del lado resguardado, pero cuando estábamos llegando, las olas eran espectaculares, asi que el plan cambió presto-súbito y nos fuimos al Banana Reef (22), que está cerquita y por dentro del atolón. Lo bueno de ese sitio es que es muy grande, asi que lo dividimos en dos partes para verlo todo y la primera inmersión era yendo hacia el oeste. Puedo confirmar y confirmo que en toda mi vida de buceo jamás había visto corales tan masivos y tan sanos como los de ese lugar. Era como una ladera de cientos de metros totalmente llena de corales de todo tipo, prácticamente una orgia de corales. Por encima de nosotros pasaron dos rayas águilas, pero vamos, a quién le importan cuando estás en un sitio legendario y épico que parecía sacado de la imaginación de una Inteligencia Artificial. Vimos unos cuantos meros y hasta algún pez ballesta que nos ignoró y cerca del final hubo una planta superrara que al tocarla se esconde y que el dive master me dijo que se llama coral worm, o gusano de coral, aunque la traducción más literal sería truscoluña no es nación, como todos sabemos. Estuvimos una hora y fue una pasada.
Después de descansar en el barco otra hora y de incrementar nuestro tiempo de fondo, que en la inmersión anterior estuvimos bastante profundos, comenzamos la segunda, en el mismo lugar, pero yendo en dirección opuesta. Estaba también lleno de corales pero sin el exceso obsceno del otro lado, esto era más como a lo que yo estoy acostumbrado. Por ese lado vimos un Napoleón. Lo más fascinante es que posiblemente en la primera inmersión nos cargamos de nitrógeno que no veas porque mi ordenador empezó a dar alertas por aproximarnos al tiempo de descompresión y teníamos que ir ascendiendo y hubo un momento en el que estábamos a nueve metros de profundidad y no me dejaba ni de coña bajar a mas profundidad. Eso nos pilló en el regreso pero es que además cambió la corriente y empezó una corriente fuerte y los últimos cien metros fueron una prueba de resistencia física. Aún asi hicimos una hora en el lugar y ambos salimos con abundante aire en nuestros tanques.
Regresamos al puerto y cambié el sitio de almuerzo por uno que me han recomendado y que no es que sea más rápido, pero está al lado del puerto y me ahorro la caminata, asi que comí allí y a las dos y media salíamos para volver al pecio del British Loyalty Wreck, que no tiene corriente y es espectacular y todos sabemos que a mí me gusta un pecio más que un niño a un cura. Volvimos a hacer el recorrido entero, que asombró al Dive Master, eso sí, ligeritos porque mi tiempo de fondo estaba muy escaso. Lo mas fascinante y que ya me ha convertido en una leyenda local es que el pez murciélago que menté en la anotación de ayer volvió a vernos, se vino a saludarme y después nos guió por todo el recorrido como hizo el día anterior y sale en algunos vídeos. El Dive Master sigue sin poder creerse que ese pez me ha adoptado como familiar africano, a él lo ningunea totalmente. Ademas del pecio, que es precioso, en la parte de arriba tiene unos corales alucinantes y en los laterales hay plantas con millones de pececillos que esperan que nadie se los coma para tener una oportunidad en la vida. Volvimos a ver el pez escorpión, al cual molestamos para que sea consciente que no está haciendo un buen trabajo de camuflaje, volvimos a molestar a la langosta, que debería agradecer que no la agarre por los cuernos y me la lleve para comérmela, vimos giant trevally en grupo, muchos bancos de peces y un par de peces conejo amarillo (yellow rabbit fish), que supongo que me he inventado el nombre pero como que no me preocupa. Tienen unos ojos que parecen de gato. El tiempo de fondo fue el que nos echó del lugar y mi Dive Master alucinó cuando le enseñé en un punto determinado que en una distancia vertical de medio metro, mi computadora de buceo me daba 5 minutos de tiempo sin descompresión en la parte inferior y 19 minutos solo medio metro por encima. Así de cargadito de Nitrógeno estaba el Elegido, todo eso segun los algoritmos mágicos de estos ordenadores que se han hecho gracias a los soldados voluntarios que mataron los gringos sin decirles que iban a morir.
Después al volver, ducha, cena y diluvio que hizo que tuviera que esperar veinte minutos para salir del restaurante, que por suerte está a cien metros del hotel y me dio tiempo a volver seco. Veremos como tenemos el día mañana, que será mi penúltimo día de buceo aquí.
